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POR QUÉ DEBEMOS PERDONAR

Introducción: Ante ciertas actitudes de otros nuestro corazón puede resentirse. O tal vez nos enojamos cuando otros nos decepcionan o fallan. Pero ante todo esto el mandamiento de Jesús es perdonar, y aún nos exhorta: “Amad a vuestro enemigos” esto sin duda no es fácil, pero si Dios nos lo manda es porque es posible hacerlo. El perdón implica muchos beneficios y bendiciones, pero el mayor de ellos es saber que perdonar es hacer la voluntad de Dios. Perdonar es obedecer al Señor. Perdonar es una virtud que evidencia la madurez espiritual del cristiano, el perdón te hace libre y activa muchas bendiciones a tu favor…   


¿POR QUÉ DEBEMOS PERDONAR?

1) El perdón es una facultad que debemos desarrollar: Mateo 18:21-22.

Comentario 1: En muchas ocasiones vemos a Pedro como el discípulo que se equivoca una y otra vez, pero fue precisamente eso lo que lo llevo a hacer cosas que ningún otro de los discípulos logró hacer, como por ejemplo caminar sobre las aguas. Su carácter impulsivo lo llevo a cometer varios errores, pero también adquirió grandes enseñanzas. Él estaba siendo formado por el Maestro.   

Comentario 2: En ésta ocasión Pedro se acerca a Jesús para preguntarle sobre la medida o límite del perdón. Quizá él tenía dificultades para perdonar las ofensas de otros, o tal vez su medida de tolerancia respecto a las debilidades y fallas de los demás era muy corta. A lo mejor no podía soportar a aquellos que no hacían las cosas como él, en fin se parecía mucho a nosotros.     

2) No perdonar impide experimentar bendiciones de Dios.  

Comentario 1: El Señor Jesús le responde a Pedro enseñándole la importancia del amor que perdona. Jesús siempre estaba allí para instruir a sus discípulos, cosa que sigue haciendo hoy con nosotros. Él está en nosotros y a nuestro lado para ayudarnos, pero también para enseñarnos, él no sólo quiere socorrernos, sino que también espera que asimilemos Su enseñanza para tomar decisiones correctas, esto es madurez espiritual.

Comentario 2: No siempre somos niños, es necesario y fundamental crecer, sólo el que crece y madura tiene derecho a la herencia: Gálatas 4:1-2, la inmadurez nos hace perder bendiciones y privilegios: 1 Corintios 3:1-3

3) Con la vara que mida a mi prójimo seré medido. 

Comentario 1: Jesús dijo: “Con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, seréis medidos” (Mateo 7:2). Pedro esperaba encontrar una medida en el número de veces para perdonar (por eso preguntó: “¿Hasta siete?”). Pero creo que la enseñanza del Señor Jesús nos deja ver la necesidad de ayudar al otro continuamente.

Comentario 2: Seguramente como Pedro quisiéramos tener una medida para perdonar, un número de veces y listo. Claro está que para nosotros mismos la medida debe ser mayor ¿verdad? Sí, somos egoístas y generalmente queremos más tolerancia para nosotros que para los otros. Queremos que la medida de misericordia para nosotros sea mayor que para los otros.       

4) Perdona como quieres que Dios te perdone.

Comentario: El apóstol Pablo nos recuerda por el Espíritu: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efesios 4:32). Debemos perdonar a los demás como Dios nos perdona a nosotros, cuando el Señor perdona no está recordándonos días después lo sucedido, tampoco nos pone condiciones ni usa el soborno. Simplemente perdona. De ésta manera debemos hacerlo nosotros, el perdón es una evidencia del amor de Cristo en nosotros.     

5) Evita caer en las manos de los verdugos: Mateo 18:32-35. 

Comentario 1: Cuando perdonamos la raíz de amargura pierde su fuerza y no halla cabida en nuestra vida, esto trae libertad y sanidad al corazón. Por tanto el hijo de Dios llevará más y mejor fruto. Debemos perdonar porque de la misma manera el Padre celestial nos perdonará. Será como el buen árbol que lleva buen fruto y todo lo que hace prosperará.


Comentario 2: Cuando una persona no perdona es entregada a “los verdugos”, término traducido del griego “basanistes” que traduce también: torturador (uno que aflige), carcelero (uno que encierra), guardia de prisión (uno que impide la libertad). Una persona que no perdona está bajo aflicción, cautivo en la cárcel espiritual de la amargura y no puede experimentar la libertad en Cristo.

Comentario 3: La palabra raíz del término basanistes (que es “bazanizo”) aparece traducida en los evangelios como tormento causado por enfermedades y demonios, y en Apocalipsis está relacionada con anticristo y el tormento que provocaran los espíritus inmundos en la gran tribulación. Entonces la falta de perdón promuévelas  enfermedades y permite la aflicción demoniaca. El perdón es sanador y libera el corazón de las ataduras de la amargura y rasga el velo de tristeza, trayendo gozo, libertad, sanidad y vida a la persona que perdona.  

Reflexión final: A veces perdonar implica dolor por la herida causada pero siempre será liberador. Si te es difícil perdonar considera el ejemplo del Señor Jesús, o el de Esteban quien mientras moría recibiendo las piedras lanzadas con fuerza por sus enemigos, oraba diciendo: “Señor, no les tomes en cuenta este pecado”.      

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.



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