Ads 468x60px

ESTUDIOS BÍBLICOS

Una de las señales de los tiempos finales es la abundancia de herejías y grupos que se forman alrededor de éstas, es decir las sectas. Aún en la época de Jesús las había, pero para estos últimos tiempos este fenómeno se ha multiplicado. No deja esto de ser una estrategia del enemigo contra la iglesia del Señor Jesucristo, y por supuesto una herramienta para confundir y engañar al mundo entero. Por eso también dice la Escritura: “Conoce el Señor a los que son suyos”. Preparemos nuestro corazón porque a la hora que menos pensemos el Rey de Gloria aparecerá. Esperamos que estos estudios bíblicos sean una herramienta para tu vida y para quienes te escuchen...   
     
Estudios bíblicos. “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” Mateo 4:4. Así como con diligencia procuramos nuestro alimento físico, debemos procurar nuestro alimento espiritual. El cuerpo natural se enferma y debilita cuando no se alimenta o cuando come mal, de la misma manera nuestro espíritu se debilita y aun enferma cuando no se nutre de la palabra de Dios.

El hijo de Dios debe con diligencia y pasión profundizar en el estudio de la Palabra de Dios y no sólo aprender un conocimiento al respecto, sino procurar con la guianza y comunión con el Espíritu Santo la revelación de la palabra de Dios, la cual convierte el alma y renueva la mente, produciendo un verdadero cambio de vida.

Ya que fue el Espíritu Santo quien inspiró las Sagradas Escrituras es quien tiene la correcta y verdadera interpretación de las mismas, por eso la comunión con él es vital. Lee la Biblia en Su compañía y será un tiempo de edificación y bendición como ningún otro.     

Ponemos a tu disposición un listado de seminarios y temas que hemos desarrollado y que esperamos sean una herramienta útil para tu vida y para tu servicio al Señor:

1) SEMINARIO DE LIDERAZGO: El Señor Dios crea al hombre, lo pone en la tierra y la primera función y responsabilidad que le encomienda es que “señoree”, ésta palabra es traducida del término hebreo “radá” que además significa: estar a cargo, dirigir, ejercer dominio. Entonces desde un comienzo el ser humano recibe una delegación: dirigir o administrar. 

Precisamente por esto el Señor le entregó al hombre autoridad, la Biblia nos dice en Génesis 1:28 "Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra". Dios creó al ser humano con la habilidad para administrar o liderar, el Señor nunca nos manda  o encomienda hacer algo sin habernos equipado para tal efecto... Puedes leer el seminario completo haciendo click aquí en: Seminario de liderazgo.  

    2) MISIONES TRANSCULTURALES: Los misioneros transculturales son personas con fuertes llamado de parte de Dios, pero en general con escasa capacitación en cuanto a los métodos e instrumentos necesarios para una correcta labor misionera. En ocasiones el temor de los misioneros es perder la cobertura y el respaldo de quien o quienes los envían y buscar ayuda significaría para ellos síntoma de inmadurez e incompetencia. Por eso es muy importante prepararse y capacitarse antes de salir a la labor misionera. 

    El trabajo misionero es un oficio que requiere de una capacitación, así como los demás ministerios. Tener un corazón predispuesto no es suficiente para desarrollar con excelencia el trabajo que el Señor desea que hagamos. Entendemos que nuestro se complace en el trabajo de los misioneros, pero el seguimiento apropiado y la preparación anticipada son fundamentales...  Te invitamos a leer éste estudio bíblico completo en: Misiones transculturales. 

3) LOS NUEVE DONES DEL ESPÍRITU SANTO. Los dones del Espíritu de Dios son manifestaciones específicas, diversas y sobrenaturales para beneficio del cuerpo de Cristo y desarrollar un evangelismo sobrenatural y eficaz, la Biblia nos dice: 

“Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro,  interpretación de lenguas”, 1 Corintios 12:8-10... Te invitamos a leer éste estudio bíblico completo en: Los nueve dones del Espíritu Santo. 

Liderazgo y trabajo en equipo. 

Los símbolos del Espíritu Santo y su significado. 

Estudios para líderes. 

Predicas en audio. 

Reflexiones cristianas. 

Predicas escritas. 

Bosquejos bíblicos. 

Hermenéutica


1 Pedro 2:1-2 "Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación".  


Sin duda una de las ciencias que necesariamente debe conocer toda persona que quiera estudiar las Sagradas Escrituras es la Hermenéutica, o interpretación bíblica. El término hermenéutica viene de la palabra griega “hermenevein”, que básicamente es el arte de interpretar textos, y precede a la exégesis. Ésta técnica procura comprender y explicar el proceso por el cual el escritor, compuso el texto y hacerlo comprensible a la persona que lee.  

Podemos recordar aquí que el apóstol Pedro respecto a ciertos temas o cosas de las Sagradas Escrituras dijo: “hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos» (2 Epístola de Pedro 3:16).

Tengamos en cuenta que siendo el Espíritu Santo el autor de la Biblia es entonces el primer intérprete de las Sagradas Escrituras y es quien ayuda al creyente para que las comprenda y pueda aplicarlas correctamente en su diario vivir. Es preciso recordar que las diversas circunstancias que rodearon la escritura y producción del maravilloso Libro requieren de los expositores un estudio juicioso, reflexivo, integral y siempre conforme a los buenos principios hermenéuticos o de interpretación.

Es muy importante mantener un corazón enseñable y humilde pues así el Espíritu Santo nos da revelación y abre las Sagradas Escrituras a nuestro entendimiento, tal como Jesús lo hizo con los dos discípulos que iban por el camino hacia Emaús (según Lucas 24:27-32). El estudiante de las Sagradas Escrituras sabe que habrá cosas que no están escritas en los libros de consulta que debe usar en su investigación.
Por eso los diccionarios, concordancias, gramáticas, comentarios, y los textos de historia son importantes para entender lo que dice el escritor, pero sin duda lo más importante es leer las Sagradas Escrituras con la ayuda y revelación del Espíritu de Dios y la fe en Jesucristo. Los textos son ayudas o herramientas a través de los cuales se procura entender y exponer de la mejor manera el texto de la Biblia.  
Entonces si la Biblia es la Palabra del Señor, es y tiene que ser sin duda alguna, el texto de la Iglesia de Jesucristo. Sin las Sagradas Escrituras la Iglesia de Dios no puede llevar a cabo su plan. Sin duda esto implica reconocer que a lo largo de la historia, la Iglesia de Cristo en muchos momentos ha descuidado la centralidad y valor de la Palabra y ha quebrantado el principio de su soberana autoridad. 
Podemos ver que la Reforma protestante del siglo XVI enfrentó esta realidad afirmando de manera contundente el principio o ley de la “sola scriptura”. Hoy igualmente vemos que es necesario y fundamental que las Iglesias nacidas de esta poderosa y gran herencia se mantengan vigilantes porque nos encontramos frente a una multitud de diversas interpretaciones y posiciones que dejan de lado la suprema autoridad de la Palabra del Señor. 
En nuestra calidad como hijos de Dios somos conscientes de que las Sagradas Escrituras como libro de salvación contienen un mensaje sencillo y transmite los principios y enseñanzas que hacen al creyente “sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” 2 Timoteo 3:14-17.
Al leer la Biblia con sencillez y humildad de corazón ella nos habla, y hallamos en toda ella poderosos mensajes de perdón, restauración y amor, identificamos los deberes cristianos, la revelación para el diario vivir, también la inspiración para dar solución a los problemas de la vida cotidiana, y muchas cosas más.
Al acercarnos a un texto bíblico para estudiarlo debemos tener en cuenta básicamente los siguientes aspectos:
a) Las Sagradas Escrituras se explican a sí mismas. Es decir los textos parecidos o similares se complementan y explican. Los pasajes semejantes nos ayudan a ver con mayor claridad la verdad que la Biblia nos quiere decir.
b) Todo contexto de un pasaje bíblico nos despeja muchas preguntas y nos muestra por ejemplo: quien es la persona que habla, a quien se lo dice, cuando, por qué razón, donde, y todo esto nos ayuda para entender mucho más el texto.
c) Debemos procurar en la medida de lo posible tomar los términos o palabras en su significado sencillo y natural.
d) Los textos bíblicos paralelos debemos tomarlos en cuenta, pues estos nos ayudan a explicar los pasajes complicados o difíciles.
e) Debemos usar correctamente los textos o libros de consulta y las herramientas mediante las cuales procuramos descubrir el significado del texto bíblico (hablamos de diccionarios bíblicos, comentarios, las diversas biblias de estudio, y otros textos cristianos de estudio).
f) Acerquémonos a la Biblia con un corazón dispuesto y enseñable y el Espíritu Santo será nuestro maestro, él nos revelará las hermosas verdades de su palabra.
No tenemos que tener un título como ministros ordenados para estudiar y leer con amor, constancia y buen juicio la Biblia. Todos como buenos cristianos requerimos alimentarnos debidamente de la Palabra del Señor. 

Por eso acerquémonos con diligencia, amor, dedicación y humildad a las Sagradas Escrituras y veremos como nuestra vida es transformada por su poder, la Biblia nos edificará abundantemente, con razón está escrito: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada (la palabra de Dios) para que por ella crezcáis para salvación” 1 Pedro 2:2.

Puedes descansar y confiar en las promesas de Dios, pues él es fiel y cumple lo que dice. Seguramente todos nosotros hemos vivido circunstancias difíciles ligadas a la decepción, frustración, tristeza o dolor, por el incumplimiento de promesas que otras personas nos han hecho; pero cuando se trata de las promesas de nuestro buen Dios, podemos estar seguros, tranquilos y confiados, pues él no miente, no engaña, ni se retracta, Dios nunca falla y siempre cumple su palabra, en él no hay cambio ni sombra de variación, por lo tanto podemos concluir que en él no hay el más mínimo margen de error ni de mentira.


“Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra. No por ser vosotros más numerosos que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais los menos numerosos de todos los pueblos, sino porque Jehová os amó y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres; os ha sacado Jehová con mano poderosa y os ha rescatado de la casa de servidumbre, de manos de Faraón, rey de Egipto. Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el convenio y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones” Deuteronomio 7:6-9. 



2 comentarios: