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LIBRES DE CONDENACIÓN

LIBRES DE CONDENACIÓN
Introducción: Cuando se dicta sentencia después de un difícil proceso legal, y es en contra, esto es devastador para la familia involucrada. Dios es juez también y su santidad demanda obediencia a su ley, ante la desobediencia la Biblia dice: “Por cuanto todos pecaron están destituidos de la gracia de Dios” (Rom. 3:23). Pero Jesucristo ha venido a traer salvación y perdón, pues todo aquel que en él cree no será condenado. No importa de qué tamaño sea tu culpa, la sangre de Jesucristo es más grande…  

LIBRES DE CONDENACIÓN

1) EN JESUCRISTO HAY SALVACIÓN Y RESTAURACIÓN (Marcos 9:38-39).   
Jesucristo es el nombre sobre todo nombre, lleno de poder, porque el Nombre nos expresa la gran victoria de Jesús en la cruz y en la resurrección.      
                
Nota 1: En la tierra muchas familias cuidan su estirpe, linaje o apellido. La Biblia nos enseña que al Señor se le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre. En su nombre hay poder, por eso él dijo: “En mi nombre echarán fuera demonios, pondrán las manos sobre los enfermos y sanaran”.

Nota 2: En la cruz Jesús derramó su sangre para limpiarnos de pecado, y cuando resucitó venció la muerte y el Hades, y destruyó al que tenía el imperio de la muerte. Si Jesús venció la muerte y el infierno, también tiene el poder para derrotar tus más grandes problemas. Te invito a leer: “Cómo superar los problemas”.                  
                               
2) JESÚS ACONSEJA RENUNCIAR A LA FUENTE DE MALDAD (Mr. 9:43, 45, 47).      

a) Jesús nos enseña de muchas maneras (en éste caso nos habla en un lenguaje figurado).    

Nota: No debemos aplicar literalmente éstas palabras, pues lo malo no nace en la mano, ni en los pies, sino en el corazón. La esencia de estas palabras de Jesús es que debemos renunciar a aquellas cosas que dañan nuestra vida, y que es mejor abandonar los que nos gusta en la tierra (y es pecado) que sufrirlo para siempre en el infierno. 


b) Debemos reflexionar en nuestras obras, en nuestro camino y en nuestra visión de vida.   

Nota 1: Las manos nos hablan de la capacidad de hacer, por eso son figura de las obras, representan nuestras acciones. Los pies hablan de nuestro caminar, de nuestras decisiones. Y el ojo nos habla de visión, discernimiento, es lo que vemos, y se convierte en nuestro sueño o anhelo. Hablamos entonces vivir de manera que todo nuestro ser viva para Dios.

Nota 2: Jesús añade una porción que nos hace reflexionar: Marcos 9:49-50. Al destacar las palabras: sal, fuego y sacrificio, nos acordamos del altar del sacrificio. Concluimos entonces que nuestro ser debe ser rendido a Dios (la sal era usada en todas las ofrendas), como un sacrificio u ofrenda para el Señor. Por eso también la Escritura nos dice: “os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto”.  
  
3) CRISTO ENSEÑA LA REALIDAD DEL CASTIGO ETERNO.   

a) El infierno es una verdad real y espiritual (Marcos 9:44, 46, 48).    

Nota 1: Es Jesús quien en el N.T. más enseña sobre ésta verdad. ¿Por qué? Precisamente para salvar a los hombres de ir allí. Acerca de esta verdad hay burladores, otros la niegan, otros la evitan, pero nadie puede cancelar o cerrar ese lugar, sencillamente es. Para los seres humanos es más fácil vivir sin ningún compromiso moral, sin ninguna norma divina, y calmar su conciencia creyendo que después de la muerte no hay nada más.

Nota 2: Este lugar es descrito en la biblia como un lugar de fuego continuo, hay criaturas que atormentan y nunca mueren, lugar de tinieblas y confusión, y una ausencia total de paz. Llamado también horno de fuego, lugar de lloro, tormento de fuego y azufre, no hay reposo ni de día ni de noche…            

b) Jesús dio su preciosa vida en la más horrible muerte, para salvación nuestra (Juan 5:24).   

Nota: Jesús establece una verdad para tener vida eterna: oír y creer en el mensaje del reino y en Dios. Jesús dice que ésta persona “no irá a condenación”. La palabra condenación es traducida del término griego: “krísis”, que además significa corte de justicia, sentencia sobre una persona, veredicto, castigo. Entonces hablamos de una sentencia de juicio eterno por haber quebrantado la ley de Dios, de la cual somos salvos por haber creído en Jesucristo nuestro Señor.            

Reflexión final: Jesucristo dio su vida para darnos salvación. Sólo por la fe en él y Su obra nuestro nombre es escrito en el libro de la vida. La sangre de Jesús limpia todos nuestros pecados, por tanto somos libres de toda condenación o culpa.

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)

Te invitamos a leer: “CÓMO VENCER EL AFÁN Y LA ANSIEDAD”.    

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