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LA GLORIA Y EL PODER ES DE DIOS

LA GLORIA Y EL PODER ES DE DIOS
(Sí no puedes ver todo el sermón sólo haz click en el título). Introducción: A través de la Biblia vemos llamados muy interesantes, como el de Moisés cuando Dios usó una zarza envuelta en fuego, o a través de visiones como a Isaías o Jeremías, o como el de Pablo que con el resplandor de Su luz lo derribó… llamados sobrenaturales, equipados para una gran obra y Dios depositó en ellos tesoros celestiales, pero algo que además vemos es que tuvieron que luchar, ser valientes y esforzados. En ningún lugar de la Biblia Dios promete que no habrá dificultades, pero si asegura que estará con nosotros siempre…      

LA GLORIA Y EL PODER ES DE DIOS (2 Cor. 4:7)

Después de conocer a Cristo, uno de los deseos que surge con mucha fuerza en nuestro corazón es el de servir a Dios, y apasionadamente empezamos a hacer cosas para él. Aquí es muy importante tener en cuenta fundamentos cómo los que nos enseña 2 Corintios 4:7.

Es necesario que reflexionemos en varias cosas a la luz de éste versículo:

1) Servir a Dios es un honor.

Nota 1: La Biblia nos dice: “éste tesoro”, con éstas palabras, el apóstol Pablo se refiere en contexto al ministerio o servicio que prestamos a Dios, resaltando lo valioso y precioso que es, por tanto, debe ser conservado con sumo cuidado, recordando que es una riqueza del cielo puesta en la tierra. Cuidémonos de menospreciar los privilegios que el Señor nos da, evitemos murmurar de nuestros deberes cristianos, porque las cosas mal administradas luego son quitadas. Te invito a leer: “Jesús sana a una hija de Abraham”.   

Nota 2: Teniendo en cuenta que lo que hemos recibido es por la misericordia de Dios y no por virtudes humanas: 2 Corintios 4:1, debemos dar gloria sólo a él. El Señor es el dueño de todas las cosas, nosotros somos mayordomos o administradores que luego rendiremos cuentas a él. Por Su gracia y amor ha puesto en nosotros diferentes dones y talentos, honremos a Dios con ellos.        

2) Como vasijas de barro es él quien nos sostiene y fortalece.  

Nota 1: La frase “vasijas de barro”: es una expresión con la que el apóstol se refiere a las personas, a los hijos de Dios que portan o llevan el ministerio, el servicio, dones o talentos, destacando su humanidad (es decir sus debilidades, sus errores, su fragilidad, etc), y su necesidad de depender de Aquel que los llamó, pues una vasija de barro no es fuerte en sí misma.

Nota 2: También la frase “vasijas de barro” nos recuerda la formación necesaria en cada hijo de Dios. Él es el alfarero y nosotros barro en Sus manos: Jeremías 18:1-6, es una porción de la Biblia que nos habla de la soberanía de Dios, de su poder para restaurar lo dañado, de su amor y cuidado para hacer de cada uno hermosas e importantes vasijas. También nos habla de Su mano que moldea el barro dando la forma que él quiere (nos habla de la formación en nuestro carácter).      

3) La gloria y el poder es de Dios.

Nota: La expresión: “la excelencia del poder sea de Dios y no de los hombres”, es una frase en la que Dios destaca cuán sobrenaturales son sus dones. El término excelencia aquí traduce también “grandeza extraordinaria”, que Dios deposita en sus hijos conforme a Su voluntad. Los discípulos en una ocasión regresaron impresionados diciendo: “Señor aún los demonios se nos sujetan en tu Nombre”, asombrados porque eso en Israel no se había visto, el poder de Dios estaba fluyendo en los seres humanos para echar fuera poderes demoniacos (era algo extraordinario y sobrenatural).
    
Nota 2: Sin embargo, Pablo por el Espíritu Santo también nos enseña que esa “excelencia” es de Dios, para la gloria de él y no para gloria de los hombres. Es por eso que cuando servimos a Dios debemos tener en cuenta que somos vasijas de barro, y que el alfarero y dueño es el Señor. Entonces los dones, el poder, el ministerio, los privilegios, todo es de Dios, por tanto nada es nuestro y sí algo hacemos o somos es por Su gracia y misericordia.   

4) Un corazón humilde hace grande a Dios (Isaías 66:1-2).

Nota: Dios más que hermosos templos quiere corazones rendidos a él. Es por la gracia de Dios que hoy tenemos salvación, y que tenemos el privilegio de participar de Su obra. La excelencia de Su poder, de la que hemos hablado, se manifiesta con mayor resplandor en aquellos que con corazón manso y humilde procuran que el Nombre del Señor sea exaltado, pues finalmente la gloria y el poder es de Dios.  

Conclusión: Dios nos ha alcanzado con Su gracia, dándonos salvación e impartiendo en nuestra vida dones para servir en Su reino, persevera con gozo en tu servicio al Señor Jesús, sabiendo que es por su poder que podemos hacerlo. Aunque tu entorno sea difícil y adverso, recuerda que es temporal, y que Jesús venció y ahora vive en ti.

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)

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