Ads 468x60px

LA REVELACIÓN DEL ALTAR DEL SACRIFICIO O DEL HOLOCAUSTO

Introducción: En el Antiguo Testamento vemos que varios patriarcas construyeron altares (Noé, Abraham, Isaac, etc), pero hay un altar con un hermoso significado, que hablaba ya del sacrificio de Jesús. Pues la mayoría de estas acciones del Antiguo Testamento apuntaban a la revelación de Cristo. Por eso dijo el Señor: “Escudriñad las Escrituras porque ellas son las que dan testimonio de mí”…    


LA REVELACIÓN DEL ALTAR DEL SACRIFICIO O DEL HOLOCAUSTO

I. EL SIGNIFICADO:

A) Estructura sobre la que se ofrecían sacrificios a Dios.

Nota: Al comienzo en tierra, o en piedra, posteriormente Dios establece el material y el diseño. Para los rabinos el altar revela: vida, verdad, justicia y santidad. El altar del sacrificio del tabernáculo era también llamado altar del holocausto, y/o altar de bronce. Aquí se ofrecían los sacrificios de los diferentes animales (becerro, cordero, macho cabrío, tórtolas o palomas. El pecador venía con su oveja, imponía las manos y el sacerdote sacrificaba y ofrecía en el altar al fuego, venido del cielo).

B) El Antiguo Testamento revela a Jesucristo (Juan 5:39).                 

Nota: De la misma manera el tabernáculo, las ofrendas, los sacrificios, y el sacerdocio… todo esto era un mensaje y preparaba los corazones para la venida del Mesías. Por eso Juan bautista dijo: “he aquí, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. 

         
II. MATERIAL Y DISEÑO DEL ALTAR (Éxodo 27:1-3).     

A) Madera de acacia y cubierto de bronce.

Nota: Hay muchas cosas fundamentales aquí, veamos algunas:

1) Era el más grande de los instrumentos o muebles del altar, 2.25 mts x 2.25 mts x 1.35 mts (indicando la inmensa amplitud de la gracia salvadora de Dios para todo el mundo).

2) La madera de acacia indica la humanidad de Jesús, y el bronce la justicia o juicio de Dios (Cristo llevó el juicio de nuestros pecados, y Dios nos otorga por la fe en él su justicia).

3) En los cuernos se ataban las victimas a sacrificar, y sobre ellos se aplicaba sangre del sacrificado (el cuerno es símbolo de poder, y la sangre aplicada allí, nos habla del poder de la sangre del Cordero de Dios).   
              
B) Una rejilla de bronce, cuatro anillos y dos varas (Éxodo 27:4-8)

Nota: Veamos varias cosas que Dios nos enseña aquí:

1) Sobre esta rejilla se depositaba el fuego (era fuego divino y no podía apagarse; vemos que el fuego viene del cielo, pero en la tierra lo cuidan).

2) Las varas de madera se metían por los anillos para transportar o llevar el altar sobre sus hombros (vrs. 7). Es decir, la gracia viene del cielo pero en la tierra la administran, por eso dice la Biblia: “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”.

3) Debemos acercarnos a Dios a su manera, vrs. 8.  
      
III. EL ALTAR DE BRONCE Y LA CRUZ.      

A) El altar de bronce estaba ubicado a la entrada del tabernáculo (Éxodo 40:29).

Nota: Esto nos revela varias enseñanzas:

1) Sólo a través de del sacrificio del Cordero tenemos acceso a la presencia de Dios (no es por obras),

2) Era el inicio del camino del sumo sacerdote al lugar santísimo, por eso dice que “él nos abrió un camino nuevo y vivo…”, por eso somos sacerdotes para Dios llamados a ministrar en Su presencia.
     
3) La presencia de Dios está precedida del sacrificio: cruz.   
 
B) El cordero que se ofrecía era inocente y perfecto.        

Nota 1: No podía tener hueso quebrado, no podía ser ciego, ni defectuoso, ni mutilado, sin verrugas, sin ninguna deformación. La Biblia de Cristo dice: “no cometió pecado, ni hubo engaño en su boca… angustiado y afligido, no abrió su boca, como cordero fue llevado al matadero, enmudeció y no abrió su boca”, leamos 1 Pedro 1:18-19.

Nota 2: La sangre de los animales era imperfecta, por eso los continuos y miles y miles de sacrificios (a.m. y p.m.), pero Cristo se ofreció una sola vez para siempre, su sangre perfecta nos redimió para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación, y nos ha hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra, tenemos entrada a su gloriosa presencia. 

Conclusión: El Señor en su inmenso amor dio su vida por nosotros, procuremos seguirle todos los días de nuestra vida, atendiendo su llamado y obedeciendo sus mandamientos, pues nadie te ama como él te ama. Si dio su vida por ti, que no hará para guardarte y llevarte a su perfecta voluntad.

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

Te invitamos a leer: “LAS TENTACIONES Y EL MINISTERIO”.   


   

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada