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Dios nos corrige en amor


Dios nos corrige en amor.


   

En la primera Carta a los Corintios podemos ver un objetivo principal, y este es corregir problemas que se estaban presentando en la iglesia. Conductas ante las cuales los creyentes de Corinto eran indiferentes, pero para el apóstol Pablo eran situaciones delicadas.

Ante varios interrogantes que los creyentes le hicieron saber por escrito, el apóstol hace llegar la respuesta e instrucción a través de ésta carta.

Nos damos cuenta entonces, que desde el comienzo de la iglesia, ésta ha tenido que corregir errores y falencias-, pero, no por eso ha dejado de se rla iglesia del Señor, y es que mientras la iglesia esté conformada por seres humanos habrán cosas por corregir.

Precisamente, por eso es que Dios levanta hombres y mujeres como Pablo, quienes guiados por la sabiduría de Dios y por el poder y autoridad del Señor, establecen el orden en el pueblo de Dios.

Labor que debe desempeñarse en amor y sabiduría, pues la misma Escritura nos dice que “la autoridad no es para destrucción, sino para edificación”. Esto, es similar a lo que debemos hacer como padres de familia en casa con nuestros hijos.



Dios es nuestro Padre, y por eso cuando es necesario nos disciplina, y debemos tomar esto de la mejor manera, pues también dice la Escritura:

“Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” Hebreos 12:11.

Entonces, demos gracias a Dios por su obra en cada uno de nosotros, él sabe perfectamente lo que hace y lo que más nos conviene. Todo esto, es muestra de su amor y cuidado por nosotros.



Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

Te invito a leer: Renueva tu amor por Dios. 




Te invito a leer un interesante estudio bíblico:

Comentario bíblico de la Primera Carta de Pablo a los Corintios:

En éste estudio hallarás el comentario a cada uno de los dieciséis capítulos que componen ésta primera carta de Pablo a los corintios. Encontrarás temas como los siguientes: 

a)  Sabiduría enseñada por el Espíritu Santo.
b)  Al servicio de Dios.
c)  Es Dios quien sostiene s sus siervos.
d)  La ausencia de disciplina promueve el desorden extremo.
e)  Pleitos de creyentes ante los incrédulos.
f)    Instrucciones respecto al matrimonio.
g)  Los dones del Espíritu Santo.
h)  La profecía.
i)    La resurrección de los muertos, entre otros.

Introducción de la primera Carta a los Corintios

1)  Autor: el apóstol Pablo.
2)  Fecha: 55-56 d. C.
3)  Tema: el Espíritu Santo revela la solución para varios problemas de la iglesia.
4)  Contexto de la carta:

a)  Corinto fue una ciudad griega y en muchos aspectos era la principal ciudad en el primer siglo.
b)  Al ser una ciudad principal había allí opulencia, conocimiento pagano y corrupción moral. Éste lugar se distinguía por su abundancia de pecado y sensualidad.
c)  Ésta ciudad tuvo el templo de Afrodita, cuyo culto se distinguía por su gran desorden moral.
d)  Corinto al ser un eje comercial y tener como habitantes a romanos, griegos y orientales era un centro estratégico para la labor misionera de Pablo. 
e)  El apóstol Pablo con su equipo apostólico fundó ésta iglesia en su segundo viaje misionero (Hechos 18:1-17, ver especialmente versículos 9-11).    
f)    Después de que Pablo sale de ésta iglesia (conformada por mayoría no judia de trasfondo pagano) surgen varios problemas que demandan la enseñanza y autoridad del apóstol.

(Te invito a leer: Sermones escritos para predicar). 

5)  Objetivo: podemos destacar dos objetivos generales en ésta carta:

Corregir problemas que se estaban presentando en la iglesia. Conductas ante las cuales los creyentes de Corinto eran indiferentes, pero para el apóstol eran situaciones delicadas.

Ante varios interrogantes que los creyentes le hicieron saber por escrito, el apóstol hace llegar la respuesta e instrucción a través de éste escrito.

6)  Contenido general: esta carta trata sobre los problemas que se presentan en la iglesia cuando sus miembros siguen la vida de una sociedad pagana. Los problemas y asuntos de Corinto tratados en ésta carta son:

a)  Divisiones dentro de la iglesia local (3:1-3).
b)  Tolerancia del pecado (5:1-13).
c)  Inmoralidad sexual en general (6:12-20).
d)  Pleitos entre creyentes (6:1-11).
e)  Rechazo a la verdad apostólica (15).
f)    Inmadurez respecto a la libertad cristiana (8 y 10).
g)  Matrimonio y celibato (7).
h)  Adoración, Cena del Señor y ofrenda para Jerusalén.
i)    La resurrección de los muertos (15).
j)    Enseñanza sobre la manifestación y dones del Espíritu Santo.
k)  El canto al amor (13).

7)  Detalles particulares de la Carta:

Es la carta que hace más énfasis en los problemas de la iglesia.  

Destaca la unidad de la iglesia local como cuerpo de Cristo.

Aporta enseñanzas fundamentales para establecer orden y disciplina en la iglesia.

Es la carta que contiene más amplia enseñanza sobre matrimonio, los dones del Espíritu Santo, la profecía y la resurrección.  

(Te invito a leer: Sermones escritos para predicar). 

Capítulo 1: Saludos y consejos apostólicos

Saludo de Pablo (1:1-3)

a)  Pablo destaca su llamado por la voluntad de Dios, haciendo esto quizá por aquellos que rechazaban o no reconocían la autoridad del apóstol. La frase “a la iglesia de Dios” nos recuerda que la iglesia es de él, no de Pedro, ni de Pablo sino de Dios.

b)  La expresión “a los santificados en Cristo Jesús” no quiere decir perfectos sin pecado, más bien hace referencia a los llamados o apartados para Dios en Cristo, por eso también dice Pablo “llamados a ser santos” esto es llamados a apartarse del pecado.
     
Acción de gracias (1:4-9)

a)  Se destaca como por la gracia de Dios la iglesia de Corinto había sido enriquecida con diversas capacidades divinas: palabra, ciencia y todos los dones espirituales, pues nada faltaba en ningún don.  La frase “esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo” nos recuerda que el servicio a Dios debe mantener una actitud de expectativa y responsabilidad ante Su venida.

b)  Podemos seguir y servir al Señor pues “fiel es Dios” para confirmarnos hasta el fin. Todos somos llamados a la comunión con Cristo e inevitablemente los unos con los otros, y evitar así los grupos partidistas dentro de la iglesia.  

Disensión dentro de la iglesia local (1:10-17).

a)  Dentro de la iglesia de Corinto había contiendas. Por eso Pablo comienza exhortándolos a la unidad de mente y de parecer. La expresión “perfectamente unidos” en el griego hace referencia a la acción de ajustar, restaurar, remendar y completar. Habla de un ordenamiento y disposición correcta. 

b)  La iglesia estaba formando grupos y había quienes decían ser de Pablo (el apóstol fundador), otros de Apolos (el elocuente y pulido predicador), otros de Cefas (Pedro, el apóstol que había estado con Jesús y representaba la iglesia de Jerusalén) y había quienes decían ser de Cristo (y por tanto menospreciaban a los otros, no reconociendo su autoridad y ministerio).

c) Podemos ver entonces que seguían a cada uno según sus preferencias, menospreciando a los otros, fomentando así la división dentro de la misma iglesia.

d)  El apóstol señala que todos estaban equivocados. Por eso veremos que Pablo hace énfasis en la unidad del cuerpo, y presenta la diversidad como una gran bendición de Dios.

Sermones cristianos - Dios nos corrige en amor

  
Cristo es sabiduría y poder de Dios (1:18-25). 

a)  El mensaje de la cruz para quienes se pierden es una locura, y esto es una constante, pues lo fue en tiempos del apóstol Pablo y hoy también.

b)  Precisamente todos esperaban grandes señales, un gran general con miles de soldados para liberarlos del imperio romano o acompañado de una gran sabiduría terrenal, nunca antes escuchada; pero tropezaron en Aquel “despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto, sin parecer, ni hermosura” Isaías 53:2-3.   

c)  Los judíos pedían señales y los griegos buscaban sabiduría, pero fueron los “llamados” (todos los convocados a la salvación) quienes encontraron en Cristo, el poder y la sabiduría de Dios.

d)  Aunque Cristo en sí es una bendición, sin cruz no podía salvar. Cristo es el secreto revelado por Dios a los llamados. Ricas y grandes revelaciones Dios las esconde detrás de cosas sencillas, donde los de corazón manso y sencillo las hallarán.       

Cristo es la gloria del hombre (1:26-31)

a)  Al mirar la iglesia de Corinto no hallaríamos muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles pues fueron llamados o escogidos no por virtudes o capacidades humanas sino por la misericordia de Dios.

b)  Es definitivamente por Cristo que estamos en él. En el Hijo de Dios encontramos la verdadera sabiduría, quien nos justifica, santifica y redime para ser propiedad solamente suya y caminar en Su plan diseñado desde antes de la fundación del mundo. Todo esto nos lleva a concluir entonces que nuestra gloria es Cristo mismo.

(Te invito a leer: Sermones escritos para predicar). 
 

CAPÍTULO 2: SABIDURÍA ENSEÑADA POR EL ESPÍRITU SANTO

La verdadera fe no está basada en la razón (2:1-5).

Cuando Pablo estuvo en Atenas llevando el mensaje del evangelio presentó a Dios creador de todas las cosas, es decir él empezó mostrando la grandeza y el poder de Dios sobre toda la creación, pues era un auditorio diferente al de la sinagoga.

El apóstol no usó la persuasión humana él llevó el mensaje de Dios con demostración del Espíritu y de poder, y la más grande prueba de esa obra eran ellos mismos, su vida había sido transformada.

La fe no debe apoyarse en argumentos lógicos o filosóficos, pues la razón reduce lo espiritual a lo natural y se perdería lo sobrenatural y milagroso de Dios. Cuando la fe está basada en el poder de Dios tiene un fundamento que permanece y es sólido.    

El Espíritu Santo revela los secretos de Dios (2:6-12).

El evangelio si contiene sabiduría, es espiritual y está a disposición de quienes han alcanzado madurez en la fe, no es un asunto misterioso, sino que es un secreto de Dios que él preservó para gloria de su iglesia y ahora es revelado por el Espíritu Santo.

Esa sabiduría es enseñada o revelada por el Espíritu Santo para que sepamos lo que Dios nos ha concedido. Revelar significa: quitar el velo, descubrir lo que estaba oculto; y la sabiduría es Cristo mismo. 

Entonces el Espíritu de Dios ha sido dado al creyente para que éste conozca y se apropie de todo lo que Jesús hizo y logró en la gran victoria al morir y resucitar. Cristo murió por nuestros pecados y resucitó para que andemos en vida nueva.       

El hombre espiritual entiende las cosas de Dios (2:13-16). 

Conocer la verdad de Dios no es el resultado de la obra del intelecto o del entendimiento humano, es el resultado de la obra del Espíritu Santo, Maestro perfecto y Santo en la interpretación del texto bíblico como Aquel que la inspiró. 

El hombre natural es el no cristiano. El término “natural” se traduce desde un término griego que significa “guiado por el alma”. La persona almática no percibe ni puede entender las verdades de Dios que sólo por el Espíritu Santo se pueden discernir. Así como una persona sorda no puede distinguir la música, ni un ciego los colores, el hombre natural no puede discernir las verdades espirituales.

El hombre espiritual (nacido de nuevo y guiado por el Espíritu Santo) tiene la capacidad para entender todas las cosas, y puede recibir la verdad espiritual y comprenderla, pues está capacitado por el Espíritu Santo que mora en él. 

Por estas diferencias para el mundo muchas veces el cristiano es una confusión, pues actúa de manera incomprensible, es decir hace lo que le agrada a Dios pero no es comúnmente aceptado por el mundo natural.

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CAPÍTULO 3

AL SERVICIO DE DIOS

Llamados a crecer en Cristo (3:1-4).

La inmadurez espiritual impidió al apóstol pablo enseñar alimento sólido a la iglesia de Corinto. Su condición de carnalidad (ausencia de espiritualidad) los califica como niños. La expresión “ni sois capaces todavía” nos deja ver que no procuraron su crecimiento espiritual y por ende se pierden bendiciones de la revelación de Dios.

Cuando un cristiano se niega a recibir la leche de la palabra él mismo se está cerrando para recibir la carne o alimento solido de la palabra. Podemos ver algunos tipos de personas aquí:

El hombre natural, no ha nacido de nuevo, no tiene al Espíritu Santo.
El hombre carnal, es aquel que necesita crecer alimentado por la leche de la palabra.
El hombre carnal inconstante, es aquel que lleva más tiempo, pero es inmaduro, necesita renovar su comunión y compromiso con Dios.
El hombre maduro o espiritual, es aquel que ha crecido mediante la leche de la palabra, y ahora es fuerte y capacitado para recibir la carne de la palabra.

Los ministros son siervos de Dios (3:5-9).

Pablo enseña como él y Apolos son cristianos al servicio de Dios, y que al fin y al cabo es el Señor el dueño de la iglesia. Cada uno recibe de Dios diferentes talentos o capacidades, por ejemplo Pablo plantó y Apolos regó, pero solamente Dios es quien da crecimiento a la semilla.

Aunque los hombres podemos hacer muchas cosas, si estas no son aprobadas por Dios no tendrán un verdadero y genuino crecimiento.

Pablo deja claro que la gloria es de Dios. Nos enseña también la armonía que había entre Pablo y Apolos, ellos se complementaban en su ministerio o servicio. Pablo deja ver que aunque los dos sirven al mismo Señor, la recompensa será diferente para cada uno.

En el tribunal de Cristo veremos muchas sorpresas, pues Dios entrega su recompensa según el corazón y la obra de cada uno, no según el criterio de los hombres. 
  
La gracia de Dios: privilegio y responsabilidad (3:10-15).

El apóstol Pablo viene hablando de servicio no de salvación, por tanto la gracia de Dios a la cual se refiere aquí es aquella capacidad dada por Dios para hacer la obra a la cual nos ha llamado. Por tanto Dios con el llamado otorga una gracia especial para cumplir con esa comisión. La frase “la obra de cada uno” nos recuerda el privilegio y responsabilidad de servir a Dios.  

Es muy importante mantener claro una verdad: Jesucristo es el fundamento. La palabra fundamento aquí es traducida del término griego “dsmelios” que significa también cimiento, base, piedra base.

Éste término también se usa en Apocalipsis 21:14 para referirse al cimiento de la ciudad celestial. Esto significa entonces que lo que hagamos para la obra de Dios debe tener como cimiento y base a Cristo mismo y su verdad. Todo aquello que no sea sostenido por él ni tenga su diseño caerá.       

El creyente como templo del Espíritu Santo (3:16-17).

Pablo una vez más les recuerda a los Corintios el llamado de Dios a no participar de la vida desordenada que se desarrollaba en la ciudad.

Así como un templo físico es consagrado  o dedicado para el culto exclusivo a Dios, el creyente ha sido escogido para ser templo del Espíritu Santo y debe estar dispuesto para él.    

Somos propiedad de Dios (3:18-23).

De manera clara y contundente el apóstol les recuerda que todo creyente nacido de nuevo es de Cristo, pues fue él quien pagó precio de sangre en la cruz por cada uno. Ellos no le pertenecen a ningún servidor del Señor sino a Dios mismo (esto es una amonestación a los seguidores de Pablo, de Cefas, de Pedro, etc).

Los mismos apóstoles servían a Dios por su gracia y podían enseñar sabiduría porque el Señor mismo se las daba, entonces todos se debían a Cristo. 

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CAPÍTULO 4

ES DIOS QUIEN SOSTIENE A SUS SIERVOS

Dios es quien juzga (4:1-5).

Es muy importante como ministros del Señor mantener claro y presente el concepto de servicio, pues somos siervos de Dios, no señores de su iglesia, y al mismo tiempo tenemos la responsabilidad de administrar revelación y poder de Dios, privilegio y responsabilidad que requiere fidelidad.

Al ser el ministerio una comisión de Dios Pablo rechaza el juicio o condenación de los hombres, ya que sólo el Señor es el juez verdadero, quien a su tiempo juzgará todas las cosas hasta las intenciones más ocultas y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.     

La humildad es una fortaleza en el ministerio (4:6-9).

Mediante varias preguntas Pablo confronta el corazón de los corintios por su orgullo partidista, eran los que formaban grupos, y por su autosuficiencia espiritual (algunos se consideraban suficientemente maduros y espirituales de manera que ya no necesitaban a Pablo ni a otros ministerios).

El término “espectáculo” nos recuerda a los criminales condenados o soldados prisioneros de alguna batalla que eran llevados al circo para que se enfrentaran a las fieras, situación de la muy rara vez alguien se salvaba.    

El ministerio redefinido (4:10-13).

El apóstol sigue utilizando la ironía para procurar la reflexión en los corintios. Por eso utiliza una serie de términos y contrastes con el objetivo de corregir la perspectiva de los creyentes respecto al ministerio. Con estas expresiones Pablo nos hace ver que en muchas ocasiones los apóstoles eran calumniados y despreciados, aunque sólo procuraban el bien.         

Pablo amonesta a los corintios como hijos espirituales (4:14-17). 

Pablo se dirige a los corintios como un padre lo hace hacia sus hijos. Les recuerda que aunque ellos tenían quienes supervisaran su vida espiritual era él quien los había llevado al Señor por medio del evangelio, siendo además el fundador de la iglesia tenía la autoridad para hablarles como un padre lo hace con un hijo.

Es muy interesante la frase que usa el apóstol: “os ruego que me imitéis”. Pablo era de aquella clase de maestro que enseñaba mucho más con su ejemplo que con sus palabras. El mismo Timoteo daba evidencia del correcto proceder en Cristo del apóstol no sólo con ellos sino en todas partes y en todas las iglesias.           

El orgullo es mal consejero (4:18-21).

Algunos en Corinto estaban “envanecidos”. Traducción de la palabra griega “fusioo” que además significa: orgulloso, inflado, engreído, arrogante. Entonces estaban llenos de orgullo e inflados de arrogancia y autosuficiencia menospreciando el ministerio y la autoridad del apóstol Pablo.  

Pablo los hace reflexionar mediante la pregunta: ¿vara o amor? Muchos estaban dejándose llevar por las palabras, por las reflexiones mal intencionadas y calumnias contra el apóstol Pablo.

Con frecuencia participamos de la calumnia o murmuración contra otros, sin discernir los verdaderos motivos, las circunstancias y sin ser competentes para tratar el asunto, y por tanto pecamos participando y difundiendo lo incorrecto ante los ojos de Dios. 

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CAPÍTULO 5

LA AUSENCIA DE DISCIPLINA PROMUEVE EL DESORDEN EXTREMO

La falta de discernimiento aprueba lo que Dios condena (5:1-5).

En la iglesia de Corinto había un reconocido caso de incesto, y los cristianos aprobaban el asunto sin detenerse a juzgar dicha situación.

La Biblia Peshitta en español traduce la segunda parte del versículo uno así: “a tal extremo que un hijo toma a la esposa de su padre” tal vez su padre se había divorciado, o había muerto. El incesto era prohibido por la Ley de Dios (Levítico 18:8) y por la ley romana.

La iglesia estaba “envanecida” en vez de lamentarse. Es decir Pablo esperaba (al igual que Dios) que ellos hubiesen juzgado tal situación pidiendo perdón al Señor por aquella situación y estableciendo el orden debido en la congregación.

La iglesia no puede impedir todo el mal, pero sí debe tener orden. Las palabras del apóstol traen dirección para tomar decisiones al respecto.

La expresión “el tal sea entregado a Satanás” seguramente hace referencia a la entrega del hombre al mundo y su sistema pecaminoso. Recordemos que debía ser excluido de la iglesia.

La frase “para destrucción de la carne” podemos entenderlo como el resultado doloroso y las tristes consecuencias propias del pecado. Así vemos entonces que el cuerpo experimenta el castigo del pecado constante.             

La maldad debe ser erradicada desde el comienzo para evitar su propagación (5:6-8).

Así como la mala hierba se expande cuando se le permite, o como la enfermedad progresa cuando no se le atiende, el pecado se propaga y contamina afectando a la comunidad. La vida nueva en Cristo implica o conlleva una vida limpia.  

La expresión “vieja levadura” hace referencia a la vida pasada, aquella sin Cristo, donde éramos impulsados por la malicia y la maldad. Pero ahora en Cristo debemos todos procurar verdad y sinceridad.

Hablamos de un testimonio de vida coherente con la fe que profesamos, y el Cristo que vive en nosotros. Su actitud y comportamiento frente a ese caso no era consecuente con el mensaje de Cristo.       

El cristiano es llamado a ser luz en medio de las tinieblas (5:9-13). 

Es inevitable que el cristiano tenga contacto con el mundo por las actividades propias de la vida cotidiana, de lo contrario tendría que salir del planeta. El apóstol mismo aclara el asunto y dice: “no os juntéis con ninguno que llamándose hermano”.

Esto nos permite concluir que aquella persona no estaba para nada arrepentida y continuaba en su pecado y de manera indirecta lo promovía dentro de la comunidad cristiana.

El apóstol deja claro que es el Señor quien se ocupa de los que están afuera, pero la iglesia debe ocuparse de los que están adentro.

Es muy importante una buena comunión con Dios y el discernimiento que nos da el Espíritu Santo para juzgar correctamente las diversas situaciones que se presentan en la iglesia y en la vida personal de cada creyente.     

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CAPÍTULO 6

PLEITOS DE CREYENTES ANTE LOS INCREDULOS

La madurez y la sabiduría otorgan autoridad (6:1-3).

La iglesia de Corinto no juzgaba a quienes debía juzgar, y dejaba ese juicio a quienes no debían hacerlo. Según el versículo uno ellos estaban yendo a donde los injustos a buscar justicia. A todas luces esto era inapropiado.

El apóstol mediante algunas preguntas enseña que los cristianos redimidos han de juzgar el mundo y a los ángeles, es decir, ya que a Cristo se le ha dado todo juicio, en unión espiritual con él participamos de toda su gestión.

Habrá seguramente casos que requieren la participación de la ley natural (casos graves, por ejemplo el mismo Pablo apeló a Cesar) pero en general entre creyentes debe buscarse conciliación primeramente a nivel de la iglesia local.

Debemos tener presente que ante una dificultad entre creyente y un no creyente, la iglesia no tendría autoridad para dirimir, pues éste último no debe sujeción a la iglesia local.          

Vence con el bien el mal (6:4-8).

En ésta sección Pablo dice varias cosas muy interesantes:

La iglesia no reconocía a los sabios entre ellos o no los había, y por tanto no tenían a quien recurrir para juzgar o solucionar las discordias entre los hermanos.

“Ya es una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos” así que cuando ellos recurrían al tribunal de los incrédulos ya estaban mal, pues no es de esperarse que entre los miembros del mismo cuerpo, la iglesia de Cristo, hayan pleitos y discordias.

 “¿Por qué no sufrís más bien el agravio?” frase con la que el apóstol nos recuerda la enseñanza del Señor Jesús: “No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa” Mateo 5:39-40.         

La gracia de Dios en Cristo nos ha rescatado (6:9-11).

Pablo presenta una serie de conductas pecaminosas en la que vemos que coincide con Santiago, pues ambos sostienen que la genuina fe genera buenas obras, y la ausencia de éstas evidencia la falta de fe.

Es significativo tener presente aquí la inmoralidad liberal en la que vivían los romanos y griegos, pues precisamente Pablo destaca la condena sobre el uso antinatural (es afirmado por la historia que Sócrates, y la mayoría de los primeros emperadores romanos practicaron el homosexualismo).

El apóstol le recuerda a la iglesia de Corinto: “eso erais algunos de vosotros” pero la gracia y el poder redentor (el que rescata) y transformador (el que cambia la vida) de Cristo ha venido sobre ellos. Por el poder de Dios han sido lavados (por la sangre de Jesús), santificados (llamados o apartados para Dios) y justificados (sin culpa ante Dios por la fe en la obra de Jesús en la cruz). 

La libertad en Cristo santifica (6:12-14). 

Al parecer los creyentes de Corinto estaban aplicando mal el concepto de libertad en Cristo, pues permitían la inmoralidad bajo éste argumento contaminando así a la iglesia. Cuando una persona se entrega a un hábito que lo domina ya no es libertad es más bien una esclavitud.

El cuerpo del creyente, el cual por lógica involucra al ser integral, debe ser preservado del mal y de la fornicación, pues es templo del Espíritu Santo, debe glorificar a Cristo y será resucitado por el Padre.   

Miembros de Cristo (6:15-17).

El creyente está unido a Cristo, pues el que se une al Señor se hace uno con él en espíritu; también el cristiano es miembro del cuerpo de Cristo. Por tanto nos enseña el pasaje que en la fornicación se efectúa una nueva unión y la persona se hace uno con otro y se le quita a Cristo lo que es de él.

La inmoralidad sexual tiene como objetivo romper la unión del creyente con Cristo, y por eso es importante el arrepentimiento sincero y una comunión con Dios renovada y sostenida en Cristo.  

Huid de la fornicación (6:18-20).

La palabra “Huid” hace referencia en su original a una práctica habitual. Pablo respecto a la fornicación no plantea opciones como resistir o luchar, dice: “huye” (en éste caso lo mejor es huir).

Podemos recordar la actitud de José quien ante la presión de la esposa de Potifar para que durmiera con ella prefirió huir (Génesis 39:1-12).

El Espíritu Santo habita en el creyente porque es su propiedad, la compró a precio de sangre en la cruz, por eso dice la Escritura: “no sois vuestros”.

Ante esta realidad el hijo de Dios debe glorificar al Señor evitando todo lo que pueda contaminar al templo y más bien debe reflejar o dar evidencias de Aquel que ahora vive en él.       


CAPÍTULO 7

INSTRUCCIONES RESPECTO AL MATRIMONIO

El matrimonio es un deber para quienes no tienen don de continencia  (7:1-2, 8-9).

El apóstol Pablo expone el celibato (estado de aquellos que no se casan) como bueno, pero no obligatorio. El matrimonio es un estado que previene o guarda a la pareja de la inmoralidad sexual (fornicación).

El término “fornicaciones” en plural probablemente nos deja ver que era un caso repetido en la iglesia de Corinto. Ante todo esto Pablo sugiere casarse que exponerse al fuego de la inmoralidad sexual.     

Debemos tener presente que el matrimonio es diseño de Dios y él no creó a Adán solamente, también creó a Eva, por tanto debemos reconocer que el matrimonio es bendición de Dios.

Las instrucciones de Pablo tenían que ver con las circunstancias específicas a la iglesia de Corinto, y que por supuesto nos son de gran utilidad hoy.  

El matrimonio cubre las necesidades de cada cónyuge (7:3-5).

En matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer, ellos se hacen uno sólo (unidad que requiere amor y sabiduría). Esta unión involucra obligaciones mutuas y derechos conyugales.

La unidad como resultado del amor llevará a cada cónyuge al cumplimiento de sus responsabilidades y así derrotar las tentaciones del diablo. 

El celibato es un asunto de preferencia personal (7:6-7).

La decisión de casarse es personal y no es cuestión de obligación. Lo más importante es la dirección del Señor, según el don que cada uno ha recibido de Dios.

La decisión de no casarse es personal y particular, por supuesto basada ésa decisión al tener el don de continencia (es decir la capacidad de contener el impulso sexual).  

La voluntad de Dios es la unión para siempre (7:10-11).

En éstas palabras de Pablo por el Espíritu Santo vemos una vez más que la voluntad del Señor es que el matrimonio sea para toda la vida. Podemos recordar también las palabras de Jesús quien dijo: “Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”. 

Instrucciones cuando en la pareja uno se convierte al cristianismo y el otro no (7:12-16).

Es interesante ver que en el Antiguo Testamento Dios demandaba repudiar al inconverso, sin embargo aquí Dios nuevamente reafirma la norma de no separarse.

Esto trae beneficios como protección del Señor para la familia y la oportunidad de facilitar el camino a la conversión del no creyente.   

Es necesario ser fieles al llamado de Dios (7:17-24).

A través de éstas palabras y ejemplos el apóstol Pablo nos recuerda que la norma o regla en cualquier ámbito es ser fiel al llamado de Dios. Lo importante es que cada cristiano siga el llamamiento que el Señor le hace.

Cuando Pablo dice que lo importante es “guardar los mandamientos de Dios” entonces nos recuerda que la fe salvadora mediante la fe debe llevarnos a la obediencia, al amor y servicio al Señor.    

Una opinión personal de Pablo (7:25-35).

El apóstol expone algunas razones que benefician al no casado:

La vida cristiana enfrenta presiones en un mundo adverso y difícil, entonces ¿por qué asumir una responsabilidad y desafío más a través del matrimonio?

En aquel momento el apóstol expone que el Señor está cerca y por tanto la apariencia de ése mundo pasaría y vendría un nuevo tiempo (él tiene en perspectiva la segunda venida del Señor Jesucristo).  

Expone también que el matrimonio distrae o no facilita ocuparse de las cosas del Señor.

Es muy importante tener en cuenta que Pablo dice en el versículo 35: “no tengo mandamiento del Señor, pero doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel”.

No debemos descuidar la familia, sino con la sabiduría del Señor acercarlos a él para juntos glorificar y servir a Dios.     

Respecto a los padres y a las viudas (7:36-40). 

Debemos tener en cuenta que en aquel tiempo era el padre quien organizaba y dirigía el matrimonio de su hija. Quien decidía en aquel entonces que su hija no se casara hacia bien.

El celibato no es una condición más santa que el matrimonio, pero si facilitaba el servicio al Señor según expone Pablo.   

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CAPÍTULO 8

EN CUANTO A LOS SACRIFICIOS A LOS ÍDOLOS

Comportamiento del creyente ante los sacrificios paganos (8:1-3). 

En aquella época en la que se ofrecían sacrificios a los dioses paganos quedaban unos restos de carne o partes que se entregaban al oferente. Cuando el sacrificio era de carácter privado, aquella carne podía ser usada en banquetes donde el oferente invitaba a sus amigos y familiares.

Cuando el sacrificio era de carácter público la carne que resultaba podía ser vendida en los diferentes mercados de la ciudad de Corinto (los gobernantes podían tomar partes de ésta carne antes de ser vendida, según sus gustos y preferencias).

El apóstol Pablo enseña que el conocimiento no es suficiente para dar solución a todas nuestras dificultades. El verdadero conocimiento es el que viene de Dios, y siempre debemos crecer en él. El amor por Dios produce mayor búsqueda y por tanto hay más intimidad y ése conocimiento personal es el que necesitamos.                                                                                                    

La función de la iglesia es glorificar a Dios  (8:4-6).

Un ídolo, un trozo de madera o yeso no puede considerarse una representación del Dios Santo y Todopoderoso. El apóstol reconoce que algunos llaman dioses a éstos ídolos o imágenes, pero para nosotros hay un solo Dios, el cual es fuente y origen de todas las cosas.

Para nosotros hay un solo Señor: Jesucristo, por medio de quien existe la creación, y nosotros su iglesia debemos glorificarle en todo.     

Lo más importante es la pureza de corazón (8:7-8).

El apóstol enseña que el amor es el mejor regulador en nuestras decisiones. No todos tienen el conocimiento de Dios que le permite comer sin afectar su conciencia, pues estando habituados a la idolatría aun luchan con algunas de esas influencias.

Pablo también enseña que la comida no nos hace aceptos o valiosos para Dios. Pues el alimento no santifica, de hecho podemos recordar aquí las palabras del Señor Jesús:

¿No comprendéis que todo lo que de afuera entra al hombre no le puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina? (Declarando así limpios todos los alimentos.) Y decía: Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. 

Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez. Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre” Marcos 7:18-23.       

Cuidémonos para no ser piedra de tropiezo para los débiles  (8:9-13).

El apóstol Pablo advierte para que la libertad o conocimiento que el hermano mayor o fuerte tiene no venga a ser tropiezo del débil. Vemos entonces que éste conocimiento no es la solución del problema. Además Pablo enseña que Cristo murió por el hermano débil también, y si él se negó a sí mismo, porque el hermano fuerte no debería amar de tal manera que se niegue también a comer esa carne.  

Cuando el hermano come esa carne y el débil en la fe es testigo entonces peca contra Cristo al pecar contra el hermano. Debemos tener presente que somos un solo cuerpo y cada uno debe procurar el bienestar del otro.

Entonces es el amor y no el conocimiento lo que resuelve el problema. La libertad debe obedecer al rector supremo que es el amor, de esta manera nunca pondremos tropiezo al débil.  


CAPÍTULO 9

EL MINISTERIO Y SU SOSTENIMIENTO

El respaldo de Dios sobre el ministerio de Pablo era evidente (9:1-2). 

El apóstol comparte aquí como el mismo Señor Jesús lo visitó y encomendó el ministerio. Presenta ésta experiencia como evidencia que certifica su apostolado.

Una muestra de su obra en el Señor eran ellos mismos, cosa que obviamente no se podía negar, eran ellos el sello del ministerio y fruto espiritual de su labor, y aunque otros podían dudar de su llamado, para ellos él era un apóstol.       

Pablo expone los derechos del ministerio (9:3-7).

La frase “Contra los que me acusan” nos deja ver varias cosas: en primer lugar había en la iglesia un grupo que ponía en duda y menospreciaba el ministerio apostólico de Pablo (aunque él había sido el fundador de la misma).

En segundo lugar “acusaban” a Pablo de presentarse como apóstol cuando él no había estado con los doce. En pocas palabras el apóstol no se defiende con argumentos sino con hechos y evidencias reales de su labor.

A partir del versículo cuatro el apóstol presenta el derecho de sostén que es propio del oficio. Pone como ejemplo a los otros apóstoles quienes tienen familia (por eso la palabra esposa). Por tanto el apóstol tenía derecho al sostenimiento de su familia. Es interesante ver como usa tres ejemplos sencillos, pero contundentes:

El soldado, quien es sostenido por el gobierno que protege.
El agricultor, quien se alimenta del fruto de la tierra que ara.
El pastor, quien toma leche del rebaño.    

Desde el Antiguo Testamento Dios revela el sostenimiento para sus siervos (9:8-10).

En éste pasaje el apóstol se basa en Deuteronomio 25:4 para asegurar que desde el Antiguo Testamento se enseña el sostenimiento de aquellos dedicados a la predicación de la Palabra. De esta manera Pablo indica que Deut. 25:4 tiene un significado más amplio y profundo.

El apóstol enseña aquí que Dios cuida en primer lugar a los hombres no porque deseche a los animales, pues él cuida de toda su creación, sino que de manera especial está atento y al cuidado de sus siervos.

Es muy interesante tener en cuenta que respecto a éste pasaje Lutero enseñó: “El texto de Deuteronomio 25:4 fue escrito exclusivamente pensando en los hombres cuyo oficio es predicar la Palabra, pues los bueyes no saben leer”.         

El sostenimiento es responsabilidad de la iglesia local (9:11-14).

Pablo expone ahora el derecho al sostenimiento y su fundamento es el mayor valor de lo espiritual sobre lo material. Es un privilegio del maestro participar de lo material de los cristianos, práctica que se hacia allí y por eso Pablo dice: “Si otros participan de este derecho sobre vosotros ¿Cuánto más nosotros?”.

El apóstol enseña que él decidió no recibir ayuda económica de los corintios. Si en aquel momento criticaban y ponían en duda su ministerio por otras razones, hubiesen podido aprovechar eso para decir que él predicaba por intereses personales y económicos.

También enseña que es mandamiento de Dios el hecho de que la iglesia local sostenga a quienes predican el evangelio, por eso dice: “Ordenó el Señor”.

Otro argumento que Pablo expone por el Espíritu Santo (porque toda la Escritura fue inspirada por Dios) es la práctica del Antiguo Testamento cuando dice: “¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas comen del Templo, y los que sirven al altar, del altar participan?”.

En el Libro de Números 18:8-24, vemos como Dios estableció aquel sostén para los sacerdotes levitas. Entonces Pablo parafraseando nos dice: “así como anteriormente los que servían en el altar comían de él, también hoy el Señor dice: quien predica el evangelio que viva del evangelio”.  

Debemos también destacar aquí la importancia del equilibrio, pues los extremos son malos. El objetivo del ministerio no es el enriquecimiento, y lamentablemente esto ha traído problemas en la iglesia.

Pero cuando ésta no es diligente en el sostenimiento de sus ministros y de ella misma también hay dificultades. Por tanto debemos ser sabios y hacer lo correcto delante de Dios, procurando siempre que el Nombre del Señor no sea blasfemado ni cuestionado, para así no ser tropiezo.              

Voluntariamente Pablo renunció al sostenimiento de la iglesia de Corinto (9:15-18).

En ésta porción bíblica vemos una decisión personal del apóstol y aquí mismo expone sus razones:

Su gloria es predicar el evangelio allí sin un reconocimiento económico, aunque tiene tal derecho. 

Por comisión divina Pablo debe predicar el evangelio (es su deber), por tanto hacerlo y recibir aquel sostenimiento sería lo mínimo que se esperaba, y él quiere hacer mucho más. 

Es muy importante tener en cuenta el contenido bíblico en su totalidad, es decir aunque el apóstol renunció al sostén económico de la iglesia de Corinto, en otras ocasiones recurrió al apoyo financiero de otras congregaciones (Filipenses 4:10, 14-18) y también trabajaba: Hechos 18:1-4. Excelente estrategia en la labor misionera.  

Pablo se negó a muchas cosas para alcanzar más almas para Cristo (9:19-23).

Pablo se negó a recibir aquel sustento como una estrategia evangelizadora. De igual manera fue su principio en muchas cosas; por amor y dentro del marco de la palabra de Dios se adaptó a diversas circunstancias.

Siempre estuvo dispuesto para cooperar como ser humano en la obra salvadora del Señor. No hacía nada incorrecto, por el contrario se esforzaba por alcanzar a más personas según los medios que Dios mismo le permitía usar.   

El caminar con Dios implica sacrificio personal (9:24-27). 

Sin duda alguna lo que Pablo había decidido hacer demandaba una gran disciplina personal. Sus palabras hacen referencia a los juegos que se celebraban cerca de Corinto cada dos años.

Destaca que así como un deportista debe abstenerse de muchas cosas para alcanzar el premio, él también lo hacía pero en busca de un galardón incorruptible.

El apóstol tiene claro porque corre, es decir su servicio a Dios recibirá recompensa celestial y eterna. No es en vano su negación ni su servicio a Dios, por el contrario siendo conocedor de los galardones eternos opta por someter su cuerpo y sus propios deseos, y con cuidado persevera, no sea que habiendo llamado a muchos a la carrera cristiana, él venga a perder el premio, aunque sea salvo.                 


CAPÍTULO 10

ADVERTENCIAS RESPECTO A LA IDOLATRÍA

a) Bendiciones de Dios para Israel (10:1-4). 

La primera palabra “porque” enlaza directamente éste capítulo con el anterior. Ahora el apóstol va usar un ejemplo de fracaso por no oír ni atender las instrucciones divinas. Pero antes de poner a Israel como aquel ejemplo, el apóstol menciona varias bendiciones que el pueblo tuvo mientras iba por el desierto:

1)  Estuvieron bajo la nube” lo que nos habla de la dirección divina.
2)  Pasaron el mar” nos recuerda aquella liberación poderosa y sobrenatural con el mar rojo por delante y el ejército egipcio que los perseguía.
3)  Todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar” destaca la relación entre ellos y el líder constituido y guiado por Dios.
4)  Comieron el mismo alimento espiritual” haciendo referencia al maná que descendía del cielo, alimento sobrenatural y llamado por la Biblia “Pan de nobles y trigo de los cielos” (Salmo 78:25).      
5)  La misma bebida espiritual” refiriéndose al agua de la roca, en sentido espiritual toda esa provisión venia de la roca espiritual que era Cristo.  

b) Es vital valorar lo que Dios nos da (10:5).

Con todos estos beneficios cualquiera aseguraría la llegada de Israel a la tierra prometida. Pero lamentablemente la mayoría del pueblo desagradó a Dios por su queja, rebelión y dureza de corazón, y por eso esa inmensa mayoría quedo esparcida por el desierto, todos los mayores de veinte años murieron allí.

Entonces podemos concluir que no se trata de cuantas bendiciones Dios nos asegura, sino de que porcentaje de nuestro corazón rendiremos en verdad al Señor.  

c) Razones del fracaso de Israel camino a la tierra prometida (10:6-10). 

El apóstol Pablo expone ahora algunos ejemplos de Israel para que no hagamos lo mismo, pues aquellos comportamientos y actitudes fueron el obstáculo por el cual aquella generación no entró a la tierra prometida, veamos:

No codiciemos cosas malas” (versículo 6) nos habla del deseo que Israel tuvo por volver a Egipto y comer el pan de allí (menospreciando así el pan que caía del cielo, el maná). Cuidémonos para no codiciar o desear con nostalgia la vida pasada o aquello que el mundo sin Dios ofrece, haciendo a un lado el verdadero Pan de Vida (Jesucristo el Señor).

Ni seáis idolatras” (versiculo7) refiriéndose a aquel momento junto al monte Sinaí cuando los israelitas construyeron y adoraron un becerro de oro (En Egipto se adoraba al dios Apis, con figura de toro, dios de la fertilidad, el sol y el río Nilo). Todo aquello que se levanta en el corazón y desplaza a Dios es un ídolo. 

Ni forniquemos” (versículo 8) en referencia al evento ocurrido entre Israel y las mujeres de Moab. Por consejo de Balaam, el rey moabita Balac envió sus mujeres a seducir a los israelitas quienes pecaron con ellas y adoraron a Baal-peor, cuyo culto era obsceno y desordenado. 

Ni tentemos al Señor” refiriéndose al momento en el que Israel desafía la fidelidad y bondad de Dios a lo largo del desierto. Se unen para expresar su descontento contra la voluntad de Dios y el liderazgo de Moisés. 

Ni murmuréis” El pueblo se reunió para hablar contra Moisés y Aarón culpándolos por los resultados y por los juicios de Dios a causa de su rebelión. De ésta manera Pablo concientiza la actitud de los corintios hacia sus líderes espirituales. 

d) Advertencias y prudencia (10:11-13).

El relato de aquellos acontecimientos ha sido escrito para advertirnos y ayudarnos, pues si tenemos esto en cuenta, sus errores nos habrán servido para no experimentar el fracaso que ellos vivieron.

El que piensa estar firme, mire que no caiga, esto es para aquellos que no tienen conciencia del débil o que usa su libertad afectando al otro.

Dios por cusa de su fidelidad ha establecido que el creyente no se atentado más allá de lo que puede resistir, más bien ha diseñado la provisión para el cristiano tenga la salida y pueda soportar tal situación. Esta es una poderosa promesa de victoria ante la dura prueba o difícil adversidad.      

e) Participar de la cena del Señor fortalece la unión con Cristo (10:14-17). 

El consejo de Dios es enfático: “Huid de la idolatría”. Seguramente esta frase sorprende a los creyentes de Corinto, pero el mandamiento del apóstol es “huye inmediatamente”.

El apóstol enseña que el hecho de comer de la misma mesa ofrecida a cualquiera implica unión con aquel a quien se dirige el culto. Participar de la Cena del Señor es fortalecer nuestra unión con Cristo. 

Por todas estas razones el creyente no debe participar de la carne ofrecida a los ídolos en una fiesta pagana como las que celebraban en Corinto. Para el apóstol participar es compartir, es identificarse con aquel a quien se rinde culto, por tanto en esto no puede aplicarse el argumento de la libertad.          

f) No os hagáis participes con los demonios (10:18-22).

Las fiestas paganas terminan ofreciendo sus sacrificios a los demonios. No porque el ídolo sea alguna divinidad, sino que las personalidades demoniacas usan todas estas cosas para separar cada día más a los hombres del verdadero y único Dios.

Por todo esto los corintios deben apartarse y evitar participar de la mesa de los demonios, pues no debe la iglesia provocar a celos al Señor, como hicieron los israelitas por el desierto.

g) Debemos hacer todo para edificación (10:23-27). 

El apóstol Pablo habla respecto a la carne comprada en el mercado de Corinto, y nuevamente enseña el principio que debe regir nuestras decisiones y comportamientos, el cual es el amor, aquel que no hace daño al prójimo “aquel que no busca su propio bien, sino el del otro”. Lo que hacemos debe ser de edificación y no de destrucción.

Pablo también enseña que la persona puede comprar y comer cualquier carne que vendan en el mercado, sin andar investigando cual es el origen de la misma, así mismo cuando sean invitados a comer, para no perturbar su conciencia. A continuación el apóstol hace una aclaración.         

h) Cristo debe ser glorificado en todo (10:28-33). 

El hijo de Dios debe tener siempre presente que su vida debe glorificar el Nombre del Señor. Una de las cosas que debe hacer es respetar la conciencia del débil. Pablo presenta un argumento lógico: No podemos agradecer por aquello que ofende a un hermano. Termina diciendo “Hacedlo todo para la gloria de Dios” recordándonos que al final esto es lo más importante.        


CAPÍTULO 11

CORRECCIÓN DE ALGUNOS DESORDENES EN EL CULTO PÚBLICO

a) El velo de las mujeres. 

1)  1 Cor. 11:1. En éste versículo el apóstol Pablo nos desafía a seguir su ejemplo. Sin duda alguna debe tenerse un estilo de vida intachable para motivar a otros a seguirlo.

La palabra imitar usada aquí viene de un término griego “mimetes” cuya raíz origina nuestra palabra mimo (podemos recordar aquí aquella figura del teatro o en la calle que duplica o repite todo lo que otros hacen). Sin duda lo que le da fuerza a Pablo para decir esto es que él es un imitador de Cristo, precisamente Jesús es la más grande fuente de inspiración.       

2) 1 Cor. 11:2-6. Pablo comienza alabando a los hermanos fieles de Corinto, ellos guardaron y observaron las instrucciones que les había dado. Inmediatamente después expone sus razones respecto al uso del velo con el que se cubrían las mujeres en el culto. En primer lugar enseña que Cristo es cabeza del varón, y el hombre es cabeza de la mujer. Esto no implica desigualdad, pues ambos son hijos de Dios en Cristo.

2)  1 Cor. 11:7-12. Ahora el apóstol expone el diseño en la creación, en el que afirma cuestiones como: el hombre fue creado primero, la mujer procede del varón inicialmente y fue creada a causa del hombre. En el versículo 12 concluye que ambos, varón y hembra, proceden de Dios, pues “así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios”.

Podemos además concluir aquí que éste orden para nada da libertad al hombre para menospreciar o lastimar a la mujer, por el contrario al venir ambos de Dios, debe tratarla como a vaso frágil, como a coheredera de la gracia de Dios.   

4) 1 Cor. 11:13-16. Pablo concluye aprobando el uso del velo en el culto público. Cosa que no debe ser impuesta, ni motivo para contender. Sin embargo es necesario tener en cuenta que el apóstol vive un momento puntual en la historia y en la cultura de su época, y practicar esto hoy en nuestra cultura occidental como una imposición sería altamente problemático.      
    
b) Abusos en la Cena del Señor. 

1) 1 Cor. 11:17-19. Este acto (la Cena del Señor) era público, y se estaban presentando desordenes que avergonzaban el Nombre del Señor. Por el contrario el apóstol les dice: “en esto no os alabo… pues os congregáis para lo peor”, es decir por su mala conducta es vez de reunirse para ser bendecidos y edificados, se estaban reuniendo para traer juicio sobre ellos. Se nos dice que había “divisiones” y “disensiones” es decir se formaban grupos con pensamientos y conceptos diferentes.
         
Esto se debía a que los ricos se reunían primero o llegaban antes que los demás, y se comían los mejores platos y así no tenían que compartir con otros. Este comportamiento era un atentado contra la unidad de la iglesia, y quienes no participaban de esa acción eran “aprobados” esto es aquellos que con verdadera madurez espiritual no generan contienda, ni competencia, sino que con rectitud y justicia se conducían.          

2) 1 Cor. 11:20-22. Se reunían para comer, pero eso no era tomar la Cena del Señor. Debemos tener presente aquí que en la iglesia primitiva antes de tomar la Cena del Señor, había una comida en común llamada “ágape” (recordemos que éste término es griego y hace referencia al más noble y alto amor). Pero éste amor no quedaba en evidencia en la práctica, pues lamentablemente algunos se adelantaban a comer su propia cena, algunos se embriagaban, y dejaban con hambre a otros. 

Con éstas acciones provocaban varios pecados: Menospreciaban la iglesia de Dios (no era una reunión social, ni un grupo cualquiera, era de Dios). Con indiferencia estaban provocando vergüenza a los de pocos recursos. Era un acto que atentaba contra la unidad de la iglesia.  

c) Institución de la Cena del Señor. 

1) 1 Cor. 11:23-26. En primer lugar Pablo dice: “Yo recibí del Señor” lo que nos deja ver que el mismo Señor Jesús le enseñó al apóstol. En aquella cena el pan se distribuía primero y luego la copa, pues precisamente primero se hizo carne y luego derramó su sangre. La frase “es mi cuerpo” no quiere decir que el pan literalmente sea el cuerpo de Jesús, sino que lo representa, norma que aplica de la misma manera para la copa.

2) La expresión “por vosotros” nos recuerda el sentido de su sacrificio, y “en memoria” implica una acción que va más allá de un recuerdo, es una experiencia viva en la presencia de Dios. El nuevo pacto nos recuerda que lo viejo ha quedado atrás, y que éste es mejor por cuanto está hecho sobre mejores promesas basadas en la sangre del Cordero perfecto.

3) Es muy importante tener en cuenta que cuando el Señor Jesús compartió la cena con sus discípulos sólo estaba con ellos en el aposento alto, también allí el Señor les dio una serie de enseñanzas o revelaciones muy importantes, pues era la última noche con ellos. Este acto no fue con las multitudes. Esto nos recuerda que participar de la Cena del Señor es un momento no sólo de revelación e intimidad con Dios, sino que fortalece la misma.  

