Ads 468x60px

Jesús convirtió el agua en vino

Sermón: Jesús convirtió el agua en vino.

 

 

 

Introducción: Aunque seamos hijos de Dios podemos enfrentar en nuestra vida momentos y situaciones tristes y difíciles, pero el Señor Jesús es quien nos fortalece y nos da sabiduría para enfrentar cada instante de nuestra existencia.   

Ante estas verdades, es muy importante rendir nuestra vida y familia a Cristo, sin importar las dificultades, las adversidades en la familia, o los enemigos que se levanten, el Señor Jesús nos dará la victoria finalmente.      

a) En nuestra casa la presencia de Jesús es fundamental. 

Nos dice la palabra de Dios en el evangelio según San Juan 2:1-2 “Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos”.   

Es muy interesante tener en cuenta que transformar el agua en vino fue el primer milagro del Señor Jesús en su ministerio terrenal, y fue precisamente en una boda. Creo que no sólo está confirmando el Señor que su diseño es el matrimonio, sino también que desea el bienestar y bendición para las familias.   

El pasaje bíblico también hace mención de María en primer lugar, lo que nos indica probablemente, que esta era una boda de algún familiar de ella. Nos dice además la Biblia que también fueron invitados el Señor Jesús y sus discípulos. 

Esta última invitación nos recuerda y enseña la importancia de la presencia de Jesús en nuestro hogar y en todas las cosas que hacemos, de hecho vemos que esa invitación terminó en una obra milagrosa en aquella casa, pues allí Jesús convirtió el agua en vino.      

Debemos también destacar que el pasaje nos dice que “Jesús fue con sus discípulos”, porque como discípulos del Señor debemos mantener presente una verdad, y es que Jesús va con nosotros siempre, su presencia nos acompaña en todo tiempo.   

Como discípulos del Señor es muy importante caminar siguiendo a Jesús, y estar confiados que en medio de la adversidad y en los tiempos difíciles, allí está Jesús con nosotros para ayudarnos, él nunca nos abandonará ni nos desamparará.     

 

 

 

b) La perseverancia es una evidencia de nuestra confianza en Jesús. 

La palabra de Dios nos dice en el evangelio de Juan 2:3-5 que “Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere”. 

Como podemos leer en este pasaje apareció un obstáculo en aquel matrimonio. La verdad es que en el matrimonio o en la familia surgen dificultades y obstáculos que debemos administrar con amor y sabiduría. El hecho de que María haya ido a buscar al Señor Jesús en aquel momento nos enseña y recuerda varias cosas:    

1) María va al Señor Jesús llevando su dificultad. Cosas que nosotros debemos hacer continuamente en nuestra vida.    

2) María nos muestra su confianza en Jesús y ella cree que él puede solucionar aquel problema.  

3) María acude al Señor Jesús. Es muy importante, tener presente que cada familia debe buscar soluciones en conjunto y no ir cada uno por su lado. Por eso, debemos procurar que los muros de la indiferencia y del enojo, no se hagan fuertes debido a nuestra propia soberbia y ego.   

Es muy interesante considerar la primera repuesta del Señor Jesús, cuando cie: “Aún no ha venido mi hora”. Seguramente María creyó que aquel era un buen momento para que Jesús empezará a darse a conocer como el Mesías, el enviado de Dios. Vemos además que a pesar de la respuesta de Jesús, María no dejó de creer que él podía dar solución a aquella dificultad.   

En María podemos observar una gran perseverancia y fe, pues ella a pesar de la negativa inicial, dice a los que servían: “Haced todo lo que os dijere”. Entonces, María no renunció, ni dejo de creer, ni se quejó, más bien se preparó y dispuso todas las cosas para la obra del Señor en aquella situación.   

Esto nos recuerda que cuando confiamos en el Señor Jesucristo, nuestras fuerzas se multiplican y podemos no sólo perseverar, sino esperar la obra sobrenatural de Dios, veremos milagros de Dios a nuestro favor. Jesús no sólo convirtió el agua en vino, él sigue haciendo milagros hoy.  

 

 

 

c) La fe en el Señor Jesús supera toda adversidad.  

Las palabras negativas y el pesimismo son aspectos que no ayudan en un tiempo de desafío o crisis. En realidad el pesimismo es lo opuesto a la fe. El pesimismo dice: “No le creo a Dios, ni a su promesas”. 

El pesimismo sólo ve lo malo, y busca más faltantes para quejarse, y de este modo justificar su negativa a luchar. Ante las adversidades es más fácil renunciar y no perseverar, pero, en este caso, podemos observar que María perseveró y vio un milagro de Jesús. 

La palabra de Dios nos dice que el Señor Jesús convirtió el agua en vino, seis tinajas de agua en vino, obra que nos recuerda que cuando confiamos en Dios y perseveramos creyendo en su cuidado y fidelidad, veremos respuestas milagrosas del Señor a nuestro favor.    

Por lo tanto, no importa en tamaño del problema en casa que tan difíciles sean las adversidades, o cuántos obstáculos estés enfrentando, Dios es tu fortaleza y él te ayudará. Confía en su poder, el Señor Jesús hará milagros en tu vida y en tu familia.         

La Biblia nos enseña Dios siempre nos está hablando, lamentablemente no siempre, como hijos suyos, lo estamos escuchando. El deseo de su corazón es llevarnos por el mejor camino, y ayudarnos a avanzar sin temor, nuestra fe en él hará que veamos su gloria en nuestro caminar de fe en esta tierra.    

d) Cuando seguimos las instrucciones de Jesús veremos su poder en nuestra vida. 

Nos dice la palabra del Señor en el Evangelio de Juan 2:6-8 “Estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron”.  

Debemos considerar entonces, que el Señor Jesús observó y reflexionó en todas las cosas que habían a su alrededor (lo que nos recuerda que el Señor Jesús usará también los recursos que tenemos al alcance de nuestra mano).   

En esta oportunidad nos dice la Biblia, que habían seis tinajas de piedra usadas en ciertas ceremonias de purificación de los judíos, cada una de ellas con capacidad para setenta y cinco litros aproximadamente.   

Ten presente, es muy importante que como cristianos siempre debemos estar dispuestos para hacer la voluntad del Señor. La Biblia nos dice que el Señor Jesús le habló a los siervos de aquella boda, mandó a llenar de agua las tinajas y ellos obedecieron las instrucciones del Señor. 

La verdad es que estos siervos pudieron haber cuestionado las órdenes del Señor, haciéndose preguntas diversas como: 

1) ¿Por qué tenemos que llenar de agua estas tinajas, si lo que falta es vino para la fiesta?

2) Para hacer vino se necesita tiempo y ¿a qué horas puede él hacer vino para todos?

3) ¿Y dónde está toda la cantidad de uvas que son necesarias para todo este vino?

4) ¿Quién dijo que Jesús, el carpintero, conocía la técnica para preparar el vino? 

A pesar de todas estas posibilidades, la Biblia nos dice que ellos obedecieron al Señor, llenaron las tinajas hasta arriba, y según el versículo ocho nuevamente el Señor Jesús les dio una nueva orden:   

“Sacad ahora, y llevadlo al maestresala”. El maestresala es quien preside el banquete, el maestro de ceremonia, y responsable para que todas las cosas salgan bien y en el orden establecido.   

Con la orden del Señor: “Sacad”, podemos imaginarnos como ellos tomaron una copa de vino de una de las tinajas y le llevaron al maestresala, seguramente ellos al sacarla pudieron ver el color del vino, y se enteraron que ya no era agua. 

Los siervos, de nuevo, obedecieron lo que Jesús dijo, no le preguntaron como lo hizo, ni nada parecido, más bien, siguiendo las instrucciones del Señor lo llevaron al director del banquete, y por todo esto, su obediencia y diligencia, fueron recompensados al ser testigos de un milagro, e instrumentos de bendición para muchos.   

Esto nos permite concluir, que como hijos y siervos del Señor no estamos para cuestionar su obra, sino a obedecer sus mandamientos, y cuando esto hacemos, sin duda, veremos su gloria. Finalmente, nos dice la Biblia, que todos los participantes de aquella boda disfrutaron de lo mejor, pues aquel vino o provisión llegó de la mano de Dios.   

Sin lugar a dudas, cuando nosotros le damos el primer lugar al consejo de Dios cosecharemos bendiciones y milagros en nuestra caminar de fe. Sigue las pisadas del Maestro y él te llevará al mejor destino, él te guiará al escenario de la bendición que te ha preparado. Allí Jesús convirtió el agua en vino, enseñándonos que él tranforma todas nuestras situaciones con su poder.       

 

 

 

e) Prepárate, las mejores bendiciones y milagros están por venir a tu vida. 

Nuestra visión de vida puede afectarse profundamente cuando enfrentamos adversidades o tal vez obstáculos, y quizá miremos al futuro con desesperanza. Sin embargo, cuando miramos al Señor Jesús y creemos en su poder sobre todas las cosas, nuestra actitud y visión cambian. 

Podemos confiar y creer en el poder y bondad de Dios, podemos estar plenamente convencidos de su cuidado, podemos creer que lo mejor está por venir. Dios sabe lo que hace y viene con sus bendiciones y milagros, su voluntad es lo mejor para nuestras vidas.     

Nos dice la palabra del Señor en el evangelio según San Juan 2:9-10 que “Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y entonces le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior;  más tú has reservado el buen vino hasta ahora”. Vemos pues, que lo mejor es lo que viene de Dios y en su tiempo perfecto. 

La Biblia nos narra que cuando el maestresala probó el vino se dio cuenta de la excelente calidad de este, y por eso le dijo al esposo: “has reservado el buen vino para ahora”. 

Esta frase nos enseña y recuerda que lo mejor es lo que viene de la mano de Dios. Podemos hacer muchas cosas en nuestra propia voluntad, pero sin duda, las mejores cosas son aquellas que vienen de la mano del Señor Jesús y en su tiempo.     

Debemos destacar además, que el Señor Jesús se reservó lo mejor para el último momento. Algunas veces, permitimos que la ansiedad y el afán gobiernen nuestro corazón, y podemos tomar malas decisiones. La ansiedad y el afán son emociones que no nos dejan buenos resultados. 

Como hijos de Dios es muy importante que podamos confiar en el Señor y en sus tiempos; saber esperar es una evidencia de fe y madurez. Al final veremos, que él nos ha reservado lo mejor para nuestra vida. Para nosotros, como hijos de Dios, por la fe y por su bondad,  podemos decir que lo mejor está por venir.    

La Biblia nos permite ver en el versículo once por lo menos tres cosas muy importantes:    

“Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él” Juan 2:11 

1) En el ministerio terrenal del Señor Jesús, la trasformación del agua en vino, fue el primer milagro que realizó. El que haya sido en una boda nos recuerda que el Señor sigue haciendo milagros en nuestra casa, familia y matrimonio. También nos enseña, que es falsa toda doctrina que dice Jesús siendo niño hizo milagros, pues fue a los treinta años cuando hizo esta primera señal.   

2) María insistió y perseveró hasta ver aquel milagro. Por la fe y perseverancia, el Señor Jesús manifestó su gloria en aquella boda, recordándonos con esto que no debemos renunciar sino perseverar, nuestro Señor Jesucristo sigue haciendo milagros, y los hará también en nuestra casa y familia.    

3) La Biblia nos dice además que “Sus discípulos creyeron en él”. Entonces, el Maestro también hizo este milagro también para que sus discípulos afirmarán su fe en él y fueran ejercitados en el poder de Dios. 

Todo lo que nuestro Dios hace lo hace con propósito, nada de lo que pasa en tu vida es un accidente, el Señor sabe perfectamente lo que hace, y sabe muy bien lo que te está enseñando, y hacia donde te lleva. Puedes confiar plenamente en él.      

Nuestro buen Dios nunca se equivoca, él es Dios Todopoderoso, podemos confiar completamente en él. Nuestro corazón puede descansar en el Señor y en su obra, nuestra vida está en sus manos y sin duda tendremos el mejor final, lo mejor está por venir. La fe también es expectativa por los milagros venideros, por eso prepárate el Señor te bendecirá y hará milagros en tu familia, así como Jesús convirtió el agua en vino en aquella boda de Caná de Galilea.  

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. 

Te invitamos a leer:

SUSCRÍBETE GRATIS y recibe nuestras actualizaciones en tu e-mail, HAZ CLICK AQUÍ 

.

2 Comments:

  1. Feliz Navidad!!
    Me ha encantado el estudio, es precioso. Muchas gracias pastor por estar ahí durante años alentándonos, instruyéndonos, dándonos ánimos... qué puedo decir que de verdad estoy muy agradecida a Dios por poder escucharle en sus prédicas de youtube y leer sus estudios.
    Cuídense mucho y el Señor les siga bendiciendo.
    La luz brilla en la oscuridad y la oscuridad jamás podrá apagarla.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Sara por tus comentarios, palabras y apoyo. Siempre son bienvenidos tus valiosos comentarios. Dios derrame abundancia de bendiciones este fin de año y el año 2021.

      Borrar