Ads 468x60px

La palabra de Dios genera vida

 Sermón: La palabra de Dios genera vida.

 

 

 

Recordemos que respecto a la palabra de Dios el salmista dijo: “Tus palabras son más dulces que la miel”, y si desde el punto de vista natural la miel es deliciosa y altamente nutritiva, mucho más lo es la palabra del Señor.  

Las Sagradas Escrituras nos enseñan que en el tiempo en el que los judíos regresaron del cautiverio babilónico se dedicaron a la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén y del templo.  

La palabra de Dios adjudica la reconstrucción del templo a Zorobabel y a Josué, mientras que la reconstrucción de los muros se atribuyen a Nehemías, en tanto que la restauración del culto a Dios y la lectura y práctica de la ley al sacerdote Esdras.  

Este hombre “Esdras”, es un personaje especial en las Sagradas Escrituras. Esdras es llamado por varios comentaristas e intérpretes de la ley: “el segundo Moisés”.  

La historia y la tradición de los judíos enseñan que Esdras conocía de memoria la ley de Moisés. Esdras ocupó las funciones del sumo sacerdote hebreo y recaía en él la autoridad religiosa y civil por disposición del rey Artajerjes. Su labor fue muy importante.   

En su oficio de sacerdote, maestro de la ley y restaurador, el Señor respaldo de manera maravillosa a Esdras. Ten presente que cuando hacemos lo que Dios nos ha encomendado siempre contaremos con su ayuda, respaldo y bendición.  

 

 

 

La palabra de Dios nos enseña en el libro de Nehemías 8:1-3 “Todo el pueblo se reunió como un solo hombre en la plaza que estaba delante de la Puerta de las Aguas… Entonces el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la asamblea de hombres y mujeres y de todos los que podían entender lo que oían.  

Y leyó en el libro frente a la plaza que estaba delante de la Puerta de las Aguas, desde el amanecer hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al Libro de la Ley”.   

Debemos destacar aquí, que el nombre “Esdras” es una palabra que significa “Dios es ayuda”; él era un sacerdote, escriba erudito y docto en la ley del Señor. El texto bíblico de hoy nos dice que ellos estaban reunidos en la puerta de las Aguas para oír la lectura de la palabra del Señor.  

No es un accidente que el lugar donde estaban escuchando e interpretando la ley de Dios se llamara “Las puertas de las Aguas”, pues nos recuerda que la palabra del Señor, como el agua, nos renueva, restaura y limpia.    

La Biblia nos enseña que ellos leyeron la ley de Dios con amor y disposición por horas y el Señor trabajó en sus corazones. Luego, ellos adoraron al Señor.  

 

 

 

La Biblia nos enseña que adorar es además, reconocer nuestra maldad y arrepentirnos, adorar es rendir el corazón a la Palabra de Dios, y apartarnos de lo malo.

Dispongamos nuestro corazón para leer y poner por obra la ley del Señor. Procuremos como está escrito, deleitarnos en la ley del Señor y seremos altamente bendecidos.

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.  

Te invito a leer: Tu vida está en las manos de Dios 

3 Comments: