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NO ES CON EJÉRCITO NI CON FUERZA SINO CON MI ESPÍRITU

NO ES CON EJÉRCITO NI CON FUERZA SINO CON MI ESPÍRITU
(Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria)

Introducción: La cuatro estaciones nos recuerdan, el principio de la renovación. Después del frío invierno… viene la primavera, donde los animales salen de su sueño, las aves que habían emigrado vuelven y los árboles echan sus primeras y nuevas hojas, flores y frutos. Una parte del diseño divino es la renovación. Dios nos renueva y equipa a través del Espíritu Santo. Veamos ahora el contexto de la frase: "no es con ejército ni con fuerza sino con mi Espíritu"...       


NO ES CON EJÉRCITO NI CON FUERZA SINO CON MI ESPÍRITU

Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos, Zacarías 4:6

I.   ESCENARIO HISTÓRICO:  

A.   Israel viene del exilio en Babilonia.

Nota: Por causa de la idolatría e infidelidad de Israel, Babilonia el imperio, los somete (Jerusalén es destruida) y los lleva cautivos a su tierra por 70 años.  

B.   Al volver el objetivo es reconstruir el templo y la ciudad de Jerusalén.

C. La edificación se había detenido, los obstáculos eran muchos y el pueblo estaba desanimado. 

Nota: Muchas veces nuestra vida pasa por tiempos similares: cautiverio, anhelo de reconstruir, obstáculos y desanimo. La obra de renovación del Espíritu Santo es fundamental aquí, pues se requieren nuevas fuerzas. 
 
II.  ¿CÓMO RESTAURA DIOS?              

A.    Mediante un encuentro personal, Zac. 4:1.

“Volvió el ángel que hablaba conmigo, y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño”.

Nota: Zacarías tiene una experiencia personal con Dios, estaba durmiendo… es significativo que Zacarías significa: “Jehová se ha acordado”, y se genera en el corazón de Zacarías expectativa por lo nuevo que Dios hará.    

B.    Mediante la Palabra de Dios, Zac. 4:8.

“Vino palabra de Jehová a mí, diciendo:”

C.   Mediante su Santo Espíritu, Zac. 4:6.

“Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

Nota: El Espíritu Santo es nuestro Consolador, es por su poder que es sanado el corazón quebrantado, es quien convence de pecado, es quien trae renovación a lo que está seco y está muriendo, por eso que Dios le dice a Ezequiel profetiza y di: “ Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos y vivirán. Y entró espíritu en ellos y vivieron”. Dios equipa a su Iglesia a través del bautismo de poder en el Espíritu Santo

D. Mediante siervos del Señor (Josué sumo sacerdote y Zorobabel gobernador de Judá, y Dios los usó para restaurar el templo y la ciudad).

III.   ¿CÓMO ACTÚA EL ESPÍRITU SANTO?         

A.    Su poder está por encima de cualquier ejército y fuerza, Zac. 4:6.                       
Nota: El ejército es para la guerra, y quizá Zorobabel lo estaba pensando (él era el gobernador), pero no es de acuerdo a nuestras estrategias, sino de acuerdo al diseño del Señor.

Nota: El poder del Espíritu derriba cualquier obstáculo: Zac. 4:7ª (“¿Quién eres tú,  oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura;”), éste gran monte es figura de oposición, estancamiento, adversidad a superar, pero por el poder del Señor será reducido a llanura, desaparecerá. El poder de Dios está por encima de toda estrategia y fuerza humana, por eso debemos recordar siempre “no es con ejército ni con fuerza sino con mi Espíritu” ha dicho el Señor. Es por eso tan importante la unción del Espíritu Santo para desarrollar y ejercer eficazmente el ministerio.      

B.    Su poder renueva a sus siervos y a su casa, Hageo 2:4-5.

“Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos. Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis”.

Nota: En este tiempo, Dios levanta a éstos profetas Zacarías y Hageo para impulsar la reedificación del templo y la ciudad de Jerusalén, y aquí Dios le habla a Zorobabel, a Josué y a todo el pueblo, y expone el Señor que la razón principal es que Jehová de los ejércitos está con nosotros, el Espíritu de Dios está medio de nosotros. Es su presencia la que garantiza la victoria. Dios levanta a través de los dones del Espíritu Santo esos hombres y mujeres idóneos para cada momento y para el cumplimiento de su planes.      

Nota: Hageo 2:8 (“Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.”), Dios le recuerda a su pueblo, que en medio de la dificultad al retornar del exilio y no tener la abundancia que hubo en los primeros años del reinado de Salomón, Dios sigue siendo el dueño del oro y de la plata y que cuando sus hijos avanzan en Su propósito, él enviará del cielo la provisión.  

Nota: Hageo 2:9 (“La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.”), vemos una vez más que Dios nos lleva de un nivel de gloria a otro nivel de gloria, que en medio de las dificultades él trae una gloria mayor, Dios quiere traer lo nuevo a su pueblo, él quiere renovar su aceite en nosotros, renovar nuestra mentalidad, renovar la visión, la comunión intima…  

Conclusión: Dios no quiere religión, él quiere renovación, corazones dispuestos a buscarlo con pasión, cuyo objetivo sea agradarle a él, Dios quiere restaurar al caído, al quebrantado, aquel cuya vida se está secando y menguando. Acércate a Su presencia, él hará su obra en ti.

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