Ads 468x60px

Hay poder en tu boca

Hay poder en tu boca.
Introducción: La Biblia claramente nos enseña que la vida y la muerte están en poder de la boca, es decir cuando hablamos bien y declaramos las verdades de Dios cosecharemos bendiciones, mientras que al hablar mal sólo vendrán maldiciones. Por eso es necesario bendecir y declarar las buenas promesas de Dios sobre nosotros y sobre los demás… 

Hay poder en tu boca.

La palabra debe ser impulsada por el cielo y no por el infierno, nos enseña la Biblia en Santiago 3:3-6

“He aquí que nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan… También las naves; aunque tan grandes… son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas.

He aquí cuán grande bosque enciende un pequeño fuego. Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad… contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno”.   

Aquí el escritor pone varios ejemplos de la vida cotidiana del ser humano, y por eso nos habla en primer lugar del freno que los caballos llevan en su boca y de esta manera todo su gran cuerpo obedece siguiendo la dirección de aquel que lo monta. Toda la fuerza del caballo y su gran masa corporal se sujeta a un pequeño freno en su boca.

En segundo lugar usa el ejemplo de las grandes naves que atraviesan el mar, las cuales son dirigidas mediante un pequeño timón según la voluntad del que lo maneja. Sin importar el tamaño ni las dificultades del mar la nave se sujeta a la dirección que el timón dicta.          

Así también la lengua es un pequeño miembro, pero habla grandes cosas y su poder es como el de un pequeño fuego que puede llegar a incendiar un gran bosque, causando grandes daños. Por eso es fundamental hablar la palabra de Dios, pues en ella hay poder.

Cuando la lengua no se rinde a Dios, ella es un mundo de maldad.

La lengua tiene la capacidad de fomentar la injusticia y la iniquidad. Contamina el resto del cuerpo (por eso es importante qué hablamos y qué escuchamos, pues las palabras manchan o corrompen la mente y el corazón).

La expresión “inflama la rueda de la creación” del versículo seis puede ser más fácil de entender al considerar el significado de los términos griegos usados en éste pasaje bíblico, entonces:

a) Inflamar, se traduce del término griego “flogizo” que además significa: prender fuego, encender. 
b) Rueda, se traduce de la palabra griega “trocos” que también significa: patrón de acontecimientos, curso de la actividad humana. 
c) Creación, se traduce del término griego “genesis” que además quiere decir: origen, nacimiento, línea familiar.

Entonces esa frase: la lengua “inflama la rueda de la creación” puede tomarse como: “la lengua tiene la capacidad de impactar diseños (creación) o alterar eventos en el curso de la vida humana”.

Hay un fuego bueno y uno malo, el primero es dado por el Espíritu Santo, es el que viene del cielo, y el otro es enviado por el reino de las tinieblas, es avivado por el infierno. Los resultados serán de acuerdo al uso que le demos a la lengua. Permitamos que sea el Espíritu Santo quien ponga en nuestra boca sus palabras.

Ya que la palabra “Creación” aquí también significa “línea familiar o nacimiento” nos recuerda esto la importancia de bendecir nuestra descendencia, bendecir a nuestros hijos declarar las promesas de Dios sobre ellos. No maldigas, bendice la creación de Dios. Usa para bien el poder de tu boca y declara la palabra de Dios para bendición y victoria.

Conclusión: Dios ha delegado poder en tu boca, por eso debemos con prudencia hablar y con fe declarar las promesas del Señor. Cuando hablamos bien, será bien lo que cosecharemos. Por eso bendice, Dios respaldará tu fe en él.  

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.



Te invitamos a leer: "VOLVIENDO AL PRIMER AMOR"


.

0 comentarios:

Publicar un comentario