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Dios recompensa la fe que se esfuerza o persevera

Dios recompensa la fe que se esfuerza o persevera
(Dios recompensa la fe que se esfuerza). Con muchos ejemplos la Biblia nos enseña que Dios recompensa la fe que se esfuerza o persevera. Esto queda en evidencia cuando a pesar de los obstáculos el creyente no abandona ni renuncia a su caminar de fe, entonces Dios se manifiesta con su gloria y poder... 

Nos dice la Biblia en Lucas 8:45-48 “Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo pedro y los que estaban con él: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí. Entonces cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino y se postró a sus pies… y él le dijo: Hija tu fe te ha salvado; ve en paz”.

1) En primer lugar vemos una fe diferente. La multitud que seguía a Jesús era inmensa y por eso apretaban y oprimían al Maestro, hubo alguien que se acercó a él con una fe distinta, y lo tocó logrando alcanzar lo que su corazón anhelaba, aquel toque fue diferente, tanto que llamó la atención de Jesús.   

Aunque el Señor se dirigía a la casa de Jairo para sanar a su hija, en el camino hubo alguien que debido a su fe y a su perseverancia sacó del Maestro un milagro más. La fe y la esperanza de aquella mujer la destacó entre toda aquella gran multitud, y por eso logró alcanzar su milagro.      

2) En segundo lugar podemos ver que el Señor Jesús no condena a ésta  mujer, él es salvador por excelencia. Aquella mujer al ser descubierta vino y se postró a los pies de Jesús (al igual que Simón, el principal de la sinagoga, que se había postrado a los pies del Maestro), y le contó su condición, le habló acerca de su fe y como había sido sanada al instante. 

Vemos pues aquí varios factores que promueven un milagro: humillación, fe, esperanza y perseverancia. Estas cosas tocan el corazón del Señor Jesús.      



3) En tercer lugar Jesús restaura el corazón. En el versículo cuarenta y ocho vemos al Señor Jesús afirmando y restaurando la identidad, el valor personal y la confianza de ésta mujer, pues la llama “hija”, nos enseña además que aunque ella inicialmente fue a Jesús por sanidad, por su fe había alcanzado salvación, y sale de la presencia de Jesús llena de paz.

Toda persona que se acerque a Dios y entre en su presencia nunca saldrá con las manos vacías, siempre saldrá bendecida. El Señor recompensa a los que le buscan, y esta mujer se acercó a Jesús con fe y de él salió la solución a su crisis. Acerquémonos creyendo el poder y amor de Dios y seremos bendecidos.  

Te invitamos a leer: 





Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

"Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvó de mis enemigos" Salmo 18:3.

2 Comments:

  1. Creo en el poder del Señor!!

    Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica;
    Efesios 6:18

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