4) Pablo nos dice además que todas las veces que tomemos la Cena del Señor, anunciamos el sacrificio de Jesucristo, mensaje central de nuestra predicación y también anunciamos la bendita esperanza: Jesucristo nuestro Señor vuelve. Entonces en la Cena del Señor miramos atrás (por lo que hizo en la cruz) y adelante porque esperamos su venida. Es por todo esto que la Cena debe estar llena de gratitud y amor por Dios.             

d) Tomando la Cena indignamente. 

1) 1 Cor. 11:27-33. Participar indignamente no hace referencia a la persona que participa, sino más bien a la manera en que lo hace. Debe cuidarse para no hacerlo de manera indiferente, egoísta e irreverente, sin intenciones de apartarse de las malas conductas, aceptando el perdón de Dios y su poder transformador. El participante debe discernir es decir “juzgar rectamente” reconociendo la unidad del cuerpo de Cristo.

2) Es muy importante examinarnos a nosotros mismos, es decir para no ser condenados con el mundo impío, el creyente debe evaluar su corazón, arrepentirse, recibir el perdón de Dios y apartarse de lo malo. Los creyentes corintios deben conducirse rectamente y con humildad de corazón, pues el objetivo de cada reunión es que todos sean bendecidos.            

Sermones cristianos - Dios nos corrige en amor
           

CAPÍTULO 12 (1ª parte)

LOS DONES ESPIRITUALES

a) Es muy importante discernir la genuina manifestación del Espíritu Santo (1 Cor. 12:1-3). 

1 Cor. 12:1. En la primera expresión del apóstol vemos su apremiante deseo de que la iglesia conozca más acerca de los dones espirituales. En primer lugar debemos tener en cuenta que aquí la palabra dones es traducida del griego “pneumatikós” que también traduce: asuntos espirituales, temas sobrenaturales. Entonces Pablo desea capacitar a la iglesia en el discernimiento de las cosas del Espíritu.

2) Según los versículos 2 y 3 antes de conocer a Cristo los corintios iban a adorar ídolos mudos, donde seguramente estaban sus sacerdotes que proclamaban mensajes inspirados por espíritus de adivinación. Los enemigos del evangelio en aquel entonces maldecían a Jesús, y la Escritura más bien nos enseña que la manifestación del Espíritu Santo debe glorificar a Cristo y levantar en alto su nombre como Señor de todos, por eso también dice la Biblia: “El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía”.        
  
b) Dios es soberano y sobrenatural (1 Cor. 12:4-7). 

Aquí (versículo 4) la palabra dones es traducida del término griego “carisma” que significa también: don de gracia, regalo de gracia. La palabra gracia viene del griego “caris” que nos habla de aquella misericordia de Dios, quien hace favores y da regalos sin méritos o virtudes por parte de aquel que recibe el beneficio. Por tanto los dones según 1 Corintios 12 son dados por Dios según su misericordia, bondad y compasión hacia su iglesia, y toda la gloria es de él.       

Pablo también nos habla de tres cosas cada una relacionada con cada persona de la trinidad:
Diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.
Diversidad de ministerios, pero el Señor (Jesucristo) es el mismo.
Diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas es el mismo.
Vemos entonces la manifestación de la trinidad bendiciendo a su iglesia y plenamente involucrada en el diseño y dinámica de ésta.   

Observemos en detalle el versículo siete. La expresión “A cada uno” nos indica que el Señor delega en particular sobre cada uno de sus hijos, sin excepción, por lo menos un don sobrenatural para servir al cuerpo. La frase “le es dada la manifestación del Espíritu” indica que habla no de capacidades naturales o talentos humanos, sino de habilidades espirituales para el mover sobrenatural del Señor en su iglesia. 

“Para el bien de todos” esto nos recuerda que éstos dones son para bendición y beneficios de todos, deben ser administrados con un corazón manso y humilde, que no procura su propia gloria ni beneficio personal, sino que busca exaltar a Cristo y ser de bendición para los demás.    

c) Diversidad de los dones espirituales (1 Cor. 12:8-10). 

Para facilitar el estudio de los dones según su naturaleza y función se han distribuido en tres grupos:

1) Dones de revelación: son aquellos que revelan o permiten ver algo específico. Estos son: palabra de sabiduría, palabra de ciencia y discernimiento de espíritus. 
2) Dones de poder: son aquellos que permiten hacer algo sobrenatural. Estos son: don de fe, hacer milagros y los dones de sanidades.   
3) Dones de expresión: son aquellos que hablan dando a conocer un mensaje o palabra de Dios. Estos son: profecía, diversos géneros de lenguas e interpretación de lenguas.

El hecho de que sean nueve dones, así como nueve son las manifestaciones del fruto del Espíritu santo, nos recuerda la importancia de anhelar ambas cosas con fervor, es decir debemos procurar el carácter del Espíritu Santo en nosotros (su fruto) y su poder actuando a través de nuestra vida (sus dones). Ambas cosas son vitales en la vida del creyente (el siguiente capítulo tratará en detalle cada uno de los nueve dones).   

d) Unidad en la diversidad (1 Cor. 12:11-13). 

1) 1 Cor. 12:11 nos recuerda la soberanía del Espíritu Santo. Debemos también destacar la expresión “a cada uno en particular” pues esto nos recuerda que cada hijo de Dios ha recibido del Espíritu por lo menos un don sobrenatural de los nueve mencionados aquí, por tanto debemos procurar identificar cual nos ha dado el Señor y usarlo de la mejor manera para la gloria de Cristo, pues el Espíritu reparte como él quiere y no por méritos o capacidades humanas, es por su gracia.  

2) Según 1 Cor. 12:12-13 el apóstol usa la figura del cuerpo para hablarnos de la diversidad y de la unidad. El cuerpo humano es uno solo como tal, pero tiene muchos miembros, y éstos miembros siendo muchos componen aquel cuerpo, así también nosotros en Cristo. Somos un solo cuerpo, introducidos en él por el Espíritu (este es el bautismo del cual habla Pablo aquí).  

e) Cada miembro del cuerpo es valioso (1 Cor. 12:14-20).  

1) El apóstol Pablo nos enseña que la diversidad del cuerpo no es un accidente ni una casualidad, sino una necesidad propia. El cuerpo requiere diversidad de miembros para diversidad de funciones, por ejemplo nuestros pulmones tienen un diseño único y especial para proporcionar el oxígeno al organismo que toman del aire, y expulsan el gas carbónico sobrante. Ningún otro órgano puede hacer esa labor, pues fueron diseñados por Dios para eso.

2) Por tanto cada miembro del cuerpo tiene una forma, función y ubicación específica, y todos a la vez forman el cuerpo, y esa armonía de funcionamiento nos enseña que al mismo tiempo todos los miembros se necesitan unos a otros. Es muy importante con la ayuda de Dios y guianza del Espíritu identificar la función y lugar de cada uno, pues de ésta manera todos glorificaremos a Dios con un servicio eficaz y poderoso.          

f) Dios es quien ordena el cuerpo (1 Cor. 12:21-27). 

El apóstol hace énfasis en la diversidad de los miembros, destacando el valor e importancia de los que parecen inferiores, tal vez algunos pensaban que los dones que había en ellos no eran importantes.

No debía existir envidia ni competencia, pues es Dios quien imparte como él quiere y la gloria es de él. Es muy importante tener presente que los dones son para servir a los demás y no para vanagloria de los hombres.  

Pablo nos dice: “los miembros que parecen más débiles, son los más necesarios… Dios ordenó el cuerpo dando más abundante honor al que menos tenía…” y seguidamente nos explica el objetivo de esto: “para que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos por los otros”.

Por todo esto el cuerpo debe ser uno, siendo sensible para fortalecer al débil (no criticar ni condenar, pues solo Dios es juez), y para gozarse cuando Dios bendice o da honra al otro.  

g) Dios ha establecido diferentes dones, todos ellos al servicio de su reino (1 Cor. 12:28-31).  

Cada uno ha recibido de Dios diferentes capacidades y llamados, poner éstos al servicio de los demás edifica y bendice la iglesia. Debemos agradecer al Señor su diseño y sabiduría, aceptar que el cuerpo, su unidad y diversidad son bendiciones de Dios.

Valoremos la importancia de congregarnos, ser edificados por su palabra, alabar, servir y orar juntos, pues reunidos en la casa del Señor recibimos bendición y vida. El cristiano que no reconoce el valor del otro hermano y el poder de habitar juntos en armonía, muy pronto empieza a secarse y comienza a hacer cosas diferentes a su llamado y comisión para el cuerpo.              


CAPÍTULO 12 (2ª parte)

ESTUDIO ESPECÍFICO DE LOS DONES

a) Los dones de revelación: Recordemos que estos son los dones a través de los cuales el Espíritu Santo revela o permite ver algo específico que a los ojos naturales está escondido. 

1) El don de Palabra de Sabiduría: Es la revelación sobrenatural por el Espíritu de Dios de la mente del Señor y sus propósitos.

La palabra de sabiduría es la declaración sobrenatural de la mente y voluntad de Dios. Éste don revela los propósitos e instrucciones del Señor para los hombres, revelación que viene del conocimiento de Dios sobre el futuro.

Ejemplos:

En Mateo 26:34 “Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces”. En el caso mencionado Jesús por el don de sabiduría revela lo que Pedro hará unas horas más adelante. Éste don por la acción del Espíritu Santo da a conocer o revela lo que sucederá.      

En Hechos 21:10-11 y 11:28-30 vemos el fluir de la palabra de sabiduría, la cual revela eventos futuros (la gran sequía que vendría, y la captura del apóstol Pablo). La profecía se expresa para edificación, exhortación y consolación. La palabra de sabiduría contiene revelación del futuro.  

La Palabra de Sabiduría puede ser manifestada o revelada por diversos medios: La voz de Dios. En un sueño. En una visión. Por profecía.

No hablamos entonces de sabiduría general o del conocimiento natural del hombre. Es una revelación sobrenatural por el Espíritu Santo respecto al plan o propósito de Dios con una situación o persona. Por supuesto debemos tener presente que todas las manifestaciones deben ser aprobadas por la palabra de Dios y por el testimonio del Espíritu Santo. 

2) El don de Palabra de Ciencia: Es una revelación de sucesos pasados o presentes, fuera de nuestro conocimiento natural que son reveladas por el Espíritu Santo.

Este don se manifiesta para revelar acontecimientos del pasado al presente; un claro ejemplo de esto lo encontramos en Juan 4:16-19, cuando el Señor le dice a la samaritana que ha tenido cinco maridos y con el que vivía no era de ella. Es muy interesante ver también la expresión de la mujer: “me parece que eres profeta”, pues nos deja ver que la gente reconocía aquellas capacidades como virtudes proféticas.

Entonces el don de palabra de sabiduría está más relacionado con el futuro y el don de palabra de ciencia con el presente y pasado. El don de palabra de sabiduría tiene que ver con propósitos y el don de palabra de ciencia está relacionado con hechos ocurridos.  

El don de palabra de ciencia también es usado por Dios para revelar cosas muy profundas en la vida de una persona que aun ella misma desconoce, pero que está afectando su vida presente.     

El don de palabra de ciencia en el Antiguo Testamento:

La mayoría de los dones del Espíritu de Dios se manifestaron en el Antiguo Testamento, con la excepción de las lenguas y la interpretación de lenguas. Es interesante ver que incluso éstas (las lenguas) vienen después de Jesús resucitar. Son dones exclusivos de la dispensación actual (después del derramamiento del Espíritu Santo en pentecostés). 

Por ejemplo en 2 Reyes 6:9-12. Por el don de palabra de ciencia el profeta Eliseo revelaba al rey de Israel los planes que el rey de Siria diseñaba contra él, de manera que sus emboscadas nunca funcionaron y pensó que había un traidor entre los sirios. Pero sus siervos le informan que es por causa del profeta Eliseo. El hombre de Dios por palabra de ciencia revelaba al rey de Israel los planes malvados y así fue librado el pueblo de Dios. 

La palabra de sabiduría y la palabra de ciencia pueden operar juntas:

Podemos ver por ejemplo el don de palabra de ciencia fluir cuando Ananías fue enviado por el Señor Jesús a ministrar a Saulo de Tarso. De manera sobrenatural él se entera de cosas respecto a la condición de Saulo, según Hechos 9:10-12 Ananías: Sabía dónde estaba Saulo. Sabía que estaba orando. Supo que Saulo había recibido una visión.

Ananías expresa su temor ante Pablo pues sabía que era un perseguidor de la iglesia y que estaba allí en Damasco con los mismos propósitos. Pero el Señor le respondió a través de una palabra de sabiduría, según Hechos 9:15-16 revelándole a Ananías su propósito con Saulo de Tarso.    

3) El don del Discernimiento de espíritus:

Éste don da compresión sobrenatural en el ámbito del mundo espiritual, revelando el origen y naturaleza del espíritu que opera en una persona, grupo, reunión o situación.

Éste don opera enteramente de una manera sobrenatural y las cosas que revela son del mundo espiritual. Por ejemplo Pablo entendió en el espíritu, usando éste don, el origen y naturaleza del espíritu que operaba en Elimas, según Hechos 13:9,10 “Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?”.

Éste don está limitado a revelar la clase de espíritus (si son buenos o malignos, es decir ángeles, querubines, demonios, aún puede ver la situación del espíritu humano, etc). Por éste don podemos percibir los seres que viven y actúan en el mundo espiritual. No es para acusar o “discernir” la vida de otros hermanos con intenciones malsanas. 

Otro ejemplo lo vemos: Hechos 16:16-18, donde Pablo libera a una mujer poseída por un demonio de adivinación: “Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos,  adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo:

Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora”.          

Es necesario hacer diferencia entre el discernimiento del cristiano y el don de discernimiento de espíritus:

Es necesario aclarar la diferencia del discernimiento propio de cada creyente por el Espíritu Santo que habita en él y el don como tal. Es decir el don de discernimiento de espíritus es específico, por ejemplo actuó en Pablo en el caso anterior (Hechos 16:16-18) identificando el demonio que puntualmente actuaba en esa mujer, pero el discernimiento normal del creyente nos dejaría ver que ella estaba endemoniada en términos generales.

El discernimiento propio del creyente le ayuda a tomar decisiones correctas en su vida diaria y lo capacita para hacer diferencia entre lo bueno y lo malo.   

El don de discernimiento de espíritus tiene un campo de acción más restringido que los dos dones anteriores (palabra de sabiduría y palabra de ciencia) ya que lo que revela está relacionado sólo con los espíritus. No sólo está relacionado con los demonios, éste don revela de manera clara y sobrenatural todos los espíritus, buenos y malos (por supuesto según sea la voluntad de Dios).

Ejemplo en el Antiguo Testamento: A Moisés Dios le permite ver en el ámbito espiritual: Éxodo 33:17-23. Él vio en el mundo espiritual la manifestación de Dios mismo, solo le fue permitido ver sus espaldas. Este es un ejemplo del discernimiento de espíritus, el cual permite ver el mundo espiritual.     

Ejemplo en el Nuevo Testamento: El apóstol Juan tiene una visión en la isla de Patmos donde ve al Espíritu Santo como siete espíritus delante del trono de Dios, es decir él ve en el mundo espiritual y ve siete aspectos del Espíritu de Dios: Apocalipsis 1:4-5.

Éste don puede complementarse con la palabra de sabiduría o palabra de ciencia. Por ejemplo tener una visión en el ámbito espiritual y recibir una palabra al respecto.

Lo que no es el don de discernimiento de espíritus:

No es el discernimiento propio de cada cristiano, es un don sobrenatural.
No son conclusiones personales o sospechas.
No es un esfuerzo por leer la mente de otro.
No es un afán personal por ver los defectos de los demás.
       

CAPÍTULO 12 (3ª parte)

ESTUDIO ESPECÍFICO DE LOS DONES

b) Los dones de poder: Son aquellos que evidencian de manera visible el poder de Dios, son los que hacen algo. 1 Corintios 12:9-10 “a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros”.

1) El don de fe: Es importante a esta altura hacer diferencia entre las clases de fe que la Biblia nos enseña:

La fe para salvación (aquella que nos lleva a Jesús como nuestro Salvador).

La fe general (aquella con la cual creemos en la existencia de Dios).

La fe como fruto (es una de las manifestaciones del fruto del Espíritu Santo, necesaria en la vida diaria para confiar en la protección, realidad y cuidado de Dios).

La fe como don sobrenatural (es un don para creer por cosas sobrenaturales y poderosas, milagros, maravillas y prodigios). Es la dotación o capacidad sobrenatural del Espíritu Santo para creer y recibir lo que parece imposible.   

a) Un ejemplo en el Antiguo Testamento:

El don de fe en una provisión sobrenatural. Vemos en 1 Reyes 17:2-6, que Dios envía a Elías a esconderse en el arroyo de Querit y le promete enviarle el alimento mediante cuervos. Aquella fe dada por Dios de manera sobrenatural iba más allá de la mente humana, el profeta no tuvo que hacer el milagro, él espero y recibió el milagro cada día.    

b) Un ejemplo en el Nuevo Testamento:

Vemos por ejemplo que en Hechos 6:8 se nos dice que Esteban estaba: “lleno de gracia y de poder” la palabra gracia aquí se traduce del término griego “pistis” que traduce primeramente “fe”), por eso otras versiones traducen esta frase así: versión del Oso “Pero Esteban, lleno de fe y de potencia”. Versión RV 1865: “pero Esteban, lleno de fe y de poder”.

El texto bíblico nos dice que por eso Esteban “hacía grandes (el término griego usado para grandes aquí es “megas”) prodigios (maravillas, portentos, algo extraño que causa asombro) y señales (milagros)”. El don de fe nos lleva a creer y recibir obras sobrenaturales y maravillas que provocan gran asombro en las personas. Es don sobrenatural requerido y usado por ejemplo en los milagros de resurrección de personas.   

c) El don de fe en la resurrección de muertos: Podemos leer por ejemplo Hechos 9:36-42. En este caso Dios usó al apóstol Pedro. En el caso de la resurrección de los muertos deben operar conjuntamente los tres dones de poder, veamos:

El don de fe para que vuelva el espíritu de la persona que ha salido del cuerpo.
El donde de hacer milagros para resucitar a la persona.
Los dones de sanidades, debe ser restaurada la salud de quien murió o de lo contrario aquellas enfermedades la harán morir de inmediato.         

2) El don de hacer milagros: Un milagro es una intervención sobrenatural en el curso ordinario de la naturaleza. Es una intervención por el poder de Dios que supera las leyes naturales. 

El don de hacer milagros es el dinámico poder de Dios fluyendo a través de una persona. Es el poder del Señor en acción. Por ejemplo: Mateo 8:26 y 14:25

Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza”.

Más a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

A través de éste don se muestra la sobrenaturalidad de Dios en nosotros, y trae consigo una certificación del poder del Señor en la tierra y a través de Su iglesia: Hechos 2:22, Y 2:43.

Una diferencia básica entre un milagro y una sanidad es que la sanidad es la restauración o renovación de un órgano enfermo; mientras que un milagro es la aparición de un órgano que no existía o que estaba completamente destruido. Un milagro creativo precisamente ocurre cuando por ejemplo no existía un riñón (por alguna enfermedad o extracción) y por la obra de Dios aparece uno nuevo allí.     

El don de hacer milagros en Eliseo: 2 Reyes 2:11-14. Aquí vemos dos milagros, pero es en el segundo donde el don de hacer milagros actuó en Eliseo, pues él tuvo que tomar el manto y golpear las aguas, es decir él tuvo que actuar, participar en el milagro. Entonces el don de hacer milagros es más activo que el don de fe, pues en éste último los milagros se reciben. 

3) Los dones de sanidades: Tienen como objetivo sanar o liberar al enfermo, y destruir las obras del diablo en el cuerpo humano.   

Al leer 1 Corintios 12:9, y 12:28, 30 “y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu”. Vemos que los términos usados están en plural: Dones de sanidades, entonces habla de varios dones que Dios usa para sanar a su iglesia, por ejemplo: el don para sanar migrañas (dolor de cabeza), el don para sanar lesiones óseas (problemas en la columna vertebral, entre otros), el don para sanar problemas en el sistema reproductor (hemorragias o fuertes dolores), etc.

“Es razonable creer que Dios puede ungir a una persona con fe en cuanto a ciertas enfermedades, y a otra persona con fe en cuanto a otras”. “Es probable que la explicación más sencilla sea que pueden existir diferentes dones para diferentes clases de enfermedades”. 

Consideremos por ejemplo Hechos 28:7-9 “En aquellos lugares había propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solícitamente tres días. Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos, y le sanó. Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían y eran sanados”.

Disentería o flujo de sangre, es un trastorno inflamatorio del intestino, especialmente del colón que produce diarrea grave con sangre. Si no se trata, la disentería puede ser fatal. Causada por una infección bacteriana, infestación de parásitos, o una infección viral.

Recordemos también que el Señor Jesús tocó a la suegra de Pedro que estaba en cama y con fiebre, y ella se levantó y les servía. En estos casos vemos los dones de sanidades y el poder de Dios fluir para bendición de los seres humanos.

Debemos tener presente que la Biblia dice en Marcos 16:17-18 “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablaran nuevas lenguas… sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Estas son manifestaciones del poder de Dios por la fe, son señales que siguen al que cree. Esto no significa necesariamente que está en evidencia el don de fe, el don de diversos géneros de lenguas o los dones de sanidades. Son señales generales que siguen al pueblo de Dios por la fe en él.   



CAPÍTULO 12 (4ª parte)

ESTUDIO ESPECÍFICO DE LOS DONES

c) Los dones de expresión: Son aquellos que hablan dando a conocer un mensaje o palabra de Dios. 1 Corintios 12:10 “… y a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas”. 

1) El don de la profecía: Acerca de éste don hay muchas cosas necesarias e importantes que estudiar, pues además estamos en los postreros tiempos. No debemos menospreciar la profecía sino capacitarnos para discernirla (juzgar) de manera correcta, pues la Escritura misma nos dice en 1 Tesalonicenses 5:20-21 “No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo, retened lo bueno”.

La definición del término profecía. Se traduce del griego “profeteia” que también significa: “Proclamación de la mente y consejo del Señor”.

Este significado nos deja ver y concluir varias cosas importantes: 

a) La profecía no es en primer lugar predicción (esto lo vemos esto por ejemplo en el ministerio de Juan el bautista, quien fue principalmente uno que anunciaba a Cristo. En el Nuevo Testamento la profecía es básicamente una proclamación de la voluntad divina).  

b) La Escritura es en sí misma profecía, ella fue escrita por personas inspiradas por el Espíritu Santo de Dios y allí encontramos el consejo del Señor, por eso nos dice: “tenemos la palabra profética más segura” 2 Pedro 1:19-21. La Biblia es un libro profético.   

c) Vemos también que en el Antiguo Testamento así como en el Nuevo se nos enseña el valor de discernir estos mensajes (como hacían los hermanos de Berea, quienes después de oír la enseñanza iban a sus casas para escudriñar la Escritura y confirmar lo que se les había enseñado, Hechos 17:11 “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”).

Cuando estudiamos el don de la Profecía, debemos hacer claridad entre el don propiamente dicho y el ministerio del profeta que en la Escritura aparecen diferenciados. No debemos confundir el don de profecía con los profetas del Antiguo Testamento.

Éste don (el de la profecía) es nuevo y específico del Nuevo Testamento dado a la iglesia del Señor para edificación y bendición de la misma.

Otra cosas muy importante es no debe confundir la predicación con la profecía, pues se anula la sobrenaturalidad al don profético (tengamos claro que la predicación proclama, expone la Escritura, la profecía dice lo que Dios está diciendo de manera expresa y específica). Puede ocurrir que mientras se predica, se profetice, entonces estaría operando el don profético en la predicación.

La Biblia nos enseña que cualquier persona puede tener el don de profecía y ser usado por Dios, pero esto no quiere decir necesariamente que sea un ministerio de Profeta. Veamos por ejemplo Hechos 21:8-11, donde vemos algunas diferencias entre el don y el ministerio del profeta: Dios revela que hay mayor autoridad y fuerza en el oficio que en el don.

Hechos 21:8-11 “Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo, quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles”. 

Lucas, el escritor del libro de los Hechos nos dice que las hijas de Felipe “profetizaban” (podían hacerlo por el don) pero Agabo era un profeta, éste era su ministerio y es a través de éste que el Señor le habla a Pablo. Entonces el don de la profecía les permitía a ellas servir en su iglesia local y continuar con su vida diaria en casa, mientras que el oficio o ministerio le demandaba a Agabo servir a Dios de tiempo completo, él estaba consagrado o dedicado a ese ministerio. 

El don de profecía y sus bendiciones:  

La profecía habla a los hombres de manera sobrenatural (“Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación” 1 Corintios  14:3).
La Iglesia es edificada.
Hay exhortación (esto es la profecía anima, alienta, conforta, impulsa a seguir un camino).
Trae consuelo a la Iglesia del Señor.
Todos en la iglesia son enseñados (“Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados” 1 Corintios 14:31).
La profecía convence al no creyente y evidencia los secretos de su corazón (1 Corintios 14:21-25).

