Ads 468x60px

LAS LENGUAS DEL ESPÍRITU SANTO

LAS LENGUAS DEL ESPÍRITU SANTO
Introducción: Todo lo que Dios hace tiene un propósito, todo se corresponde con un plan celestial. De modo que si Dios envió a su iglesia el bautismo en el Espíritu Santo, y la equipa con las lenguas del Espíritu, debemos reflexionar considerar entonces ¿por qué las lenguas? ¿Para qué son dadas? ¿Son importantes hoy las lenguas que da el Espíritu Santo? Lo que Dios diseña y planea con Su iglesia es de suma importancia, por eso debemos conocer más acerca de lo que el Señor nos ha otorgado…   

LAS LENGUAS DEL ESPÍRITU SANTO

1) Son señal inicial del bautismo en el Espíritu Santo, Hechos 2:4 y 10:45-46.  

“Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios” Hechos 10:45-46.

Nota: En ambos casos (Hechos 2 y 10) vemos que las lenguas fueron evidencia de una obra sobrenatural del Espíritu Santo, y específicamente en el segundo caso a través de ésta señal (las lenguas del Espíritu Santo) los judíos concluyeron que las personas en casa de Cornelio habían recibido el Espíritu Santo. 

2) Edifican el espíritu del creyente, 1 Corintios 14:4.

Nota: Pablo anima a la iglesia de Corinto a hablar las lenguas del Espíritu Santo en su vida  de oración, pues quien lo hace “así mismo se edifica”. La palabra edificar desde el griego bíblico traduce además: construir una casa; fortalecer; restaurar, hacer más capaz. Entonces hablar en lenguas guiados por el Espíritu del Señor nos fortalece, capacita, nuestro espíritu se consolidad en Dios y favorece la obra sobrenatural de Dios en nosotros. 1 Cor. 14:2 y 14:14. Te invito a leer: “El Espíritu Santo en la familia”.        

3) Son testimonio de la morada interior del Espíritu Santo, Juan 14:16-17.

Nota: Las lenguas del Espíritu Santo nos recuerdan y ayudan a mantener en nosotros viva la verdad de que el Espíritu Santo mora en nosotros. Es una manera de ir más allá del saber bíblico, las lenguas son otro medio a través del cual se nos testifica que el Espíritu Santo está en nosotros.

4) Perfeccionan nuestra vida de oración, Romanos 8:26-27.

Nota: Cuando procuramos la guianza del Señor oraremos de acuerdo a su perfecta voluntad. El Espíritu mismo nos ayudará. Cuando oramos en lenguas, dirigidos por el Señor, es realmente el Espíritu Santo quien ora a través de nosotros, recordemos que el Espíritu Santo también es intercesor. 

SUSCRÍBETE GRATIS y recibe los devocionales en tu e-mail, HAZ CLICK AQUÍ  

5)  Dios usa señales como evidencia de su presencia y poder, Marcos 16:17-18.

Nota: El mensaje del evangelio del reino de Dios es un mensaje sobrenatural, por eso va acompañado de milagros, maravillas y señales que superan el conocimiento natural. Las lenguas del Espíritu Santo son dadas también como señal del pueblo de Dios. Ésta experiencia del bautismo en el Espíritu Santo debe ser un anhelo del creyente, en una atmosfera de fe y por obra y soberanía de Dios, recordemos también que al respecto Jesús enseñó: “si vosotros siendo malos sabéis dar buenas dadivas a vuestros hijos ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará el Espíritu Santo a quien se lo pida?”.         

6) Nuestra fe es fortalecida: Judas 20.
 
Nota: Vemos una vez más que las lenguas nos ayudan a fortalecer, restaurar, en éste caso nos habla de nuestra fe. La fe viene por el oír la palabra de Dios, y éste versículo nos enseña que es fortalecida también a través de la oración en lenguas del Espíritu Santo.

7) Lenguas de adoración: 1 Corintios 14:15.
 
Nota: La palabra griega usada aquí para “cantar” también traduce: alabanza; hacer música con la voz. Entonces guiados por el Señor podemos cantar a Dios en las lenguas del Espíritu, sería como un cántico nuevo. Recordemos que el pueblo entraba por las puertas del templo cantando alabanzas y rindiendo adoración al Señor.   

Conclusión: Dios nos aconseja llenarnos de su Espíritu. La experiencia de hablar en lenguas debe ser alimentada por el fuego del Señor cada día, y somos responsables de mantenerla.

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)

Te invitamos a leer:

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada