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Jesús rompe las cadenas espirituales

Jesús rompe las cadenas espirituales
(Jesús rompe las cadenas espirituales). Introducción: La voluntad de Dios para sus hijos es la libertad, de hecho nos dice la Escritura: “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. En la palabra del Señor podemos ver que la nación de Israel cayó muchas veces en el cautiverio, esto debido a diversas razones...  

Por ejemplo los filisteos, los moabitas, los sirios y otros, se levantaron varias veces  contra Israel y la nación era afligida por pecados como: la idolatría, abandonar el templo de Dios, no guardar el día de reposo, seguir a los baales, entre otras cosas. Pero cuando Israel se volvía a Dios, el Señor con su poder liberaba a su pueblo, porque no hay poder demoníaco que Cristo no pueda destruir. Veamos este interesante estudio 


 
     

Jesús rompe las cadenas espirituales:

Nos dice la Biblia en Lucas 4:17-21 “Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos; y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor”.  

1) En primer lugar debemos tener en cuenta que el Señor Jesús está en la sinagoga de Nazaret (según el contexto del pasaje), y abre el libro del profeta Isaías y lee este pasaje para enseñar a los presentes allí la palabra de Dios, pero ante todo para revelarse como el Mesías que sería enviado. Ellos tenían delante al Hijo de Dios.    

Al considerar al detalle este pasaje se destaca en el ministerio del Señor el poder del Espíritu Santo para predicar, sanar y liberar a los cautivos, o como dice textualmente para “pregonar libertad a los cautivos y poner en libertad a los oprimidos”. El poder del Espíritu Santo trae libertad, toda atadura espiritual y las cadenas de aflicción son rotas.    

(Te invitamos a leer: Sermones escritos para predicar).

2) En segundo lugar es muy importante recordar aquí que 1 Juan 3:8 también nos dice: “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. La palabra “deshacer” se traduce del término griego “luo” que además quiere decir: desatar, quebrantar, soltar de las cadenas. La obra de Jesús tiene como característica especial dar libertad.    

Por eso podemos decir con seguridad que una de las principales obras del Señor Jesús fue y es romper ataduras y cadenas espirituales, liberar al ser humano de las ligaduras que lo oprimen y afligen. De hecho, en su ministerio terrenal la liberación tuvo un fuerte énfasis. En muchas ocasiones el Señor echó fuera muchos demonios.  



3)  En tercer lugar, por ejemplo podemos leer Mateo 8:16 “Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos”, ministración que se dio en la ciudad de Capernaúm.

Entonces la voluntad de Dios es la libertad de sus hijos. Se destaca aquí no sólo el poder del Espíritu Santo, sino también el poder de la palabra de Dios, la cual actúa como espada que rompe cadenas y ataduras espirituales. Cuando nos exponemos a la presencia de Dios y a su poder no hay cadena que resista, y la libertad (en diversas áreas de nuestra vida) será nuestra bendición. 

  



Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. 
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