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COMO ADORAR A DIOS

http://estudiosysermones.blogspot.com/2015/03/como-adorar-dios-Jesus-Senor-adoracion-adoramos-cual-verdadera.html
El salmista expreso: “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”. Nuestro ser requiere del Señor para vivir, como las plantas necesitan del sol y del agua para hacerlo. Cuando vivimos sin Dios o alejados de él es como pretender caminar por el desierto sin ser afectados por el ardiente sol y la gran escasez de vida allí. Sí el agua de la tierra sacia la sed de nuestro cuerpo, es vital reconocer que sólo el agua de vida en Cristo puede saciar la sed de nuestro corazón…     


¿CÓMO ADORAR A DIOS?

Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies” Luca 7:44-46.
                                                                                                               
En esta porción bíblica el Señor Jesús expresa como la adoración de ésta mujer fue mucho más allá de la “atención” de Simón el fariseo. Jesús destacó y valoró la adoración de la mujer “pecadora”, por encima de los formalismos de Simón. Consideremos entonces aquellos factores que componen la adoración que a Dios agrada.

En primer lugar es necesario reconocer quien soy y quien es Dios. Vemos que ella era una mujer “pecadora”, basados en la Escritura no podemos concluir con seguridad que era una prostituta, pero su pecado era evidente en toda la ciudad (socialmente era rechazada y señalada), probablemente ese era su oficio. Dios es santo, y cuando nos acercamos a él es precisamente esa santidad la que nos hace conscientes de nuestra condición, y por ende podemos reconocer nuestra gran necesidad de él. Te invitamos a leer: “La Serpiente Que Moisés Levantó y La Cruz De Jesús”.   

En segundo lugar debemos anhelar estar con el Señor Jesús (es decir debemos tener pasión por Dios). Este anhelo lo vemos en esta mujer pues cuando ella se enteró que Jesús estaba en la ciudad fue a buscarlo. Ella se esforzó y perseveró pues se desplazó hasta la casa de Simón el fariseo y tuvo que vencer algunos obstáculos: era la casa de un  fariseo, y no sería bienvenida por ellos, no había sido invitada, tuvo que vencer su sentimiento de indignidad, entre otros.              

En tercer lugar vemos una expresa y decidida disposición a pagar un precio. El contexto nos habla de “un frasco de alabastro”: el alabastro es un mármol translucido, generalmente con visos de varios colores, y tiene mucho valor, su contenido era “perfume” sin duda alguna también de gran valor. Entonces fue una “costosa” adoración, debemos entonces tener presente que nuestro Dios no es barato, él es el bien más preciado que en el universo visible e invisible pueda haber, ayer, hoy y siempre.   

En cuarto lugar vemos en la mujer una actitud de humildad (el texto bíblico nos dice: “a sus pies”). El orgullo no se postra ni se dobla ante el Señor. Pero la Biblia nos enseña que la verdadera grandeza se alcanza de rodillas, porque “el hombre es más grande cuando se humilla delante de Dios”. El Señor da gracia a los humildes, y mira de lejos al altivo.  

Reflexión final: Dios transformó completamente la vida de esta mujer, la perdono y restauró su autoestima. Ella salió justificada, aceptada y honrada por Jesús mismo. Este es el resultado de un encuentro con Jesucristo. Por eso ante la pregunta cómo adorar a Dios, debemos responder que esto se hace con sencillez de corazón y sinceridad, acerquémonos al señor, él es Dios todopoderoso, bueno y misericordioso, digno de toda adoración.
(Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria)
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