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COMO JESUCRISTO ME AYUDA A VENCER EL PECADO

CÓMO JESUCRISTO ME AYUDA A VENCER EL PECADO
Introducción: La Escritura es como un espejo que refleja nuestra condición. Cuando con un corazón manso y humilde reconocemos nuestra necesidad de Dios, él viene con Su gracia y nos levanta en victoria. Ante la tentación acudamos al trono de la gracia y hallaremos oportuno socorro, recuerda “Dios está contigo como poderoso gigante”…      


¿CÓMO JESUCRISTO ME AYUDA A VENCER EL PECADO?

1) LA REVELACIÓN DE CRISTO A TIATIRA, Apoc. 2:18.  

a) Tiatira: ciudad de artesanos y mercaderes. Centro comercial. Famosa por su industria de teñir paños. Su principal dios era Apolo (dios sol).    

Nota 1: Tiatira en su comienzo tenía principalmente una función militar de vigilancia por ser el centro de cruce de carreteras, y poco a poco se convirtió en centro comercial. Los artesanos formaban “gremios” de alfareros, tintoreros, panaderos, etc. Los gremios tenían un dios patrono, y una representación principal de Apolo ocupaba ese lugar en Tiatira. Las fiestas de los gremios de artesanos y comerciantes eran celebradas en un templo y eran consideradas como momentos religiosos; la carne se ofrecía al dios y los participantes la compartían; por lo general, se terminaba en una orgía.  
Nota 2: Su nombre Tiatira significa: la que no se cansa de sacrificar, sacrificio, perfume; sacrificios que se ofrecían como perfume para el dios Apolo. Aunque nuestro entorno social sea difícil Dios espera fidelidad de su iglesia. Te invitamos a leer: “El Maná Pan Del Cielo”.    
b) Cristo se revela con autoridad y poder, Apoc. 2:18.          

Nota: Cristo se revela específicamente a la iglesia de Tiatira, como:

Ø “El Hijo de Dios”: título que hace referencia a su divinidad y señorío.   
Ø “El que tiene ojos como llama de fuego”: nos recuerda que sus ojos todo lo ven, nada se escapa a su mirada, como “llama de fuego” que ilumina las tinieblas, y por tanto no puede esconderse ningún pecado.
Ø “El que tiene pies semejantes al bronce bruñido”: como el oro nos recuerda la divinidad, la plata la redención, el bronce nos habla de juicio. Son pies que pisotean y destruyen al enemigo. Nos habla de juicio sobre las tinieblas y sus obras. Es Jesucristo quien nos ayuda a vencer el pecado.    

  
2) LA CONDICIÓN DE LA IGLESIA, Apoc. 2:19.         

a) Era una iglesia esforzada, y cuyo crecimiento Jesús valora. 

Nota: Aquí había una iglesia que estaba creciendo en su servicio a Cristo (“tus últimas obras son mejores que las primeras”), y se destaca su amor, su fe y perseverancia.

b) Jesús confronta a la iglesia por tolerar a Jezabel, Apoc. 2:20.         
                               
Nota: Acerca de Jezabel, el texto nos dice aquí varias cosas muy importantes:  
                    i. Nos recuerda a la Jezabel del A.T. que introdujo el culto a Baal y a Asera en Israel, produciendo inmoralidad sexual y adoración a los ídolos; y aquí en Tiatira se estaba repitiendo lo mismo.
 
            ii. Esa mujer (Jezabel) “se dice profetisa” y enseñaba (aparentaba ser una mujer del espíritu y tenía un lugar de privilegio para liderar y enseñar).

                   iii. Su enseñanza: seducía (engañaba) a los siervos de Dios a fornicar (inmoralidad sexual) y a comer cosas sacrificadas a los ídolos (mediante mezclas de gnosticismo, paganismo y cristianismo, promovía en el interior de la iglesia la participación en los banquetes inmorales, y en cultos en honor al dios Apolo y a la diosa Artemisa). “Ellos” habían abrazado ésta doctrina satánica: Apoc. 2:24.    

               iv. Por su soberbia y autoengaño, no quería arrepentirse, Apoc. 2:21 (Dios siempre agota primero su misericordia y da tiempo… ella aborrece el arrepentimiento, la humildad, la pureza, la adoración).

                   v. Los resultados son tristes y dolorosos, Apoc. 2:22-23 (“yo la arrojo en cama”; “y en gran tribulación a los que con ella adulteran”; “a sus hijos heriré de muerte” = “y todas las iglesias sabrán que yo soy”. Es triste, pero a través de estos juicios Cristo está dando testimonio de sí mismo en medio de su iglesia, y que da según las obras de cada uno).    

              vi. Jesús aconseja a la iglesia, Apoc. 2:24-25, 29 (“lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga”: debían retener la sana doctrina, la vida de Cristo en ellos, su fe, perseverancia y amor a Dios. Debían mantener su sensibilidad al Espíritu Santo). Es Dios quien nos ayuda a vencer la maldad en la iglesia.   
 
3) LOS VENCEDORES SERÁN RECOMPENSADOS.  

a) Dios delega nuevos niveles de autoridad y gobierno, Apoc. 2:26-27.       

Nota: “Al que venciere” las ofertas de Jezabel, y la idolatría y paganismo de la ciudad de Tiatira será recompensado. La fidelidad a Dios será premiada, no sólo aquí en la tierra, sino en la plenitud del reino venidero, el vencedor participará del gobierno de Cristo sobre las naciones. Aquí y ahora, estamos siendo instruidos y probados, para ejercer mañana el gobierno con Cristo sobre la tierra. Los privilegios de mañana, se construyen con la fidelidad de hoy.  
 
b) Participación en la gloria del Cristo resucitado, Apoc. 2:28.
       
Nota: La estrella de la mañana hace referencia a la participación en gloria del Cristo resucitado. Para Israel él aparecerá como “el Sol de justicia” (Malaq. 4:2); como Estrella de la mañana que precede a la salida del sol, aparecerá para arrebatar a la Iglesia. Es precisamente Su luz la que nos convence de nuestra maldad, nos permite ver el pecado y Su amor nos lleva al arrepentimiento.  

Conclusión: La iglesia de Jesucristo debe ser fiel a Dios, y rechazar toda forma de idolatría. La iglesia con el poder y autoridad de Cristo debe desechar la maldad y avanzar en la voluntad de Dios. Es Jesucristo quien nos ayuda a vencer el pecado, fortalécete en él y te guardará sin caída y sin mancha para presentarte delante de él en su venida.

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)

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