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FACTORES QUE PROMUEVEN UN MILAGRO

FACTORES QUE PROMUEVEN UN MILAGRO
Introducción: Dios es todopoderoso, y nada es imposible para él. Cuando vemos los milagros en la Biblia podemos identificar algunos factores comunes que nos inspiran o motivan para seguir creyendo y esperando por los milagros del Señor. Dios hace lo que para el hombre es imposible. Un milagro es la incursión del poder sobrenatural de Dios en nuestra vida normal y ordinaria, un milagro es una obra poderosa de Dios a favor de los suyos…        

FACTORES QUE PROMUEVEN UN MILAGRO

1) Conciencia de que Dios está por encima de la más difícil condición (Marcos 10:46).

Comentario 1: Nos dice la Escritura que Bartimeo era un ciego que mendigaba junto al camino. La Biblia no nos dice cuando tiempo llevaba haciendo eso, tampoco nos dice desde cuando era ciego. No tenía una familia como los demás (más porque en el pensamiento judío esa condición era el resultado de un pecado). Ese hombre vivía con una gran pérdida, pues no sólo eran sus ojos, sino su vida entera.            

Comentario 2: La Escritura nos añade que era hijo de Timeo. Bartimeo es un nombre que significa: “hijo del honorable” y Timeo significa: honorable, admirable, perfecto, muy estimado (Cuando su padre le puso ese nombre nuca pensó en ver a su hijo mendigando). Imagínate un hijo del honorable mendigando junto al camino; a veces las cosas no resultan como esperamos, pero Dios tiene el poder de restaurarlo todo.   

Te invito a leer: “La visión y el llamado del profeta Isaías”.        

2) La fe en Dios (Marcos 10:47).  

Comentario: Nos dice la Biblia: “Oyendo que era Jesús” recordemos que la fe es alimentada al oír la Palabra de Dios (Jesús es el Verbo de Dios, es la Palabra viva). La fe de Bartimeo se activó al escuchar de Jesús. Escribas y fariseos no creían que Jesús era el Mesías, pero Bartimeo aunque no lo veía sí creyó, pues lo llamó a voces: “Hijo de David” (título mesiánico). La peor ceguera es ver con los ojos naturales y no creer que Jesús sea el camino, la verdad y la vida. Bartimeo confió en Jesús y no fue decepcionado. La mayor ceguera es no ver nuestro pecado y no ver en Jesús la solución.         


3) El perseverante clamor (Marcos 10:47-48).

Comentario 1: Con su clamor Bartimeo molestaba a algunos de la multitud, pero él clamaba más al Señor. Pensemos por un momento en algunos enemigos de nuestro clamor:
a) El desánimo que otros nos quieren infundir.
b) Los afanes de éste mundo.
c) La angustia y la ansiedad.
d) La inconstancia y la pereza.   
e) La incredulidad.
f) Los dardos del diablo (quien envía pensamientos como: “Dios no te ama” “él no te oye” “¿por qué bendice a otros y a ti no?” “¿hasta cuándo vas a esperar?” etc.  

4) Derrota el desánimo y los obstáculos propios del camino (Marcos 10:49-50).  

Comentario: Bartimeo no veía nada, no escuchaba la voz de Jesús, pero no renunció a su clamor. Él pudo haber renunciado y justificarse diciendo: la multitud era muy grande, o Jesús estaba muy lejos, o la gente no me ayudo, o me cansé y deje de clamar. Pero Bartimeo no lo hizo, él perseveró hasta que Jesús lo mando a llamar. Y los que le decían “cállate” le dijeron: “Ten confianza, levántate, te llama”, ellos se convierten en testigos de la recompensa del clamor de Bartimeo. No renuncies a tu clamor Jesús te responderá y hará Su obra en Su tiempo.        

Comentario 2: La Biblia nos dice que se levantó, y “arrojando su capa” vino a Jesús. Imagínate la capa de un mendigo, era la que le protegía del frío en la noche, era quizá su única propiedad. Pero “arrojarla” nos enseña que aquellas cosas de la vida pasada que no son útiles, debemos desecharlas. Puede ser que tengan algún valor en nuestro corazón pero para ir a Jesús debemos dejarlas en el pasado.
   
5) Ten presente que no hay nada que en Su presencia no pueda ser arreglado (Marcos 10:51-52).

Comentario: Jesús con su poder lo sacó de las tinieblas donde estaba, de la mendicidad en la que vivía. La vida de Bartimeo fue completamente transformada, y vio a Jesús. La parte final del versículo 52 nos dice: “y seguía a Jesús en el camino” se dio cuenta que no había vida sin Jesús, se convirtió en discípulo del mejor Maestro que alguien pueda tener: Jesucristo el Señor.     

Reflexión final: Jesús sigue haciendo milagros, no renunciemos a esa fe a pesar de los obstáculos, de la posición o por el paso del tiempo, perseveremos en nuestro clamor, pues Jesús a su tiempo actuará y veremos su poder a nuestro favor.

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria) 

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