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PREPÁRATE EL SEÑOR ESTÁ CERCA

Introducción: Creo que un tema profundamente interesante en las Escrituras es la escatología o estudio de los acontecimientos finales. Pero más allá de la curiosidad o deseo de saber al respecto debemos hacerlo para estar preparados y dispuestos para la venida del Señor. Como una novia se prepara para el día de su boda, la iglesia debe prepararse para la venida del Señor, al fin y al cabo lo más importante no es la casa donde la novia vivirá, sino Aquel con quien estará por los siglos de los siglos…    

PREPÁRATE EL SEÑOR ESTÁ CERCA

“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de ésta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca” Apocalipsis 1:4.

La primera frase “bienaventurado el que lee” nos recuerda la gran bendición que es leer la palabra de Dios, nuestro espíritu se fortalece pues ella es su alimento, nuestra sabiduría crece al conocer más el carácter y el consejo de nuestro buen Dios, y somos equipados para toda buena obra. Descuidar o abandonar la lectura de la Biblia hace al creyente más débil ante el enemigo y sus ofertas o tentaciones.    

Recordemos también que el salmista dijo: “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”, esta frase nos enseña que la palabra de Dios nos da las herramientas para tomar decisiones correctas y para evitar las trampas que el enemigo pone en nuestro camino. La palabra de Dios ilumina nuestra caminar disipando las tinieblas que quieren traer confusión y desanimo. Por eso leamos con disposición y diligencia la bendita Palabra del Señor. 

La Biblia nos añade diciendo: “y los que oyen las palabras de ésta profecía”. Generalmente la oímos reunidos en casa o en el templo. Que bendición e importante es congregarnos, esa era una costumbre del Señor Jesús mientras estuvo aquí en la tierra (pues “el día de reposo él iba a la sinagoga como era su costumbre”). Allí escuchamos la palabra de Dios que edifica nuestra vida, ilumina nuestro caminar y nos enseña para no caer en manos del enemigo de nuestras almas. Somos un cuerpo y por eso nos necesitamos los unos a los otros.

El texto bíblico que estudiamos ahora añade: “y guardan las cosas en ella escritas”. Entonces es necesario leer, oír y hacer. Es sin duda esta tercera etapa el desafío para cada uno de nosotros. Obedecer lo que leemos y oímos es sin duda lo que honra a Dios. Poner por obra lo que el Señor nos enseña es lo que agrada a su corazón. No es suficiente con leer bastante y oír mucho, es necesario vivir lo que se nos enseña.  

Podemos recordar aquí aquel gran escriba y doctor de la ley: Esdras. Quien se propuso en su corazón escudriñar la ley de Dios, guardarla en su corazón, y enseñarla al pueblo de Israel. Pues vemos en este hombre el proceso correcto: estudiarla, obedecerla y enseñarla. El primer objetivo de estudiar la Biblia no es llenarnos de conocimiento, sino conocer al Dios que se revela en ella y por amor a él seguir su consejo y cumplir su voluntad. Este es el éxito en la vida y es el secreto de la verdadera prosperidad.  

Concluye el versículo de hoy diciendo: “Porque el tiempo está cerca”. Jesucristo nuestro Señor vuelve. Ésta verdad es columna y esencia de nuestra fe. Ante ésta realidad como iglesia debemos preparar nuestro corazón y con diligencia espiritual avanzar hacia aquello que él diseñó para nuestra vida, no sea que cuando el Señor venga no nos halle haciendo como él espera. 

Como la novia que se va a casar la iglesia debe vestirse de blanco y hermosura para su esposo (es decir apartarse del pecado y caminar en el carácter y fruto del Espíritu). Esta preparación la hallamos acudiendo a la poderosa sangre del Cordero que limpia nuestro corazón y en la comunión con el Espíritu Santo quien nos redarguye, enseña y capacita para hacer la buena voluntad del Señor. Prepárate el Señor está cerca.         

Reflexión final: Dios nos invita a leer y escuchar Su palabra con amor y disposición, él mismo es nuestra ayuda y fortaleza para ponerla por obra. Decidamos pues en nuestro corazón seguir Su consejo, como los sabios del oriente siguieron la estrella que los llevó a Jesús, sigamos Su palabra que a la vida eterna en Su presencia nos llevará. 

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria.





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