El apóstol Pablo enseña que el que profetiza es responsable por el uso de éste don y tiene control sobre él, también exhorta a que sea ejercido en orden. Profetizar básicamente significa hablar por otro, en éste caso es hablar de parte del Señor.

Principios que debemos tener cuenta respecto al don de la profecía:     

a) La profecía debe edificar, exhortar y consolar, 1 Corintios 14:3.

“Más el que profetiza, habla a los hombres para edificación, y exhortación, y consolación”.

La edificación tiene que ver con un mensaje que produce crecimiento a la iglesia.
La exhortación es apremiar, impulsar para seguir un curso de conducta, por ejemplo: Hechos 14:22 “confirmando el alma de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe; y diciéndoles que es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”.
La consolación: es alivio, aliento, consolación de manera entrañable, consuelo para el hijo de Dios quebrantado y fatigado.  

b) La profecía debe ser juzgada, 1 Corintios 14:29 “Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen”.

Se nos enseña en la 1 Corintios 13:9 que la profecía no es completa, y según 1 Tesalonicenses 5:20-21, no se debe menospreciar, sino juzgar, esta palabra significa: discernir, examinar. En la versión de la Biblia N.V.I. dice: “no desprecien las profecías, sométanlo todo a prueba”. Las visiones, sueños o mensajes proféticos deben ser examinados a la luz de la palabra de Dios y por el testimonio del Espíritu Santo que mora en cada creyente.    

La Biblia nos enseña que en la iglesia de Corinto había desorden, y precisamente por esto Dios establece un orden, 1 Corintios 14:30-32,40 nos dice la Escritura “decentemente”, el término indica: honestidad, con gracia, manera apropiada, noble, bien formado, honradez (en contraste con la vida desordenada de los gentiles).  

c) La profecía viene para confirmar aquello que el Señor ya ha venido diciendo al espíritu o corazón de sus hijos.    

d) La palabra profética o mensaje del Señor conserva la naturaleza de él mismo, 1 Corintios 14:33 “pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz”.       

La profecía o mensaje de Dios contiene los elementos de la esencia misma del Señor, como su amor, su paz, su verdad, su pureza, entre otros. La profecía no da ministerios, ni dones espirituales (lo que hace es confirmarlos), tampoco “revela” el número de la lotería, ni te manda a desobedecer la Palabra de Dios, la palabra profética no confunde, ella trae luz y paz que viene de Dios mismo.  

2) Diversos géneros de lenguas:

La Escritura nos enseña que los dones del Espíritu Santo son repartidos por él y lo hace de manera soberana (“como él quiere”). Somos un cuerpo y debemos fortalecernos y ayudarnos mutuamente, la obra de cada miembro del cuerpo es muy importante. Al hablar de los dones del Espíritu Santo hacemos referencia a aquellas virtudes sobrenaturales dadas por Dios para bendición y edificación de Su iglesia en la tierra.

También la Escritura nos enseña que el bautismo en el Espíritu Santo implica una evidencia o señal: hablar en otras lenguas según da el Espíritu mismo a cada uno.

Éste don (diversos géneros de lenguas) se diferencia de las lenguas del bautismo en el Espíritu Santo en que contiene diversos géneros, su operación es sobrenatural como los demás dones y es público, mientras que por lo general las lenguas por el bautismo corresponden a un género y su objetivo tiene más que ver con la vida de oración personal del hijo de Dios.

Definición del don de diversos géneros de lenguas: Es una declaración sobrenatural por medio del Espíritu Santo, en idiomas nunca aprendidos por quien habla, ni entendidos por la mente del que habla. En la manifestación de éste don, opera la voluntad del hombre, su espíritu y sus órganos de expresión, pero la mente que opera es la mente del Señor.

Nuestra traducción bíblica contiene dos término: “diversos” y “géneros”, en el griego bíblico aparece un solo término usado “génos” que significa además: familia, nación, linaje, raza.

Podemos ver la manifestación de éste don sobrenatural, y su propósito divino, por ejemplo en Hechos 2:4-12, donde éste don se manifestó para dar a conocer el evangelio del reino y sus maravillas a todos aquellos que estaban en Jerusalén durante la fiesta de Pentecostés en sus lenguas originales o nativas, por eso nos dice la Escritura:

Hechos 2:7-11 “Porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo,  pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios”.   

3) Don de interpretación de lenguas:

Podemos ver que siete de los nueve dones del Espíritu se ven en el Antiguo Testamento mientras que dos corresponden a la dispensación o período de la de la gracia: diversos géneros de lenguas e interpretación de lenguas.

También podemos ver que son los más relacionados de todos los dones, 1 Corintios 14:27-28 “Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios”. Aquí vemos la unidad y armonía de éstos dos dones.

Un cristiano usado por el Señor con este don de interpretación de lenguas no está pendiente a los términos hablados en el lenguaje desconocido que está interpretando, lo que hace es mirar al Señor pues depende únicamente de Él para que le enseñe y revele el significado o interpretación de aquel mensaje.

Debemos tener presente que al comienzo de la humanidad la tierra tenía una sola lengua y las mismas palabras, a causa de la obstinación del hombre en la torre de Babel, el Señor confundió sus lenguas y se esparcieron los hombres por el planeta. Ahora, por su Espíritu Santo Dios le da a la iglesia la capacidad sobrenatural de llevar su mensaje aún en otras lenguas a todas las naciones.     

Algo que debemos tener en cuenta es no reducir los dones a un nivel natural. El Don de Interpretación de Lenguas es sobrenatural y enteramente milagroso. Podemos ver por ejemplo el uso de éste don cuando una persona se expresa en diversos géneros de lenguas en una iglesia, y es otra persona con el don de interpretación de lenguas quien declara lo que Dios expresó en lenguas. Siempre debemos tener presente que éste mensaje es para edificación, exhortación y consolación de los hijos de Dios.

Al evaluar o considerar alguna razón por la cual el don de diversos géneros de lenguas e interpretación de éstas aparecen últimos en la lista que hace Pablo una probable explicación seria que fueron los últimos dones dados a la Iglesia del Señor. Los primeros siete dones de la lista son manifestados en el Antiguo Testamento y también en los Evan­gelios, pero estos dos últimos no fueron impartidos hasta después del derramamiento del Espíritu Santo en la fiesta de Pentecostés, según Hechos 2.   


CAPÍTULO 13

LA PREEMINENCIA DEL AMOR

a) El amor es lo más importante, 1 Corintios 13:1-3. 

1) El versículo uno nos enseña que podemos hablar en lenguas y no caminar en amor. Aquellas lenguas expresadas se convierten en un ruido que molesta el oído. El címbalo bíblico de aquella época hace referencia a dos platillos de bronce o cobre, que producen un sonido al chocarlos. Hablar lenguas sin un corazón guiado por el amor, es un sonido que no bendice ni edifica. 

2) Lo mismo ocurre con el conocimiento de misterios, profundas revelaciones y una gran fe según el versículo dos. Puede suceder que tengamos grandes y poderosos conocimientos de Dios o de la teología cristiana, o quizá una fe tan grande que logre maravillas sobrenaturales, pero de nada sirve si no hay amor.

3) Es muy interesante reflexionar a la luz del tema el versículo tres. Vemos aquí varias expresiones físicas de amor. Pero Pablo nos dice que incluso vender nuestros bienes para repartir entre los necesitados, no sirve de nada si no hay verdadero amor. En aquella época algunos hacían cosas como esas e incluso quemarse en vida para inmortalizar su nombre, pero detrás de todo eso había un motivo egoísta, su deseo era figurar y ser reconocidos entre los hombres.  

b) Cualidades del amor, 1 Corintios 13:4-7. 

1) En primer lugar veamos el significado desde el idioma griego. Aquí la palabra amor se traduce del griego “agape” que indica amor incondicional, procura el bien del ser amado, por eso indica sacrificio, por ejemplo Juan 3:16 “Porque de tal manera amó (en griego “agapao”) Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

2) El amor es sufrido y benigno. El término sufrido indica largura de ánimo, esperar con paciencia. Es tener control interno y externo en circunstancias difíciles. La palabra benigno indica actuar con bondad. Ser amable y compasivo. 

3) El apóstol menciona ocho cosas que no hace el amor. Debemos tener en cuenta que Pablo está enseñando a la iglesia de Corinto por una serie de conductas que se estaban dando allí, y por tanto cada expresión implica una corrección para dicha iglesia (y por supuesto de gran utilidad para nosotros hoy).

4) El amor no tiene envidia, no debe existir tal cosa entre los hermanos pues Dios reparte los dones como él quiere y da a cada uno su respectiva gracia para que no haya diferencias. El amor no es jactancioso ni se envanece, entre ellos ninguno era más grande que el otro, pues lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios y a los fuertes, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

5) El amor no hace nada indebido, ni busca lo suyo propio. Esto sin duda les recordaba que por amor no comerían de lo sacrificado a los ídolos afectando así a los más débiles. El amor no se irrita no guarda rencor, recordándoles que por amor no llevarían sus diferencias ante el tribunal de los incrédulos, sino que amor sufrirían el agravio. El amor no hace mal al prójimo, sino que vence con el bien el mal. El amor no se goza de la injusticia.

6) El versículo siete nos describe varias virtudes o capacidades del amor que si se hubiesen puesto en práctica en la iglesia de Corinto hubiera resuelto todos los problemas. El verdadero amor cree, confía, es paciente y lucha contra toda oposición y adversidad. Una afirmación fundamental en la Biblia es que “Dios es amor”, siendo el amor no sólo un atributo divino, sino la esencia misma de su ser.                 

c) La permanencia del amor, 1 Corintios 13:8-10. 

1) La idea central del versículo ocho es que vendrá el tiempo en que los dones aquí expuestos cesarán. Es muy importante tener en cuenta cuando será ese momento. Hay quienes interpretan esto diciendo que ese tiempo fue el de la iglesia en su comienzo cuando ésta necesitaba ser confirmada, pero que hoy día aquellos dones no existen, esto se conoce como cesasionismo.

Sin embargo debemos mirar a la luz de las Escrituras que enseña Dios al respecto. En primer lugar Efesios 4:11-13 nos enseña que los cinco ministerios fueron dados hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Creo que nadie se aventuraría a decir que ya tiene todo eso, por tanto los cinco dones ministeriales siguen vigentes.

2) En segundo lugar según el texto de hoy 1 Corintios 13:9-10, los dones estarán vigentes hasta que venga lo perfecto, y esto sólo puede ser una referencia a la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Es este evento el que marcará el final del ejercicio de los dones sobrenaturales. Mientras estemos en la tierra estos dones estarán vigentes, pues es en el cielo donde ya no serán necesarios. Debemos tener en cuenta que estos dones deben ser regidos o gobernados por el amor, pues es éste el que nunca dejará de ser.          

d) Nuestro caminar en Dios es una continua revelación divina, 1 Corintios 13:11-13. 

1) La expresión del apóstol en el versículo once nos muestra un periodo de crecimiento y madurez. Vemos la transición de la niñez a la adultez. El apóstol enseña a los corintios la necesidad de trascender de los dones al amor. La manifestación del poder de Dios es una bendición y una gran necesidad en medio de la iglesia de Cristo, pero además el creyente es llamado a crecer, es decir no sólo debe quedarse allí en el fluir de los dones, Pablo anima a la iglesia a crecer en el amor. 
 
2) El apóstol citó anteriormente que la niñez espiritual se veía en la iglesia cuando los hermanos andaban en celos, contiendas, disensiones y conflictos. Pero la madurez se vería al caminar en amor, eso es andar en el camino excelente. Entonces la madurez espiritual no se mide por los dones del Espíritu Santo en el creyente, sino por el fruto del Espíritu de Dios en su vida, en otras palabras la madurez tiene que ver con el carácter, y el poder tiene que ver con el servicio, y con ambos debemos glorificar al Señor.        

3) En los versículos doce y trece Pablo enseña que actualmente vemos oscuramente y en parte, pero viene un tiempo más glorioso cuando el conocimiento será mayor y mcuho más experimentado; y por eso debemos cultivar la fe, la esperanza y el amor. En buena medida el corazón humano requiere ser sanado y restaurado de aquellas experiencias dolorosas del pasado que afectan su presente para recibir con plenitud el amor de Dios, y fluir en él. Sólo así podemos obedecer el gran mandamiento: Amar a Dios con todo nuestro ser y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.         


CAPÍTULO 14

LAS LENGUAS DEL ESPÍRITU SANTO

a) El que habla en lenguas habla a Dios, 1 Corintios 14:1-3.

Deben los creyentes motivados por el sincero amor de Dios procurar, buscar y pedir los dones del Espíritu Santo sobre todo aquellos que animan, fortalecen y consuelan. La Iglesia de Corinto había sobre estimado el hablar en lenguas sobre los demás dones, por eso enseña que éste don sin interpretación no edifica a la iglesia, éstas lenguas no serían útiles al no ser comprendidas por los hermanos.

