Ads 468x60px

Dios Quiere Cambiar tu Vida

Introducción: Es Cristo quien al llegar a nuestra vida transforma todas las cosas. Sin embargo, siendo cristianos debemos reconocer que aún hay muchas cosas por cambiar y por eso debemos disponer nuestro corazón para las cosas nuevas que Dios trae, pues en su palabra dice: “He aquí yo hago cosa nueva”…

Dios quiere cambiar tu vida

Cita bíblica: Marcos 2:21-22.

1) Jesús hace un marcado contraste entre lo viejo y lo nuevo.

Nadie cose remiendo de paño nuevo en vestido viejo, de otra manera el remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino nuevo rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar” Marcos 2:21-22.

Comentario: La Biblia nos enseña que cuando el Señor Jesús venga por su Iglesia quiere encontrarla “gloriosa, sin mancha y sin arruga”. Esto nos habla de una iglesia resplandeciente por la gloria de Dios en ella; sin mancha, pura, donde su gran amor por la presencia del Señor la llevará a fluir en nuevos niveles de santidad, y “sin arruga”, esto nos habla de renovación, una iglesia libre de costumbres y tradiciones que no tienen sustento bíblico y menos del Espíritu Santo. Dios está trayendo cosas nuevas a su iglesia y por eso debemos disponer nuestro corazón para él y para nuestro encuentro con el Novio, porque Jesucristo vuelve por su iglesia.

2) Examinemos los motivos de nuestro corazón (Marcos 2:18-20).

Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan, y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? Y Jesús les dijo: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, mientras el esposo está con ellos? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán”

Comentario 1: Las cosas nuevas de Dios requieren un corazón enseñable, manso, humilde, y una disposición sincera por parte de sus discípulos. En éste pasaje vemos al Maestro respondiendo un cuestionamiento que le hacen escribas y fariseos respecto al ayuno: ¿Por qué los discípulos de Juan bautista y de los fariseos ayunan, y tus discípulos no lo hacen?  

Comentario 2: El Señor Jesús les dice que mientras él esté con ellos no lo harán, pero cuando él se vaya ellos lo harían: versículo 20. Por eso vemos luego que los apóstoles, la primera iglesia y Pablo ayunaban. También el mismo Señor Jesús ayunó. También Jesús enseña que todo tiene su tiempo, por eso dijo: “Entonces en aquellos días ayunarán”. El ayuno es un arma poderosa que Dios le ha entregado a su iglesia. 

Comentario 3: También el Señor Jesús enseña cuán importante es que tengamos los motivos correctos. Es este caso se habla del ayuno que hacían los discípulos de los fariseos y los discípulos de Juan bautista. Jesús enseñó la importancia de cuidarnos de la hipocresía, por eso dijo: “Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía”. Ellos oraban y ayunaban para ser vistos por los demás. Cuidémonos de las apariencias, con la ayuda de Dios seamos sencillos y verdaderos, genuinos y honestos. No hagamos cosas para ser vistos por los hombres, pues es así como perdemos la recompensa que viene de Dios.     


3) El vestido viejo debe ser reemplazado.

Comentario 1: El versículo 21 destaca un paño nuevo y un vestido viejo que está roto. El paño representa precisamente algo diferente y nuevo con lo que Dios quiere vestir a su iglesia, ella es el cuerpo de Cristo y como todo cuerpo debe vestirse. Se requiere entonces una renovación en la mente y en el corazón de cada hijo de Dios para recibir lo nuevo que Jesús trae. Dios quiere cambiar tu vida.    

Comentario 2: El vestido viejo y roto representa desgaste, fatiga, ausencia de renovación, una asfixiante religión (como el fariseísmo en tiempos de Jesús). El roto causado tal vez por un arbusto espinoso al caminar o por el ataque de un animal o ladrón en la calle. Era tal vez la huella de un ataque mortal al que el sujeto sobrevivió, pero su vestido se dañó. Esto nos recuerda la importancia de la renovación y la sanidad interior.     

Comentario 3: Nadie rompería un vestido nuevo para reparar un vestido viejo, simplemente debemos desechar el viejo y vestir el nuevo. Debemos creer que lo nuevo que Dios quiere hacer en cada uno es bueno, es mejor, por eso él dice en su palabra: “He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas. He aquí yo hago cosa nueva: Abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad… Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas”. El Señor renueva, transforma, restaura y hace cosa nueva, por tanto prepárate para lo nuevo que Dios trae a tu vida, familia, ministerio, etc.      


4) Lo nuevo de Dios es un desafío para los hombres (Mr. 2:22)

Comentario: Es necesario considerar algunos de los elementos que Jesús usa aquí para enseñarnos:

1) Vino nuevo: El término griego usado aquí para vino nuevo indica el vino fresco, recién producido, no fermentado.

2) Odre: Recipiente hecho de cuero de cabra, oveja o buey para guardar líquidos y derivados lácteos (mantequilla, queso, entre otros). Para guardar aceite y vino su proceso de curtido era más completo (Nosotros somos vasijas o recipientes donde Dios quiere depositar mayor gloria…). 

3) Proceso básico para hacer un odre:          

a) Sacrificio del animal (nos recuerda la importancia del morir a nuestro ego)
b) Limpieza de la piel (fase que nos recuerda la importancia de despojarnos y apartarnos de lo malo).
c) Curtido (durante días en sal, agua, se raspan los restos que quedan y son estiradas mientras se seca el agua y absorben aceite). Nos recuerda esto los procesos de Dios con cada uno de sus hijos.
d) Armado y costura (el recipiente es elaborado según su destino), lo que nos recuerda la soberanía y señorío de Cristo.
   
4) Odres viejos: Son aquellos que se han endurecido y han perdido su elasticidad (nos habla esto de la pérdida del primer amor, es perder aquella sensibilidad a Dios y a su palabra, es endurecer el corazón a la voz y obra del Espíritu Santo, es permitir que la rutina religiosa nos haga perder la sencilla devoción y pasión por la presencia de Dios).  

5) Odres nuevos: Son aquellos recipientes flexibles (porque han sido bien procesados y conservan la elasticidad propia del aceite. Esto es comunión con el Espíritu Santo y sometimiento a la voluntad de Dios).   

Conclusión: Debemos disponer nuestro corazón para lo nuevo que Dios quiere hacer. Fortalece tu comunión con el Señor, permítele hacer Su voluntad en ti. Dile te necesito y dispuesto estoy para que hagas tu obra en mí.

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. – Dios quiere cambiar tu vida -


Te invitamos a leer: “EL PROFETA JONÁS Y SU HISTORIA”.   


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada