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EL PODER DE UN GENUINO ARREPENTIMIENTO

Introducción: Judas experimentó la gloria de Jesús, recibió su favor y fue usado por Dios. Pero, nunca se arrepintió, nunca entregó realmente su corazón a Dios. Vemos entonces que no se trata sólo de ser un simpatizante de Jesús o recibir sus bendiciones, es vital un sincero arrepentimiento y el poder de Dios se manifestará a tu favor…      

EL PODER DE UN GENUINO ARREPENTIMIENTO

I. EL MENSAJE DEL CIELO

a) Arrepentimiento y frutos (Mateo 3:2, 8).                      

Nota 1: La palabra arrepentimiento es traducida del término griego Metanoéo, que significa: cambio de mente, cambio de vida, cambio de conducta, pensar diferente. ¿Por qué hacerlo? “porque el reino de los cielos se ha acercado”. La realidad de Dios ha llegado, y su reino cubre y beneficia al que se arrepiente.

Nota 2: Los frutos son la evidencia del arrepentimiento (Mt. 3:8). El arrepentimiento es un acontecimiento profundo en el corazón del hombre, que inevitablemente produce cambios, pues lo que afecta el corazón (bueno o malo) afecta nuestro estilo de vida.         

b) El mensaje tiene como centro a Jesucristo (Mt. 3:11).                    

Nota: Juan reconoce su condición ante Jesús, “él es más poderoso que yo”, Jesucristo es Dios Todopoderoso. Llevar las sandalias de su señor, era el servicio más bajo para un esclavo. Juan no se exalta a sí mismo sino al Señor.
 
II. LOS PROTAGONISTAS DEL MENSAJE:   

a) Juan el bautista (Mt. 3:1).       

Nota: “En aquellos días” nos recuerda que fue en el tiempo de Dios. Predicaba en el desierto (porque el mensaje es para todos y todos lo necesitamos, a Dios le interesan todas las personas). El vrs 3 nos recuerda que Dios quiere voces que lo anuncien. Su vestido, alimento y estilo de vida eran un mensaje de arrepentimiento (Mt. 3:4), pues diferían éstos de los vestidos, vida y alimento de los poderosos en sus palacios. Vemos que Israel se arrepintió muchas veces en medio de ayunos.       
 
b) Los oyentes del mensaje (Mt. 3:5).     

Nota 1: Vemos primeramente que venían de Jerusalén y Judea (cansados de la vida religiosa). El vrs 6 nos habla de corazones sensibles que se arrepienten. El vrs 7 nos habla de corazones no arrepentidos pero llenos de rutina religiosa (ellos escuchaban los sermones, conocían la ley de Dios, asistían a la sinagoga cada semana, pero no tenían un corazón arrepentido).

Nota 2: Usaban las excusas y argumentos para justificarse, vrs. 9. Su corazón era más duro que las piedras. En un momento dado las piedras pueden ser más sensibles que los hombres, y alabarlo con más facilidad. Lucas 19 nos enseña que “la multitud de los discípulos comenzó a alabar con grandes voces, y los fariseos le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. Él les dijo: si estos callan, las piedras clamarían”.

Nota 3: El vrs 10 nos enseña que les quedaba poco tiempo. Ante el mensaje debían tomar decisiones, y el tiempo era ese. Dios nos quiere preservar y guardar, por eso nos habla y conduce a su presencia con amor, pero la respuesta a esta invitación es del hombre.      

III. LA RESPUESTA AL MENSAJE ES PERSONAL:

a) Con su amor Dios concientiza al hombre (Mt. 3:10, 12)   

Nota: La expresión “ya el hacha está puesta” indica que tenían poco tiempo. El aventador era una pala de madera, usada para aventar o lanzar el grano al viento, el cual apartaba el grano de la paja, y ésta era quemada al fuego. El trigo representa a los corazones sensibles que se arrepienten, y la paja hace referencia a los duros de corazón, éstos tiene como destino “el fuego que nunca se apagará”, es decir el lugar de tormento eterno. Pero, a eso vino Jesús a salvar al hombre de la condenación eterna, porque todo aquel que en él cree no irá a condenación, sino que tendrá vida eterna.

b) Por su amor envió al Espíritu Santo (Mt. 3:11).

Nota: “Jesús os bautizará en Espíritu Santo y fuego”, Juan el bautista ya estaba enseñando acerca del ministerio sobrenatural de Jesús, y como él iniciaría algo nuevo para Israel y para el mundo. Po su obra vendría el Espíritu Santo para convencer al hombre, y redargüir al creyente, llevándolo a la presencia de Dios.   

Conclusión: Mediante la fe avanzamos, logramos alcanzar aquello que Dios ha planeado para nosotros. A través de la fe logramos superar los obstáculos y vivir nuevos niveles de gloria, la fe nos da firmeza, nos hace valientes, con ella agradamos a Dios. Un genuino arrepentimiento trae consigo muchas bendiciones.  

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)


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