Ads 468x60px

Renovemos nuestro amor por Dios

Sermón: Renovemos nuestro amor por el Señor Jesús.

 

 

 

Es interesante considerar aquí, el oficio de un minero. Sabemos que un minero puede pasarse muchos años de su vida buscando una veta de piedras preciosas que transforme su existencia, y puede incluso pasarse toda la vida cavando con esfuerzo buscándola, y tristemente nunca encontrarla. Lo más probable es que la siguiente generación se la que la halle.   

Al considerar el caso de este minero, tenemos que reconocer sus virtudes, pues esto requiere, sin duda, mucho trabajo y gran constancia. Esto nos sirve para reflexionar que como cristianos debemos buscar la presencia de Dios como la más grande y valiosa riqueza.   

El anhelo por la presencia de Dios y el amor por su palabra, deben ser como un fuego que debemos mantener encendido en nuestro corazón y nunca permitir que se apague.  

Debemos recordar aquí las palabras del Señor Jesús a la iglesia de Éfeso, según el libro de Apocalipsis 2:4 “Pero tengo esto contra ti: que has dejado tu primer amor”; otra versión de la Biblia dice: “Ya no  me amas como al principio”. 

A veces el frío de la rutina religiosa o el manto de la indiferencia cae sobre nuestro corazón, y lo consentimos. El amor por Dios debe mantenerse avivado, vivo y dinámico. Recordemos, en la Biblia uno de los símbolos del Espíritu Santo es el fuego.   

Las palabras de Jesús a la iglesia de Efeso, nos enseñan que ellos habían descuidado esto, y el Señor le dice: “recuerda, arrepiéntete y haz las primeras obras”, esto implica en autoexamen de nuestra vida con Dios, y debemos realizar las correcciones necesarias.    

 

     

 

La frase del Señor: "pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor" es una expresión que confronta nuestra vida. Es una evidencia de algo muy importante que hemos descuidado o abandonado. Es “el primer amor” que nunca debe dejar de ser, o nunca debe pasar a un segundo o tercer lugar en nuestra agenda de vida.    

A través de la palabra de Dios podemos ver que desde el principio el Señor ha expresado el deseo de caminar y compartir con el ser humano, una y otra vez expresa el anhelo de que el hombre reciba todas las bendiciones de Su reino. Es vital comprender y asimilar que sin Dios nada podemos hacer, él es la vida y de esto depende todo lo demás.   

Desde el Libro de Génesis hasta Apocalipsis, nuestro buen Dios muestra cuánto desea vivir con y en el ser humano (en el Edén, en el tabernáculo, Dios mismo se hizo hombre en Jesús y habitó entre nosotros, él envió su Santo Espíritu a morar en cada cristiano, entre otras cosas), ante ese llamado divino debemos volvernos a ese primer y hermoso amor por la presencia de Dios.

 

 

 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. 

SUSCRÍBETE GRATIS y recibe nuestras actualizaciones en tu e-mail, HAZ CLICK AQUÍ 

.

4 Comments:

  1. Gozar de querer buscarlo y tener su presencia ya es la mayor bendición de nuestra vida !!
    Muchas Gracias pastor por sus estudios

    ResponderBorrar
  2. Qué hermosa reflexión, mantener vivo ese fuego y tener un amor ardiente por Dios es lo máximo en el hombre. Gracias por hacerme recordar, muy edificante.

    ResponderBorrar
  3. Amado Pastor, es de tremenda bendición sus reflexiones, sus predicas y sermones, han edificado tanto mi vida y Ministerio, DIOS le bendiga grandemente.

    ResponderBorrar