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Dios es bueno y todopoderoso


Dios es bueno y todopoderoso
Introducción: El Señor Jesús confió en la Palabra del Padre “que no dejaría su alma en el Seol”, y tres días y tres noches después de estar en el corazón de la tierra el Padre lo levantó de los muertos. Jesús confió y esperó en él, y fue exaltado hasta lo sumo. Dios es bueno y todopoderoso. Al Señor le agrada que sus hijos confíen en él, por eso dice la biblia: “Sin fe es imposible agradar a Dios”… 

Sermón: Dios es bueno y todopoderoso.


1) El monte Moriah (Génesis 22:1-2).

“Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré”.

Nos dice la Biblia que Dios probó la fe y la obediencia de Abraham. El Señor le habla al patriarca y le dice que debe ofrecer su hijo en sacrificio, la expresión “tu único, a quien amas” nos permite ver el gran amor que tenía Abraham por su hijo Isaac. Debe dirigirse al monte Moriah para ofrecer el holocausto allí, fue una distancia aproximada de ochenta kilómetros.  

El versículo cuatro nos dice que le tomó a Abraham tres días para llegar al monte Moriah. Es muy importante tener en cuenta el significado de aquel nombre, “Moriah” significa: Monte de la mirra. La mirra era usada para perfumes, también para embalsamar los cadáveres. La palabra “Moriah” como palabra compuesta significa: “El Señor ve”.

Las palabras: muerte, perfume, Dios ve, nos recuerdan que aquel momento en el que Abraham va a sacrificar su hijo, fue un morir a sí mismo, fue negarse al amor por su hijo, y levantar el perfume de una obediencia completa a Dios, y ese fue un evento aunque sumamente duro estaba siendo contemplado por Dios que todo lo ve.  

La tradición judía (y la mayoría de interpretaciones así lo confirman) enseña que allí fue luego construido el templo de Salomón, entonces el monte Moriah nos habla de adoración, obediencia, confianza en Dios, entre otros. Significados que nos permiten ver lo que estaba sucediendo allí. Abraham estaba levantando su mejor adoración.

En aquel momento Abraham e Isaac son figura del Padre celestial cuando entregó a su Hijo; con todo el dolor de su corazón y a pesar de su gran amor por Isaac, Abraham estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo de acuerdo a la voluntad de Dios. Nunca comprenderemos del todo el gran amor del Padre por nosotros, amor que lo llevó a sacrificar a su Hijo por nuestros pecados. Dios es bueno y poderoso. 

       
  
2) Dios es nuestro proveedor.

Génesis 22:7-8 “Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña, mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos”.  

Después de caminar durante tres días Isaac inquieto al no ver la oveja del sacrificio, pregunta a su padre Abraham por el cordero para el holocausto. Su padre a través de su respuesta nos enseña varias cosas muy importantes cuando estamos pasando por un tiempo de prueba:

a) Dios se proveerá”. El Señor provee para sí mismo, él es nuestro proveedor. La Biblia está llena de milagros y evidencias del poder de Dios enviando la provisión a su pueblo, como por ejemplo el cuidado que tuvo de ellos por el desierto camino a la tierra prometida. Es necesario confiar en la obra y cuidado de Dios aunque estemos pasando por un desierto, pues allí el sigue haciendo sus milagros.

b) Dios provee el cordero”. Frase que evidencia la fe de Abraham en la provisión del Señor. También es una expresión que nos recuerda que el Padre fue quien envió al Cordero que quita el pecado del mundo; nadie podía satisfacer la demanda del cielo por el pecado del hombre, por eso Dios mismo fue quien proveyó el Cordero perfecto para nuestra salvación. El Señor mismo sabe qué hacer, cómo y cuándo hacerlo. Dios es bueno y todopoderoso.          

En Génesis 22:9-14 vemos a Abraham obediente hasta el final. En ese escenario de fe y obediencia Dios se manifiesta, dice la Biblia que desde el cielo llegó el ángel de Jehová, título divino (probablemente era Cristo antes de Belén) en el Antiguo Testamento. En medio de la crisis Abraham continúa teniendo un oído sensible a Dios y por eso puede escuchar su palabra.  

Allí Dios le da a Abraham la provisión para el holocausto, nos dice la Escritura que había un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos, el cual tomó y ofreció a Dios. Nos recuerda esto las pieles de los animales (sacrificio) con que Dios cubrió a Adán por su pecado, aquí un carnero a cambio de la vida de Isaac, y en la cruz fue su propio Hijo quien dio la vida por nosotros.  

Abraham estaba en la tierra de Moriah, y el monte específico sobre el cual estaba lo llamó: Jehová Jireh (según el versículo catorce), es  muy interesante ver en la Biblia que los nombres de Dios contienen una poderosa revelación del Señor a sus hijos, y por lo general aparecen en tiempos de crisis.

Por ejemplo en el desierto después de llevar tres días sin tomar agua, Israel llega a las aguas amargas de Mara, y allí Dios se manifestó como “Jehová Rapha” nombre que significa “Yo soy tu sanador” porque allí sanó Dios las aguas amargas de Mara e Israel pudo beber agua dulce en el desierto.    

En éste caso, aparece el nombre “Jehová Jireh” que significa: Dios es nuestro proveedor. En éste caso vemos a Dios proveedor en el sentido de salvación, pues Isaac es salvado por Dios y el Señor provee un carnero en su lugar. Figura de Jesucristo, provisión de Dios para la salvación de la humanidad.    

Te invitamos a leer: Cómo vencer a los enemigos de la familia.

3) Dios no decepciona a aquel que en él confía. Génesis 22:16-18.  

“Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; te cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”.

Estos versículos nos muestran cómo la obediencia de Abraham y su confianza en Dios le permitieron conquistar grandes bendiciones y no sólo para él, sino además para su descendencia. Dios le promete bendición, multiplicación, victoria sobre sus enemigos y además lo convertirá en instrumento de bendición para las naciones de la tierra.

Abraham probablemente sólo pensaba en lo que pasaría con su hijo Isaac, muchas cosas pasaban por su mente, no sabía que le diría a su esposa Sara ante la ausencia de su hijo.

Sin embargo Dios miraba mucho más allá, él pensaba en las generaciones venideras y en la bendición para las naciones. Siempre la mirada de Dios y sus planes van mucho más allá de lo que nosotros pensamos. Los planes divinos son mucho más grandes que nuestra mente.          
Conclusión: Dios sabe lo que hace y sabe muy bien a donde nos lleva. Él es Dios Todopoderoso, bueno y fiel, por eso podemos confiar totalmente en sus promesas. El Señor nunca te fallará ni te abandonará. Cuando decides confiar en él, no sólo serás bendecido sino que verás su obra sobrenatural y gloriosa a favor de tu vida y de los tuyos. 


Escrito por pastor Gonzalo Sanabria.    

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