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CUÁNDO SON ATACADAS LAS FINANZAS DEL CRISTIANO


CUÁNDO SON ATACADAS LAS FINANZAS DEL CRISTIANO
Introducción: Creo que Dios quiere bendecir a sus hijos en todas las áreas. Él desea un crecimiento integral en cada uno de nosotros. Una de las áreas donde el enemigo ataca con frecuencia es en el área financiera, buscando generar en el corazón del creyente la murmuración, el enojo, la rebelión e incredulidad. Cuando caminamos en los principios financieros bíblicos, inevitablemente seremos bendecidos pues todas las promesas en él son sí y amén. Caminemos en Su palabra y no ignoremos las maquinaciones del enemigo…     


¿CUÁNDO SON ATACADAS LAS FINANZAS DEL CRISTIANO?

1) El devorador requiere una base legal para devorar finanzas: Mal. 3:10-11.

Nota 1: Aquí la palabra devorador es traducida del hebreo “Akal”, que también se traduce devorador en Jueces 14:14 (Haciendo referencia al león que mato Sansón. La Biblia nos dice que el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar. Aunque sansón mato al león luego cayó ante la dulzura de esa miel).

Nota 2: En éste contexto le damos lugar al devorador cuando no le damos a Dios lo que le corresponde. El devorador según Malaquías 3, se come el fruto de la tierra (en ese momento aplica literalmente pues Israel era agrícola). Pero hoy día habla del fruto de nuestro trabajo.  

2) Evita el desorden financiero (Proverbios 24:1-4).   

Nota 1: El texto nos aconseja evitar la envidia y no caer ante la tentación del robo (recordemos que Dios aborrece la balanza falsa). También nos dice que la casa se edifica con sabiduría y prudencia, y entonces las habitaciones se llenaran de todo bien preciado y agradable.

Nota 2: En casa debe haber un presupuesto (la ausencia de presupuesto es desorden), pues éste nos dice que comprar, como gastar el dinero y hasta donde podemos ir. Con frecuencia podemos caer en el error de gastar más de lo que nos ganamos (por las apariencias).

Evita el despilfarro, las compras desmedidas, y desarrolla el hábito del ahorro.  


3) Cuidado con las riquezas ilegales (Prov. 28:20).  

Nota: A veces el creyente puede recurrir al uso de documentos falsos, al soborno, o comprar cosas robadas. Incluso puede participar en la administración de dineros criminales, manchados de sangre. En otras ocasiones puede procurar generar ingresos con cosas que no agradan a Dios, como licor, las pirámides, venta de material pornográfico, piratería, contrabando, usura, etc. Todo esto por avaricia, la Biblia nos dice: Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” Colos. 3:5.       

4) Evita la pereza y la negligencia (Prov. 6:6-11, 19:15 y Ecles. 10-18).    

Nota: La pereza nunca es recompensada, ella siempre conduce al fracaso, a la ruina. La pereza no permite hacer nada, la persona no es proactiva; la persona perezosa siempre tiene un argumento para no hacer ni emprender nada. La negligencia en cambio hace que la persona sea indiferente, de manera que no paga sus deudas, no cumple sus obligaciones financieras, no le interesa que la familia se hunda.   

5) Huye de las deudas y la usura (Prov. 6:1-5).      

Nota 1: Con facilidad muchas veces el creyente se endeuda. La Biblia nos dice: “No debáis a nadie nada”. Hay algunas consideraciones que llamaría casos especiales (adquirir vivienda por ejemplo), pero la Biblia nos encomienda tener cuidado con las deudas, “escápate como gacela del cazador”. 

Nota 2: La Biblia nos enseña que evitemos la usura: Éxodo 22:25 (logrero aquí es traducido en otras versiones como: prestamista). Usura es traducido del hebreo “nashak” y traduce también: oprimir con interés sobre un préstamo; la raíz de ésta palabra significa: golpear. Debemos entonces actuar con mucha sabiduría y prudencia.  

6) Rompe las maldiciones (Deut. 27:17). 

Nota: La palabra maldición aquí es traducida de un término hebreo que traduce también: quedar atado, obstaculizado, debilitarse, disminuido, menguado. Es decir la persona no avanza, no puede vencer sus obstáculos, vive disminuido (su potencial no fluye normalmente). El texto nos enseña que se debe a las malas decisiones que le dan lugar al devorador (en éste caso o texto bíblico robar tierras del vecino).

7) Evitemos la mezquindad en la obra de Dios (2 Cor. 9:6-7).   

Nota: A veces teniendo que dar para la obra de Dios nos duele hacerlo. Criticamos lo que no se hace en la iglesia local, pero no nos involucramos en el sostenimiento de la misma. Queremos que Dios nos llene de bendiciones pero cuando se trata de darle a Dios lo que le corresponde, somos tacaños o egoístas. Generalmente usamos el embudo con la salida pequeña para Dios y la boca grande para nosotros.     

Conclusión: Dios nos quiere bendecir en todas las áreas, pero sin duda requiere de nosotros obediencia sus principios, él es santo y aunque nos ama no quebranta sus leyes. Corrijamos nuestra vida, acerquémonos a Dios y permitamos Su obra.
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria) 


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