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EL PODER DEL CORDERO DE DIOS

EL PODER DEL CORDERO DE DIOS
Introducción: Toda la Biblia nos presenta el plan de salvación para la humanidad, por eso desde los primeros versículos del Antiguo Testamento se apunta a Cristo. Vemos por ejemplo que Dios establece el sacrificio de un cordero para expiación de los pecados en Israel. EN el Nuevo Testamento cuando Juan el bautista ve a Jesús dice: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, ya no era para salvación de una persona, ni de una familia, ni de un pueblo sino para redención de todo el mundo…    


EL PODER DEL CORDERO DE DIOS

1) El cordero produce salvación y bendición para la familia (Éxodo 12:1-3).

Nota 1: Dios a través de Moisés establece que cada familia debía tomar un cordero, el cual sería sacrificado antes de salir de Egipto. Las palabras de Dios nos dejan ver incluso desde aquí que la voluntad del Señor es que otros sean bendecidos con el cordero: Éxodo 12:4. 

Nota 2: Las familias de Israel debían comer el cordero antes de salir de Egipto: Éxodo 12:8-10. Debemos destacar varias frases o palaras aquí:

a) “carne asada al fuego” señalaba esto al padecimiento que Cristo sufriría,
b) “panes sin levadura” una vida de pureza y santidad (véase Éxodo 12:5).
c) “hierbas amargas” sabor que nos recuerda las tribulaciones y padecimientos,
d) El cordero debe comerse totalmente (no debemos desechar nada del cordero).
e) Esto se comía en la cena pascual (nos habla también de la provisión total e integral que en Cristo tenemos).           


2) El cordero es protección para la casa (Éxodo 12:7, 21-23).  

Nota 1: La sangre del cordero servía de señal para aquel momento de juicio que venía sobre Egipto (así mismo la sangre de Cristo sobre nosotros es una señal espiritual que nos librará del juicio venidero). Los dos postes son aquellas columnas verticales que sostienen el dintel o segmento horizontal del marco de la puerta:    

Nota 2: Los postes laterales nos recuerdan la protección de Dios, y el dintel nos habla de sometimiento al Señor y a su palabra. Por eso cuando nos salimos de su protección y desobedecemos su palabra estamos expuestos al ataque del diablo.

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3) El cordero produce verdadera libertad (Éxodo 12:33-36).

Nota: Ante el juicio de Dios faraón manda a llamar a Moisés y le dice que se vayan de su tierra, con todas sus familias y ganados. Israel sale y siguiendo las instrucciones de Moisés, el pueblo pide a los egipcios alhajas, plata, oro y vestidos y despojaron a los egipcios (por consejo de Dios mismo). Ahora son libres de la esclavitud egipcia, pueden ir a adorar al Señor, salen con riquezas materiales, Dios mismo va delante de ellos, todo esto ocurre después de comer el cordero que el Señor había provisto y diseñado. Jesucristo es el Cordero de Dios que trae vida y libertad a los hombres.    

4) El Cordero de Dios (Jesucristo) vuelve.   

Nota 1: La Biblia nos enseña con material abundante que Jesucristo nuestro Señor volverá por su iglesia y también para establecer la plenitud de Su reino. Vendrá y también traerá el juicio sobre el maligno y sobre las estructuras de maldad. Como iglesia debemos estar preparados para la venida del Señor, pues nadie sabe el día ni la hora, sólo el Padre celestial.  

Nota 2: Es interesante ver las instrucciones que Dios dio a su pueblo para salir de Egipto, pues nos recuerdan algunas cosas que debemos tener presentes:

a) Ceñirse los lomos era una expresión que indicaba: prepárese para salir rápido (salían de la esclavitud hacia una nueva tierra).

b) El calzado y el bordón eran necesarios para el camino que emprendían (calzado para andar por el desierto y el bordón para sostenerse ante las tempestades con fuertes vientos y arena, además para defenderse de las fieras del desierto e indicaba que eran peregrinos). Recordemos que somos “extranjeros y peregrinos, pues nuestra ciudadanía es celestial”.   

c) La sangre de Jesucristo es señal de que somos propiedad de Dios y salvos del juicio.      

Conclusión: Dios nos ha dado su provisión de salvación y vida eterna en Jesucristo el Señor. Nuestro corazón debe prepararse para su venida, nosotros debemos seguir alimentándonos del Cordero de Dios a través de la fe y de su palabra. En él tenemos la provisión para caminar en victoria.  
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)  

Te invitamos a leer: “LOS HIJOS DE CAÍN”.     

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