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Cristo nos fortalece para avanzar y vencer

Reflexión: Cristo nos fortalece para avanzar y vencer.

 

 

 

La vida de fe en Cristo o vida cristiana, tiene mucha semejanza con una carrera atlética; es por eso que el apóstol Pablo a los filipenses habla de proseguir a la meta, a los corintios dijo: Corred de manera que obtengáis el premio, y a Timoteo le dijo: “he terminado la carrera”. 

Y sin duda alguna, para correr bien y de modo adecuado, debemos quitar de nosotros todo peso adicional, y esforzarnos por superar los obstáculos que aparecerán en el sendero de la fe en Dios. 

Literalmente, nos dice la palabra de Dios en la carta a los Hebreos 12:1-2 “Por tanto, ya que tenemos alrededor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia (palabra que aquí significa: Perseverancia) la carrera que tenemos por delante, 

con nuestros ojos puestos en Cristo, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se sentó a la diestra del trono de nuestro Dios”. 

Debemos destacar que, para obtener la victoria en esta carrera, según el pasaje bíblico, hay dos cosas a evitar: el peso y el pecado. Debeos reflexionar en el significado de estas dos cosas: 

En primer lugar, el término “peso” se traduce de la palabra griega “onkos” que además quiere decir: carga, bulto, estorbo; hace referencia a encorvarse por la carga, y la palabra del Señor nos dice que “debemos despojarnos de eso”. 

Es decir, debemos desechar o arrojar de nosotros cosas como las preocupaciones, las angustias, la ansiedad, el rencor, entre otras cosas, que se convierten en cargas que nos impiden avanzar hacia la meta en Cristo.  

 

 

 

En segundo lugar, el pasaje bíblico nos habla del “pecado que nos asedia”, esto quiere decir “que nos enreda”, “que nos distrae fácilmente”; entonces, debemos soltar las cargas que estorban nuestro avance, y correr con discernimiento evitando el pecado que nos hace tropezar y caer, provocando heridas, dolencias y tristes resultados.  

Debemos siempre tener presente, que nuestro buen Dios es la fuente de nuestra fuerza, él ha prometido estar con sus hijos todos los días hasta el fin. Dios no cambia, y así como ayudó a sus hijos y siervos en la Biblia, también nos sigue ayudando y fortaleciendo hoy.  

En los planes de Dios está el bendecirnos y llevarnos de victoria en victoria, somos nosotros quienes debemos depender de él y seguir su dirección, de ese modo está garantizado su respaldo y poder a nuestro favor, y así al final diremos como Pablo: “He terminado la carrera, he guardado la fe, y me está guardada la corona”.   (Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria).



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6 Comments:

  1. GRACIAS PASTOR, MUCHAS GRACIAS, LEER SUS MENSAJES CON LA PALABRA DE DIOS Y A CRISTO EN EL CENTRO NOS AYUDAN MUCHO Y ALIMENTA NUESTRA FE.
    DIOS SEA GUIANDO SUS VIDAS. UN ABRAZO FRATERNO PARA UDS.

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    1. Dios bendiga tu vida Osvaldo y toda tu familia. Muchas gracias por dejarnos tu valioso comentario.

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  2. Excelente explicación de la palabra de Dios, esto nos fortalece y bendice cada día. Muchas gracias y bendiciones.

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    1. Gracias por tus palabras Jaime, son muy importantes para nosotros. El Señor Jesucristo bendiga tu vida y toda tu casa.

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  3. Muchas gracias y que Dios continúe bendiciendo su vida y su ministerio excelente palabra de nuestro Señor.
    Saludos cordiales.

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    1. Muchas gracias Armando por dejarnos tu comentario, es muy valioso para nosotros. Dios bendiga tu vida y a todos los tuyos.

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