Quien habla en lenguas enseña el apóstol no habla a los hombres, sino a Dios, pues sólo él entiende las lenguas, a no ser que sean interpretadas. Vemos también que la profecía en la iglesia no tiene como énfasis la revelación del futuro, sino que viene por impulso del Espíritu Santo para fortalecer e instruir a la iglesia o persona para seguir a Cristo y sus enseñanzas.     

b) El que habla en lenguas a sí mismo se edifica, 1 Corintios 14:4-6.

El apóstol Pablo nos enseña que el hablar en lenguas sin interpretación edifica (fortalece la fe y la vida espiritual) al que las habla. Pablo motiva a los creyentes a hablar en lenguas y cuando hay interpretación todos serán edificados. El versículo seis nos enseña que las lenguas con interpretación traerán un mensaje al pueblo de Dios con revelación y/o dirección.

c) Los dones son dados para la edificación de la iglesia, 1 Corintios 14:7-12.

El hablar en lenguas con la debida interpretación es usada por Dios como una trompeta, recordemos que la trompeta en el Antiguo Testamento era usada para convocación del pueblo para oír nuevas instrucciones del rey o para prepararse para la guerra. Nos recuerda Pablo que debemos anhelar los dones espirituales, abundar y crecer en ellos para edificación de la iglesia.   

d) Pablo oraba en lenguas más que todos en Corinto, pero enseñaba en su propio idioma para ser comprendido, 1 Corintios 14:13-19.

El apóstol hace referencia a la oración personal y privada en lenguas. Orar con el espíritu es orar en lenguas bajo la dirección del Espíritu Santo, Pablo considera de  mucha importancia la oración en lenguas. Sin embargo en la iglesia el apóstol prefería utilizar palabras que la iglesia pudiera entender.

e) La profecía y las lenguas son señales de Dios en medio de los hombres, 1 Corintios 14:20-25.

Vemos entonces que las lenguas tienen como uno de sus propósitos ser señal de la presencia de Dios entre los no judíos. La intención del Señor es dar a entender que él está con el nuevo movimiento. Pablo también reafirma el concepto de la superioridad de la profecía sobre las lenguas, y como ésta conduce al convencimiento del pecador, manifestando lo oculto de su corazón para su rendición ante el Señor.

f) Dios no es Dios de confusión sino de paz, 1 Corintios 14:26-33.

El propósito principal de todos los dones del Espíritu es fortalecer la iglesia y al creyente. La palabra “edificación” es traducida del griego “oikodomeo” que indica estimular la vida espiritual, la madurez y el carácter piadoso del cristiano.

En el uso y ejercicio de los dones espirituales debe haber orden y equilibrio. En ésta caso el apóstol da las siguientes pautas: dos o tres que hablen y por turno, debe haber interpretación, y el mensaje debe ser juzgado o valorado. Debemos notar que no se consideraba la profecía como un impulso irresistible del Espíritu pues cada uno debía hablar por turno.

g) Un consejo para las mujeres de la época, 1 Corintios 14:34-35.

Debemos tener en cuenta que el apóstol sabe y autoriza que las mujeres oren y profeticen en reuniones públicas: 1 Corintios 11:5. Lo que el apóstol está diciendo es que las mujeres no deben interrumpir el culto para hacer preguntas que pueden hacer en casa. 

h) La humildad y la decencia glorifican a Dios, 1 Corintios 14:36-40.

El apóstol concluye diciendo que si la iglesia de Corinto no reconoce ni acepta sus instrucciones (que son mandamientos de Dios) están demostrando con eso que ni son profetas ni son guiados por el Espíritu Santo. 

Sermones cristianos - Dios nos corrige en amor


CAPÍTULO 15

LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS

a) La resurrección de Cristo es columna de nuestra fe, 1 Corintios 15:1-2.

Es importante tener en cuenta que los griegos creían en la inmortalidad del alma, pero no en la resurrección del cuerpo, pues pensaban que el cuerpo era la fuente de la debilidad y pecado del ser humano. Al parecer los Corintios habían aceptado la resurrección de Jesucristo, pero dudaban de la resurrección de los creyentes. El apóstol enseña la resurrección como parte integral y fundamental del evangelio, tanto que por eso dice: “si no creísteis en vano”.     

b) La resurrección de Jesús es real y sobrenatural, 1 Corintios 15:3-8.

1) Pablo expone varias fases de la obra de Cristo: la muerte, fue sepultado, resucitó y se apareció a muchos. El Señor dio su vida por nuestros pecados, fue luego sepultado (es decir murió en realidad, no es una figura del lenguaje ni una fantasía) y esto también prepara la verdad posterior del sepulcro vacío. Jesús resucitó al tercer día, como estaba escrito.

2) El Señor apareció a más de quinientas personas, es decir Dios añadió una gran prueba de su victoria a cientos de testigos para confirmación no sólo de su fidelidad sino como cimiento de la nueva iglesia. Pablo cita a Jacobo, probablemente el hermano de Jesús y fue quizá esta aparición la que lo llevó a la conversión. 

3) Pablo dice: “y al último de todos,  como a un abortivo,  me apareció a mí” ésta frase del apóstol tal vez hace referencia a su condición y llamado articular entre los apóstoles, pues fue sacado de su condición de perseguidor a ser apóstol del Señor, mientras que los otros respondieron al amoroso llamado del Maestro.      

c) La resurrección es verdad central en el mensaje apostólico, 1 Corintios 15:9-11.

Una vez más Pablo destaca el fundamento de su llamado: la gracia de Dios. La historia nos confirma lo que el apóstol dice respecto a: “antes he trabajado más que todos ellos” y todo aquello por la gracia de Dios, él no se jacta de eso, más bien es su expresión ante la inmensa y bondadosa gracia de Dios con él.  

Destaca el apóstol la resurrección como factor primordial en la predicación apostólica. La expresión “así habéis creído” relaciona a los hermanos de Corinto con la fe en la resurrección de Jesucristo. Es vital creer que Jesús resucito pues es precisamente esto lo que lo hace dador de vida para todos los que están en muerte a causa de sus pecados.   

d) Sí no hubiera resurrección el evangelio carecería de contenido, 1 Corintios 15:12-19.

La resurrección de Jesucristo implica la resurrección de los creyentes. Si no hay resurrección el evangelio no tendría contenido, y la fe fracasaría, pues no tendría seguro su principal objetivo el cual es la salvación. La resurrección tiene dos facetas vitales: la perfección del carácter redentor de Cristo, y la aceptación de la obra del Hijo por parte del Padre celestial.

Si Cristo no resucitó quienes morían con la esperanza de la resurrección en realidad entonces perecerían, esto es desaparecer, desvanecerse, destruirse o perderse. Por eso entonces dice Pablo serían los cristianos “dignos de conmiseración” esto significa “dignos de lastima” o “desdichados”.         

e) Resultados de la resurrección del Señor Jesús, 1 Corintios 15:20-24.

El término primicias (con relación o derivada de la Fiesta de las primicias de Israel) hace referencia a la resurrección de Cristo como garantía y evidencia de la resurrección de los cristianos. Cuando Pablo expresa “en Cristo todos serán vivificados” habla por supuesto de la resurrección de los creyentes en Cristo, pues ese es el contexto. 

A continuación el apóstol expone el orden de la resurrección. Cristo es el primero, luego los creyentes, es decir los que son de Cristo en su venida y cuando dice: “luego el fin” hace referencia al final del reino de Cristo, quien entrega todo al Padre celestial. 

f) Un día el Hijo entregará el reino y gobernará el Dios trino, 1 Corintios 15:25-28.

Luego del reino del Hijo su periodo entrará al reino eterno del Dios trino. El texto nos habla de la destrucción de la muerte, evento que ocurrirá en el juicio del Gran Trono Blanco según Apocalipsis 20, después de la rebelión final de Satanás. Pablo también enseña que el Hijo entregará la administración del reino terrenal al Padre celestial, y de esa manera el Dios trino reinará.

g) Pablo explica sobre el bautismo respecto a los muertos, 1 Corintios 15:29-34.

Respecto a éste pasaje hay diversas opiniones, pues es una porción de interpretación difícil, las más aceptadas son: Pablo hace referencia a aquellos que se bautizaban basados en el testimonio de ciertas personas que ya habían muerto. Y otra posición enseña: Pablo se refiere al bautismo de jóvenes que se convertían al cristianismo y entraban a ocupar en la iglesia los puestos de los cristianos que habían muerto.

Pablo también dice: “Cada día muero” haciendo referencia a aquellos peligros con los que se tuvo que enfrentar en el ministerio. Si no hubiese resurrección para que todo ese esfuerzo. Finalmente les aconseja no relacionarse con aquellos que afectan su fe en la resurrección y más bien deben velar debidamente y alejarse del pecado.    

h) Cuerpos celestiales y cuerpos terrenales, 1 Corintios 15:35-41.

Pablo enseña que deben evitar dos conceptos equivocados: el cuerpo original resucitado no es idéntico al cuerpo original, con alguna transformación. Y el segundo error es pensar que el nuevo cuerpo no tiene relación alguna con el inicial. Más bien debe observarse que hay continuidad y diversidad. La expresión “Una estrella es diferente de otra” probablemente hace referencia a la diferentes recompensas o galardones que recibirán los hijos de Dios.    

i) La gloria del cuerpo resucitado, 1 Corintios 15:42-49.

Podemos observar que el apóstol Pablo está tratando de describir algo difícil por sí mismo, no solamente por lo glorioso de aquello, sino por nuestra mente que difícilmente puede asimilar esto al detalle. Algunas cosas que nos dice son: el cuerpo será incorruptible, esto es nunca más se va a descomponer. El cuerpo glorificado no tendrá principio de pecado ni debilidad física.

Pablo enseña que lo que afirma está de acuerdo con la palabra de Dios, por eso dice: “está escrito”. La expresión “la imagen del celestial” es la referencia a la naturaleza del cuerpo glorificado, que será como el mismo cuerpo glorioso de Cristo, ver Filipenses 3:21.        

j) Pablo revela un misterio, 1 Corintios 15:50-58.

Inicialmente el apóstol enseña el principio de la necesaria transformación, pues la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, la naturaleza misma del reino divino requiere un cuerpo glorificado. No todos los creyentes van a morir, pero sin duda todos serán transformados.

La expresión “en un momento, en un abrir y cerrar de ojos” será en un parpadeo, esto indica la rapidez de aquella transformación, y esto es el cumplimiento de la escritura: “Sorbida es la muerte en victoria”. Pablo ante esta verdad, lleva a los cristianos a dar gracias a Dios quien da inicio a todo y nos da la victoria a través de la perfecta obra de Jesucristo el Señor.    

  

CAPÍTULO 16

INTRUCCIONES FINALES Y SALUDOS

a) Pablo le recuerda a la iglesia de Corinto el privilegio que tiene con los hermanos necesitados de Jerusalén, 1 Corintios 16:1-4.

El primer tema que Pablo toca es la ofrenda para los hermanos necesitados de Jerusalén. El primer día de la semana era el domingo, cuando los creyentes se reunían para el culto. También expresa el apóstol el deseo de que la colecta se hiciera antes de que él llegará allí.    

b) Los planes de Pablo, 1 Corintios 16:5-12.

El apóstol expresa el deseo de estar un tiempo con los corintios, pero pasará primero por Macedonia, cosa que luego le criticaron. La frase “Si el Señor lo permite” nos deja ver su dependencia en la dirección de Dios para su vida.

Pablo también da instrucciones respecto a la visita de Timoteo, quien era fiel a pesar de su juventud y probable timidez. Comenta respecto a Apolos, quien en un futuro realizaría su visita allí, era aquel poderoso y muy capacitado predicador de Alejandría.   

c) exhortaciones y saludos finales, 1 Corintios 16:13-24. 

Finalmente el apóstol deja una serie de exhortaciones dirigidas a la iglesia para mantenerse firme y valorar la obra de los otros hermanos. Envía algunos saludos personales, una advertencia para mantener firme su amor por Jesús y su corazón preparado ante su venida.     

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

(Te invito a leer: Sermones escritos para predicar). 
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4 Comments:

  1. Siendo corregidos en amor por nuestro Señor, de hecho agradecidos porque a pesar de nuestros errores, nos ama y nos va dando forma.
    A la vez nosotros, educando q nuestros hijos con Amor y Firmeza

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    1. Dios te bendiga Sara, muchas gracias por tus comentarios y valioso aportes. El Señor te guarde y bendiga en abundancia.

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  2. Respuestas
    1. Muchas gracias por dejarnos tu comentario. Dios bendiga tu vida y familia.

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