Ads 468x60px

No hay nada imposible para Dios

Introducción: La Biblia nos muestra de manera amplia y contundente el inmenso poder de Dios siempre actuando a favor de sus hijos. Aunque los problemas sean grandes y los obstáculos diversos el Señor Jesús siempre será más grande. Todo es posible para él, por eso confía en su cuidado y poder…     


No hay nada imposible para Dios.

Le han traído un paralitico a Jesús para que él lo sane, el Maestro perdona sus pecados, pero aquel milagro enfrentó la oposición de los escribas y fariseos.

Algunas veces en el camino aparecen obstáculos por superar. Mateo 9:3-5 “Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Porque ¿Qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?”.  

En aquella casa donde estaban reunidos en Capernaum también estaban sentados escribas, fariseos y doctores de la ley, estos al ver que Jesús perdonó los pecados de aquel hombre, dijeron dentro de sí: “Este blasfema”. ¿Por qué pensaron así?

Para ellos Jesús no era el Mesías, para ellos Jesús no era Dios hecho hombre, y sólo Dios puede perdonar pecados, por eso concluyeron: “Este blasfema”. Ellos creían que era un hombre que estaba engañando a los demás. Pero la misma Biblia nos dice que Jesucristo es Dios sobre todas las cosas.

La Escritura nos dice que el Señor “conociendo los pensamientos de ellos” les dijo: ¿Por qué piensan mal en sus corazones? La palabra “pensar” aquí va más allá de un ejercicio mental, pues vemos que el corazón está involucrado.

“Pensar” aquí se traduce del término griego “enthumeomai” que además quiere decir: meditar, reflexionar; hablamos entonces de una reflexión desde el corazón, es mucho más que un pensamiento, es una conclusión que determina la vida.       

Te invitamos a adquirir sin costo alguno nuestro libro cristiano, haz clic ahora aquí en: LIBRO CRISTIANO GRATIS


Jesucristo libera y sana al ser humano. Mateo 9:6-8. 

En el versículo seis Jesús se presenta como el “Hijo del Hombre” destacando su naturaleza humana, Jesucristo es Dios quien se hizo hombre. Precisamente por eso comprende y puede ayudar de manera idónea al ser humano, Jesús sabe que es vivir en la condición de ser humano, por eso podemos acercarnos con confianza a él, sabiendo que nos entiende, y que tiene todo poder y autoridad (“potestad”) para ayudarnos.   

Jesús dijo al paralítico: “Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa”. Palabras que sacaron a aquel hombre de su condición, lo hicieron levantarse y avanzar en la vida que Dios ha diseñado para sus hijos. Aquello que había paralizado su cuerpo y que había paralizado su vida desaparece, Jesucristo restauró el movimiento que había perdido.

Jesús tiene el poder de sanar, liberar y restaurar lo que ha sido dañado. El Señor sanó los huesos enfermos, restauró los músculos afectados, y renovó las articulaciones y tendones que no tenían movimiento. La gente se maravillaba y daba gloria a Dios, porque todo lo que él hace es bueno y maravilloso.  

Conclusión: Aquel hombre encontró en Jesús el perdón de sus pecados, la sanidad para su enfermedad, la restauración de su alma, la libertad de la aflicción y él volvió a su casa, él volvió a su familia, pero completamente transformado, es lo que Dios puede hacer cuando nos acercamos a él.     


Escrito por pastor Gonzalo Sanabria.    

Te invitamos a leer: 


. 

0 comentarios:

Publicar un comentario