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DELÉITATE EN LA LEY DE DIOS Y SERÁS BENDECIDO

Introducción: Nuestro mundo describe generalmente el éxito en relación con la cantidad de logros materiales alcanzados. La Biblia en cambio nos enseña que el verdadero éxito no es otra cosa que alcanzar el plan para el cual fuimos diseñados por Dios. En muchas ocasiones el creyente se siente frustrado por no lograr el “éxito”, generalmente nos vamos en pos de lo que la Biblia llama añadiduras. Las Sagradas Escrituras nos revelan que lo más grande e importante para los hombres, no lo es necesariamente para Dios. El verdadero gozo y plenitud de vida no se pueden alcanzar sin el Seño, pues separados de él nada podemos hacer…       

DELÉITATE EN LA LEY DE DIOS Y SERÁS BENDECIDO  

“Bienaventurado el varón… que se deleita en la ley de Jehová, y en ella medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará” Salmos 1:1-3.  

El término bienaventurado hace referencia a una persona llena de gozo y alegría por cuanto su camino y obra cuentan con la bendición y aprobación de Dios. Es el resultado de aquel que camina en la verdadera prosperidad, pero ¿Cuál es la prosperidad que viene de Dios? Veamos esto a la luz del texto de hoy.   

En primer lugar nos describe a alguien que se “deleita” en la ley de Dios. Con frecuencia nos podemos deleitar en muchas cosas no siendo una de ellas la ley del Señor. Quizá practicando algún deporte, invirtiendo horas en nuestro hobby o viendo películas continuamente, y tal vez veamos la lectura y estudio de la Biblia como una obligación o tarea que sencillamente debemos hacer como cristianos, pero no se deleita o disfruta ese privilegio. Creo que el siguiente párrafo nos ayuda en esto.       

En segundo lugar nos dice que ésta persona “medita” en la ley del Señor de día y de noche. La palabra “meditar” va mucho más allá de una lectura, hablamos de una profundización con el corazón, y esto sólo es posible cuando podemos estudiar la Biblia con Aquel que la inspiró, el Espíritu Santo de Dios.

Él es nuestro Consolador, y uno de los significados de consolador es: uno que está al lado de. Por tanto él quiere hacernos compañía y ayudarnos, además mora en nosotros para enseñarnos. Así como Jesús fue el maestro de los doce, el Espíritu de Dios quiere instruirnos, permitamos que él sea nuestro Maestro en cada uno de esos momentos cuando abrimos la ley de Dios para leerla, y él nos enseñará a meditarla y entonces empezaremos a deleitarnos en ella, pues el Espíritu nos enseñará “cosas que ojo no vio, ni oído oyó”.        

En tercer lugar nos describe la Biblia los resultados de alguien que ama y sigue el consejo de la Palabra de Dios. Cuando empezamos a llenarnos de Su palabra y ésta nutre nuestra vida espiritual, vemos cómo nuestras decisiones son iluminadas por el consejo del Señor y por tanto caminaremos en Su voluntad cosechando las bendiciones propias de la obediencia.

Es interesante considerar la manera en que un árbol se beneficia al vivir junto a un río. Será fructífero, permanente y próspero. De ésta manera se relaciona la vida de aquella persona que ama la palabra de Dios y se deleita en ella, será una vida que llevará buen y abundante fruto para Dios, permanecerá aun ante la adversidad y oposición, y la prosperidad o bendición del Señor le seguirán en todos sus caminos.       

Reflexión final: Dios desea bendecir con la abundancia del cielo a sus hijos. Hoy nos recuerda que para esto es vital deleitarnos en Su palabra y permitir que Su poder transformador trabaje día a día en cada uno de nuestros corazones.   

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)
 

Te invitamos a leer: “EL PLAN DE DIOS PREVALECERÁ”.  



5 comentarios:

  1. Bendiciones Pastor, que pasa en mi caso llevo 8 años pidiéndole dirección al Espíritu Santo. Anhelo con todo mi corazón deleitarme y aprender de su palabra. Oro y le pido que me ilumine, me llene de sabiduría y nada pasa, lo cual en estos momentos lo q tengo es frustración. Ayúdame en oración por favor. No es fácil.

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    1. Dios te bendiga Liliana. Así como un gran amistad se construye con el tiempo y requiere sinceridad, perseverancia, transparencia, confianza, paciencia,entre otros; nuestra amistad con Dios requiere éstas cosas. Abraham fue llamado amigo de Dios y esto sucedió con el tiempo. Doy gracias a Dios por tu perseverancia éstos ocho años, pero es necesario continuar buscando a Dios, pues él se deja hallar de los que le buscan. ánimo el Señor está contigo y oramos por ti Liliana.

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  2. Bendiciones Pastor, que pasa en mi caso llevo 8 años pidiéndole dirección al Espíritu Santo. Anhelo con todo mi corazón deleitarme y aprender de su palabra. Oro y le pido que me ilumine, me llene de sabiduría y nada pasa, lo cual en estos momentos lo q tengo es frustración. Ayúdame en oración por favor. No es fácil.

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  3. Gracias Pastor Gonzalo por esta palabra. Estaremos orando por Liliana Mercedes. Que Dios les bendiga

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    1. Dios te bendiga Antonio. Muchas gracias por tu comentario y por hacer lo correcto, el orar los unos por los otros.

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