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JEHOVÁ RAPHA DIOS ES NUESTRO SANADOR, (Devocional No. 075)

JEHOVÁ RAPHA DIOS ES NUESTRO SANADOR, (Devocional No. 075)
(Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria)

Dios es el sanador de su pueblo, y en el escenario más difícil Dios muestra su gloria. Según Éx. 15:22, Israel estaba en el desierto, habían transcurrido tres días sin agua, y las que encuentran son aguas amargas, por eso llamadas las aguas de Mara (aún hoy día, hay allí aguas saladas y amargas, no potables), pero Dios mostró su gloria, transformado totalmente la situación, pues nuestro Dios es quien cambia los sabores…


JEHOVÁ RAPHA DIOS ES NUESTRO SANADOR, (Devocional No. 075)

“y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador. Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas”, Éxodo 15:26-27.

Aparece por primera vez en la Biblia el nombre “Jehová Rapha” (que significa: el Señor Sana), fue pues una nueva revelación de Dios a su pueblo en las aguas amargas de Mara. ¿Por qué el Dios sanador se manifiesta ante su pueblo endulzando unas aguas saladas y amargas? 

Esta región es costera, muy próxima al mar Rojo, región cuyo suelo es muy rico en sodio (por ej: el Mar Muerto se llama así, porque allí no hay vida, debido a su alto nivel de salinidad), esto nos enseña que donde hay muerte, Cristo trae vida; que en medio del desierto, Dios puede hacer florecer un jardín; que en medio de tus dificultades, Dios puede mostrar su gloria; que en medio de la maldición, Dios puede establecer su bendición, porque él es Dios todopoderoso. Todo es posible para Dios. 

Dios renueva a su pueblo, que va camino al lugar que él les ha preparado. El pueblo de Israel estaba fatigado, cansado, y muchos quizá desanimados, pero Dios no sólo endulzó éstas aguas sino que los llevó a Elim, Éxodo 15:27. Elim significa: “arboles grandes”. Por lo general se lo identifica con el Wâds Gharandel, a unos 96 km al sudeste de Suez, que tiene una abundante vegetación de palmeras, tamarindos y acacias, y una fuente permanente de agua que produce unos 4.770 litros por minuto. Allí encontraron sombra para descansar, y aguas para beber, y renovar fuerzas para continuar. Dios es tu ayuda. Dios es nuestro sanador

“Doce fuentes de aguas” nos dice el texto de hoy, hablamos entonces de aguas no estancadas, eran corrientes (una para cada tribu: porque Dios tiene suficiencia para todos). Bajo las palmeras, en medio del gran desierto, renovaron sus fuerzas y llenaron sus vasijas de agua, para seguir hacía el plan de Dios: conquistar la tierra prometida.

Reflexión final: Aunque a veces el camino nos parece muy adverso y difícil, Dios nos renueva y fortalece, con su poder y bondad prepara las cosas para alentarnos a seguir adelante, pues no podemos quedar a mitad de camino, es necesario avanzar hacia el destino que el Señor nos ha preparado. Dios es nuestro sanador

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Jehová rapha Dios es nuestro sanador.  

3 comentarios:

  1. Dios Nuestro Padre nunca se cansará de hacer milagros a sus hijos. gloria a Dios..

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  2. Dios es nuestro amparo y fortaleza en las tribulaciones

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    1. Así es Ruth, Dios te bendiga y gracias por dejarnos tu comentario.

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