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Sermón: VOLVIENDO AL PRIMER AMOR

Sermón: VOLVIENDO AL PRIMER AMOR
Introducción: La Palabra de Dios permanece para siempre, por eso hoy nos sigue hablando. Las palabras de Dios a la iglesia de Efeso son un mensaje para la iglesia de ayer, de hoy y mañana, pues la Palabra de Dios permanece para siempre. El primer amor es algo que debe latir en nuestro corazón todos los días de nuestra vida cristiana, cuando el frio de la rutina y la muerte de los ritos sin vida vienen sobre la iglesia, y la maldad del mundo ha endurecido nuestro corazón, es cuando debemos reconocer que hemos pecado dejando de amar a Dios…  
  
Sermón: VOLVIENDO AL PRIMER AMOR

I. LAS OBRAS, TRABAJO Y PERSEVERANCIA DE EFESO, Apoc. 2:1-3, 6. 

a) El Cristo glorificado cuida de su iglesia y habita en medio de ella. 

Nota: La expresión “el que tiene las siete estrellas en su diestra” hace referencia al cuidado de Dios por sus siervos y sus hijos, están en la mano del poder y la autoridad del Señor. “El que anda en medio de los siete candeleros”, recordemos que los siete candeleros de oro representan a las siete iglesias (la plenitud de todas las iglesias locales) y el Señor Jesucristo anda en medio de ellas. Las bendice y les da vida con Su presencia y su deseo es gobernarlas (figura de esto es también el tabernáculo que se ubicaba en medio de las doce tribus en el desierto).    
b) Cristo conoce y valora el esfuerzo de sus hijos.              

Nota: Empieza el Señor diciendo: “Yo conozco”, él conoce no sólo nuestras obras, sino lo más profundo del corazón. Aquí Dios reconoce sus obras, su arduo trabajo, su perseverancia, su resistencia a los falsos ministros, y no había desmayado a pesar de las dificultades y la persecución. Ellos aborrecían las obras de los nicolitas (posible secta que unía el gnosticismo, cristianismo y cultos paganos, promovían la inmoralidad. Tengamos presente que nuestro Dios aborrece las mezclas). Te invito a leer: “Sanidad Para El Corazón Herido”.      

II. LA IGLESIA HABÍA DESCUIDADO SU PRIMER AMOR, Apoc. 2:4.       

a) Desde el griego la frase: el primer amor, puede traducirse: “el principal amor”, “el más distinguido”, “el más importante amor”.

Nota: En primer lugar se refiere tanto a tiempo como a lugar. Entonces no sólo es recordar cuando nos convertimos, sino reconocer si en realidad Dios ha ocupado ese primer lugar siempre. Otra versión nos dice: “Has abandonado tu primer amor”, la Biblia al día dice: “ya no me amas como al principio”. Es muy interesante ver que la palabra Éfeso significa: deseable, amada. Era una iglesia amada por Dios, en una gratificante respuesta a la pasión de la iglesia por él. Éfeso era una ciudad puerto, con 250 mil habitantes aprox. tenía un teatro para  50.000 espectadores. Era una ciudad principal de Asia Menor. 

b) La iglesia de Éfeso debe reflexionar profundamente, Apoc. 2:5.        
 
Nota 1: Observamos que la primera instrucción de Dios es “recuerda” (término que desde el griego también significa: ejercer memoria, repasar, mencionar). Recordar “de dónde se ha caído”, es una frase que implica una conclusión: caminar en el primer amor nos conduce a caminar en las alturas de Dios, abandonarlo, descuidarlo, nos produce una estrepitosa caída (no inicialmente ante los hombres, primero es ante Dios). El camino a seguir es el arrepentimiento (“arrepiéntete”). Y debemos “hacer las obras primeras”, aquí la palabra obras es traducida del término griego “poiéo”, que traduce además: comportarse, tarea, realizar, hacer que sea. Volvamos a hacer lo que primero hacíamos para Dios con amor y sencillez, esto es el comienzo del volvernos al primer amor por Dios.

Nota 2: El Señor advierte los resultados de no volverse al primer amor: “pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar”. La iglesia dejará de resplandecer con la luz de Cristo, perderá la presencia de Dios. La historia enseña que la lámpara de Éfeso se apagó tiempo después, hoy Éfeso sólo es ruinas, y no hay iglesia local cristiana en muchos kms a la redonda (es interesante que Esmirna continua en pie, hoy Izmir, con una comunidad cristiana).

III. EL ESPÍRITU SANTO EN LA RESTAURACIÓN DEL PRIMER AMOR.  

a) El Espíritu Santo revela la condición de la iglesia, Apoc. 2:7a.      

Nota: Este mensaje se revela ahora, como un mensaje para todas las iglesias. Es Cristo quien comienza hablando, pero ahora se nos dice que es el Espíritu quien dice, pues lo que habla el Hijo es también lo que habla el Espíritu. Hablan en tal armonía que lo que comienza diciendo uno, lo termina diciendo el otro. El versículo comienza diciendo: “El que tiene oído, oiga”, esto destaca la importancia de la intimidad con Dios y sensibilidad para escuchar su voz. Es un llamado del Espíritu a la intimidad con el Señor. Es un llamado para que volvamos al primer amor.     
 
b) El Señor anima a la iglesia a vencer la apatía y la rutina, Apoc. 2:7b.    

Nota: El Espíritu Santo anima a la iglesia a vencer (la indiferencia, el desamor, la apatía espiritual, la religiosidad, etc). El término vencer es traducido del griego “nikáo” que además traduce: subyugar, conquistar, prevalecer; es decir con la fuerza y autoridad de Dios, debemos someter y alcanzar la conquista sobre el doble ánimo, sobre la pereza, sobre el enfriamiento espiritual, sobre los obstáculos propios de la vida espiritual. Y agrega el Señor: “le daré a comer del árbol de la vida que está en medio del paraíso de Dios”, esto implica que allí iremos “al paraíso” (Pablo habló de él), y comeremos del árbol de la vida, nos nutriremos de la revelación de Cristo, de la revelación de Dios para siempre.
   
Conclusión: Es el deseo de Dios habitar en medio de su pueblo y ministrar con su poder, vida y libertad para sus hijos. Debemos caminar en cada día en la sencillez de un amor continuo por Dios. Volvámonos al primer amor.

(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)

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1 comentarios:

  1. bendiciones, muy cierto es amado en cristo por la apatia, la indiferencia, el afan y mas descuidamos el primer amor, cuando nuestra prioridad tiene que ser el Señor Jesucristo cada dia. Que Dios le siga usando como su instrumento para su gloria y su honra.

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