Ads 468x60px

DIOS CUIDA DE TI

Introducción: A veces nos preguntamos ¿Por qué si sirvo a Dios, las cosas se ponen difíciles? ¿Por qué estoy pasando por esto? ¿Será que Dio se ha olvidado de mí? Etc. Nuestra mente puede pensar muchas cosas en momentos de adversidad, pero recordemos que el Señor Jesús paso por muchas dificultades y por eso no sólo nos comprende sino que nos fortalece para seguir hacia su plan y propósito…  


DIOS CUIDA DE TI

I. Los vientos contrarios son parte del camino:  

a) Aunque estés haciendo la voluntad de Dios, Marcos 6:45.           

Nota: Los discípulos empiezan el viaje por mandamiento del Señor, no fue decisión de ellos. Jesús acaba de alimentar a miles de personas a través de un gran milagro, y ahora se propone ir a bendecir a miles al otro lado del mar de Galilea. Su destino es Betsaida, cuyo nombre significa: “casa de pesca”, por estar a la orilla del mar su principal actividad era la pesca. Allí también la “pesca” para el reino sería de miles y miles para Dios, pero esto implicaría superar los vientos contrarios del mar de Galilea.     

b) La oración es una fortaleza, Mr. 6:46.             

Nota 1: Jesús mismo nos da ejemplo y nos enseña. Antes de conquistar la otra orilla Jesús oró. A través de la oración ejercemos la victoria sobre los poderes de las tinieblas. La oración te capacita, te fortalece y te equipa para enfrentar y vencer los vientos contrarios.

Nota 2: Consideremos ahora Mr. 6:47-48a, en éste caso en particular vemos los vientos contrarios impidiendo el avance de la barca, la conquista al otro lado del mar era muy grande, y los obstáculos no se hicieron esperar. Aparece la fatiga, es decir hay cansancio, desaliento, ante la adversidad. La oración nos fortalece para vencer estos obstáculos.    


II. El maestro siempre está enseñando a sus discípulos:      

a) Dios se manifiesta en el momento oportuno, Mr. 6:48.

Nota: No podemos adelantar los tiempos de Dios, él siempre hace su voluntad en su tiempo. El versículo nos dice varias cosas muy importantes:

1) “Viéndoles remar con gran fatiga”, para Jesús no era desconocida su situación, él lo sabía. La barca estaba en medio del mar y ellos habían avanzado algunos kilómetros.

2) “Cerca de la cuarta vigilia de la noche”, eran casi las tres de la mañana, así que ellos habían pasado horas remando. Jesús no se estaba demorando, él sabe cuándo llegar. “Jesús vino a ellos”, es decir el Señor nunca los perdió de vista.

3) “Andando sobre el mar”, Mateo 14:24 nos añade: “la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas porque el viento era contrario”. Pero, Jesús viene caminando sobre todo esto, porque él tiene el poder sobre toda la creación. No hay tempestad o tormenta que Jesús no pueda calmar.

b) Jesús anima a sus discípulos en medio del cansancio y del temor, Mr. 6:49-50.        

Nota 1: Los discípulos estaban empezando a conocer el poder del Señor Jesús, al verlo caminar sobre las aguas pensaron que era un fantasma. “Gritaron”, y no corrieron porque no tenían para donde, estaban en medio del mar. En medio de una tormenta, Jesús revela una nueva faceta de su poder a los discípulos, por eso las crisis son también una oportunidad para conocer más a Dios, para ver nuevos niveles de su gloria.      

Nota 2: Jesús anima a sus discípulos, y los lleva a despojarse del temor, pues, todos los sucesos del momento habían generado temor en sus corazones. Pero, su presencia y su palabra todo lo cambia.      

c) La presencia de Dios calma la tempestad, Mr. 6:51.  
    
Nota: Cuando Jesús llega todo es transformado, él usa también las crisis para enseñarnos no sólo su poder sino la manera en que debemos enfrentarlas. Veamos que hizo Jesús: oró, avanzó sobre las olas y declaró la palabra.     

d) La revelación de Dios requiere corazones sensibles, Mr. 6:52.  

Nota: El milagro anterior no había sido aún asimilado por los discípulos, y tampoco podían entender lo de Jesús caminando sobre las aguas, por la dureza de sus corazones, entonces el aprendizaje es a veces difícil, no por fallas del Maestro, ni por la complejidad del mensaje, sino por la dureza del corazón humano. Dios requiere corazones sensibles, mansos y enseñables para manifestarse y revelar su gloria.       

Conclusión: Seguramente te has encontrado con vientos contrarios, y por ende con momentos de desánimo, pero persevera Cristo viene en tu ayuda, él nunca te desampara.

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)


Te invitamos a leer: “CUANDO EL MANÁ DEJO DE CAER”.     

  

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada