Ads 468x60px

LA CORONA DE ESPINAS DE JESÚS ¿QUÉ NOS ENSEÑA?

Introducción: Los atletas dedican su vida para alcanzar una medalla olímpica, lo cual es meritorio, pero terrenal y pasajero. ¿Y nosotros a qué dedicamos nuestra vida? Dios desea que recibamos galardones en su venida, por eso dijo el Señor: “He aquí vengo pronto y mi galardón conmigo para recompensar a cada uno de acuerdo a sus obras”…  


LA CORONA DE ESPINAS DE JESÚS ¿QUÉ NOS ENSEÑA?

1) La corona de espinas nos recuerda el precio necesario para nuestra salvación (Mateo 27:27-30).

Reflexión 1: La improvisada corona fue elaborada por los soldados romanos, procurando insultar y causar dolor al Señor Jesús. Elaborada con ramas de arbustos espinosos de aquella región. Los dolores que nuestro Señor padeció eran inevitables al igual que la crucifixión para la salvación del pecador.     

Reflexión 2: Salmo 49:6-9. El alma humana no tiene precio y por tanto no hay riquezas ni tesoros que hombre alguno pueda reunir para pagar su salvación. Sólo hay redención en la sangre de Jesucristo el Señor. Jesús no sólo derramó su sangre para rescatarnos, experimentó los más profundos dolores como castigo propio por el pecado de los hombres que estaba redimiendo. En alguno momento Jesús oró al Padre diciendo: “Padre, pasa de mí esta copa, pero que no sea como yo quiero sino como tú”. Era la corona de espinas parte del precio a pagar.  

2) La humillación, burla e impotencia fueron parte del camino (Mateo 27:31).

Reflexión 1: “Escarnecido” es la traducción del término griego “empaizo” que también significa: denigrar, poner en ridículo, burla, insulto. De los profetas y siervos de Dios en la Biblia en muchas ocasiones se burlaron, pero al final Dios siempre muestra su respaldo.    

Reflexión 2: El orgullo y dureza de corazón de Israel fue tratado por Dios en el desierto: Deuteronomio 8:2-3. Allí Israel fue probado, y en medio de todo eso el Señor nunca los desamparó. En otra ocasión cuando Jesús vio a miles de personas que le seguían y el día estaba terminando, le preguntó a Felipe: “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer” Juan 6:5-6. Dios sabe muy bien que debe hacer, sólo espera para probar nuestro corazón, para saber si confiaremos en él, si haremos lo correcto, etc.   

Te invitamos a leer: “BOSQUEJOS Y TEMAS BÍBLICOS”.  

3) La corona de espinas representa un proceso con límites (Juan 19:2-6, 36).   

Reflexión 1: La palabra de Dios en el Antiguo Testamento nos enseña que al cordero pascual no se le podía quebrar hueso alguno. Entonces cuando le pusieron la corona de espinas a Jesús éstas penetraron entre los huesos del cráneo y el cuero cabelludo sin provocar ninguna fractura. Luego hubo límites en el proceso, el Padre celestial permitió eso, pero hasta allí.       

Reflexión 2: Las pruebas son tiempos críticos, pero Dios pone límites. Cuando el Señor permitió que Israel fuera llevado cautivo a Babilonia no fueron completamente destruidos, de hecho Dios les dijo: “construyan casas, tengan hijos, etc”, porque un día volverían a su tierra y de hecho así fue. Aunque seamos probados el Señor siempre pondrá límites protegiendo nuestra vida.   

4) Las tribulaciones y pruebas tiene un diseño temporal y formativo (2 Corintios 4:17-18).       

Reflexión 1: En el versículo 17 Pablo califica las tribulaciones como leves y momentáneas. El término tribulación aquí también significa: estrechez, aflicción; y el apóstol dice que son ligeras, livianas y temporales. Y lo son en la medida en que vivimos el versículo 18, por eso debemos mirar las cosas que no se ven, porque ellas son eternas. Cuando sólo miramos las cosas naturales todo se hace más difícil, complicado y largo. Ten presente cuando miras más el problema que a Dios, siempre será más difícil.     

Reflexión 2: Dios planeo llevar a Israel a la tierra prometida, viaje que se tomaría uno o dos meses a lo sumo, y esto se convirtió en una peregrinación de cuarenta años. Ellos sólo miraban las cosas que se ven, y no lograban mirar las cosas que no se veían. Detrás de todas esas montañas de arena había una hermosa tierra que Dios les había prometido. Sin embargo, la murmuración y continua rebelión hicieron no sólo un viaje más largo, sólo dos de los millones que salieron de Egipto entraron a la tierra de la abundancia: Josué y Caleb.      

5) La corona de espinas precede la corona de gloria (1 Pedro 1:10-11).  

Reflexión: Pedro nos enseña que era parte del diseño divino para Jesús pasar por los sufrimientos y luego vendrían las glorias. Esa etapa en la vida del Señor era necesaria para nuestra salvación. Nosotros no vamos a ir a una cruz para salvar a alguien. Quizá viviremos etapas que no serán de nuestro agrado, pero necesarias para el cumplimiento del plan de Dios en nuestra vida. La soberbia y el orgullo preceden la caída (Prov. 16:18); mientras que el sometimiento a Dios prepara el terreno para la bendición y honra que vienen del Señor. La fidelidad será recompensada: 2 Timoteo4:7-8.    

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

Te invitamos a leer: “LA CAÍDA DEL APÓSTOL PEDRO”.  




0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada