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LA FE ES PREMIADA POR DIOS

Introducción: En medio de las crisis el corazón humano puede adorar a Dios con dudas, e incluso orar pensando que todo va a salir mal. La fe es requerida por Dios para actuar a favor de sus hijos. En medio de la tormenta Jesús dijo a sus discípulos: ¿Por qué tenéis miedo? ¿Cómo no tenéis fe? Es a través de la fe que el Señor se mueve y son vencidas las más grandes tormentas de la vida. La fe agrada a Dios… 

LA FE ES PREMIADA POR DIOS

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” Hebreos 11:6.   

Este versículo se encuentra rodeado del testimonio de hombres de fe que alcanzaron grandes cosas para Dios, fueron personas que aceptaron los desafíos que el Señor pudo delante de ellos y que por creer en las promesas divinas vieron la gloria de Dios respaldando su caminar. 

Básicamente la fe se traduce desde el idioma griego como creer. Pero seguro es que la fe va mucho más allá, es confianza en el Señor, es plena convicción en Su fidelidad, es total certeza en Sus promesas, es estar convencidos que por su naturaleza santa Dios no miente y todo lo hace bien pues actúa por amor.  

El pasaje nos enseña un imposible: agradar a Dios sin fe. El capítulo once de Hebreos nos relata las odiseas logradas por aquellos que creyeron en las palabras de Dios, por la fe lograron, alcanzaron, vencieron y vieron ejércitos completos huir. Sólo aquellos que deciden creer en Dios y hacen Su voluntad verán lo sobrenatural en sus vidas. Son éstos quienes se destacan y rompen el promedio.  

La frase: “Es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay”. Parece algo ilógico, pero muchas veces el creyente canta alabanzas a Dios en medio de la duda, ora con incredulidad y sirve al Señor sin estar seguro de Aquel a quien sirve, y en otras ocasiones avanza pensando que todo saldrá mal. Es necesario creer en Dios y en su poder, todo aquel que en él creyere nunca será avergonzado.      

Finalmente nos dice el versículo: “Dios es galardonador de los que le buscan”. El Señor premia a aquellos que le sirven, que siguen sus pisadas y con diligencia y esmero buscan su rostro. Nunca el tiempo que dedicamos a buscar a Dios es tiempo perdido, nunca nuestro servicio al Señor será en vano, jamás dejará Dios sin recompensa a lo que siguen su camino y se esfuerzan por buscarlo.  

Reflexión final: Dios se agrada cuando decidimos creer en sus promesas, y depositamos nuestro corazón en sus palabras. Él es fiel, nunca miente y jamás hará algo que nos dañe, por el contrario siempre hará lo mejor para nosotros. Sigue el camino del Seño, cree en él y te llevará a tu mejor destino. No hay nada difícil para Dios.       

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.

Te invitamos a leer: “SANSÓN, UN PROPÓSITO DE DIOS”. y más sermones y devocionales en: "REFLEXIONES CRISTIANAS".   

  

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