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ARRANCANDO LA RAÍZ DE AMARGURA Y EL RESENTIMIENTO

ARRANCANDO LA RAÍZ DE AMARGURA Y EL RESENTIMIENTO
Introducción: La Biblia no sólo nos habla textualmente, contiene un lenguaje espiritual, que es real y su afectación la vivimos en nuestro mundo natural. La Biblia nos habla de cárceles espirituales, de cadenas y ataduras que afligen personas, Jesús vino a liberar a los cautivos y no sacó a nadie de la cárcel natural, todo esto hace referencia a realidades espirituales que afectan directamente nuestra vida natural. 

Otros caso es el de la raíz de amargura que actúa como una raíz de maldición que absorbe la vida de Dios en el corazón del creyente. Tengamos presente que Jesús vino a darnos vida y vida en abundancia, por tanto desechemos todo resentimiento, enojo o amargura y avancemos en el amor de Cristo…

DERROTANDO EL RESENTIMIENTO

DERROTANDO EL RESENTIMIENTO
Aunque Jesús hizo la voluntad de Dios, tuvo que enfrentar el rechazo, la burla, oposición y la traición, pero su perseverancia alcanzó salvación para todos. Cuando consideramos también el ministerio del apóstol Pablo hallamos persecución, murmuraciones y calumnias contra él, muchos peligros, enfermedad, varias decepciones, soledad, muchas veces incomprendido, continuos ataques espirituales y físicos; pero vemos que al final dijo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe, y me está guardada la corona de justicia”, el enemigo hasta el fin lo acechó, pero Pablo se fortaleció en Jesucristo nuestro Señor y pudo vencer, porque más grande es nuestro Dios que cualquier poder y estrategia del enemigo. Por eso renueva tus fuerzas en Dios y avanza, pues hay grandes conquistas por alcanzar... 

EL PODER DEL PERDÓN (Devocional 035)


(El poder del perdón) En la escuela el tema del día era el resentimiento y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase elegimos una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento y escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas. Naturalmente la condición de las patatas se iba deteriorando con el tiempo. 

La molestia de llevar a cuestas esa bolsa en todo momento me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario, y como  desatendía cosas que eran más importantes para mí. Y entendí que todos tenemos papas pudriéndose en nuestra mochila, y que cuando me llenaba de resentimiento, aumentaba mi stress, no dormía bien y mi atención se dispersaba. La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas, pero que finalmente nos termina quitando la vida. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro, sin darnos cuenta que los beneficiados somos nosotros mismos...