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TU PASIÓN DETERMINA TU PRESENTE Y TU FUTURO


Introducción: Algunas personas no pueden dormir, por la intensa pasión con la que inician un proyecto… otros invierten toda su vida para lograr su meta, invierten sus fuerzas, tiempo y aún patrimonio, para alcanzar su pasión, su anhelo. Nosotros necesitamos ser apasionados por Dios y por su voluntad...

LIBRES PARA DIOS (Devocional 026)


Devocional 026 (Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria).

LIBRES PARA DIOS

Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas  pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes… De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre”, Éxodo 6:6,9.

Dios habla a Israel a través de su siervo Moisés, en medio de la esclavitud egipcia, y la primera frase que Dios pronuncia es: “Yo soy Jehová”, y básicamente Jehová significa: el Existente, el Eterno, el Todo Suficiente, el Todopoderoso que existe por sí mismo y para siempre. Ésta revelación es muy importante para Moisés y para Israel, pues ambos deben creer en el poder total y absoluto del Dios que ha venido a liberarlos. 




De igual manera es fundamental para nosotros creer que nada es difícil para nuestro Dios, que él es el Todopoderoso, porque esto es columna esencial de nuestra fe. 

Dios describe lo que hará por su pueblo:

    1.  “Yo os sacaré de debajo de las pesadas tareas de Egipto”: es el Dios que quita el yugo o carga de nuestros hombros.
    2.  “Os libraré de su servidumbre”: es el Dios que nos libera de la esclavitud y de todo cautiverio.
    3.  “Os redimiré con brazo extendido y con juicios grandes”: es el Dios Todopoderoso y que juzga al maligno.

Todo esto expresa el gran amor de Dios por su pueblo y lo que puede hacer por él. Moisés obediente al Señor, fue y habló a los hebreos, pero “ellos no escuchaban a Moisés”. Cuán  difícil es esto, seguramente Moisés se ha esforzado, procura lo mejor para sus hermanos, y está obedeciendo al Señor. 

Pero lo mismo nos sucede hoy cuando hacemos cosas para Dios, pero que esto no te desanime, más bien considera lo que la Biblia nos sigue diciendo.
   
La razón por la cual Israel no escuchaba, era “debido a la congoja de espíritu”, la palabra congoja, es traducida del hebreo cótser, que además significa: poquedad, limitación, decaimiento. 

Así estaba Israel, y esto era producido por la opresión egipcia. Vemos entonces que el desánimo, es un obstáculo para oír a Dios y esto es usado por el enemigo para hablar al oído del cristiano, trayendo más decaimiento y una visión sombría.




La opresión del enemigo gradualmente roba o da muerte al gozo del creyente. Las cadenas o prisiones espirituales producen dolor, tristeza y le impiden al creyente escuchar la voz de Dios. 

Es hermoso ver que acerca del ministerio de Jesús el Espíritu Santo hace énfasis en su poder libertador, pues dice la Escritura que fue enviado: “…A pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos…”.
      
Reflexión final: El enemigo va a intentar estorbar nuestras vidas, pero acerquémonos a Dios, nuestro Salvador, Sanador, Libertador, al Todopoderoso y ejerzamos la autoridad que nos ha dado para caminar en victoria. Confiemos en el Señor, pues no hay nada imposible para él.




Te invitamos a leer:
    1.   EL MANÁ PAN DEL CIELO 
    3.   SANIDAD PARA EL ALMA 


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QUÉ SUCEDE CUANDO AYUNAMOS?


Ptores Gonzalo y Andrea Sanabria.

Introducción: recordemos el ayuno de Jesús:
  1.    Llevado por el Espíritu al desierto, y allí ayunó…
  2.    Fue tentado por el diablo, pero venció…
  3.    Fue visitado por ángeles…
 4. Regresó con el poder del Espíritu para un ministerio   sobrenatural…   

QUÉ SUCEDE CUANDO AYUNAMOS?

DIOS NO SE EQUIVOCA (Devocional 025)


Devocional 025 (Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria).

DIOS NO SE EQUIVOCA

Entonces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo”, Éx. 5:22-23.

Recordemos que para este momento el pueblo de Israel trabaja para faraón construyéndole ciudades de almacenamiento, bajo un fuerte ritmo de trabajo y en condiciones difíciles. 

Moisés y Aarón enviados por el Señor, se presentan ante faraón para que deje ir a Israel, pero ante esta petición éste decide aumentar el trabajo de los hebreos, pues la paja que antes les facilitaba para hacer los ladrillos, ahora debían los hebreos buscarla.




Moisés y Aarón son ahora señalados como culpables de esta situación. Recordemos que ellos estaban haciendo la voluntad de Dios, y que fueron enviados por el Señor. Esto nos recuerda algo muy importante que debemos tener presente: el hecho de que estemos haciendo la voluntad de Dios, no significa, ni implica, que estaremos exentos de adversidades, dificultades e incomprensión. 

Consideremos por ejemplo el caso de nuestro Señor Jesucristo, quien “anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo” y “nunca hizo maldad ni hubo engaño en su boca”, sin embargo fue calumniado, rechazado, ofendido, resistido y traicionado.

El texto nos dice que “Moisés se volvió a Jehová”, nos habla de la oración, de buscar a Dios, y es en realidad el camino correcto ante la adversidad o ante la incapacidad de asimilar la realidad de nuestro entorno. 

Sin embargo, las preguntas que hace Moisés a Dios reflejan nuestra humana reacción ante lo que pensamos es un fracaso o una equivocación, y entonces  cuestionamos a Dios, su manera de actuar y murmuramos de Su voluntad; Moisés pregunta: ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste?




Moisés además se culpa, pues dice: “desde que yo vine a faraón… ha afligido a este pueblo”; culparnos es la otra tentación en la que caemos cuando las cosas no salen como esperamos, pero esto no soluciona la situación, por el contrario la complica. 

Debemos buscar a Dios como hizo Moisés, pero con el objetivo de encontrar Su dirección y estrategia para salir en victoria, pues finalmente lo que procuramos es hacer Su voluntad.

Finalmente Moisés le dice al Señor: “y tú no has librado a tu pueblo”, culpar a Dios, es otra de las cosas que somos tentados a hacer ante los resultados adversos, esto es parte de nuestra herencia adánica.

Cuando Dios le pregunta a Adán por su desobediencia, éste le responde: “la mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí”, notemos que no dice “mi esposa”, Adán dice “la que me diste”. Dios no tiene falla alguna (“es de sus hijos la mancha” Deut. 32:5), Dios no se equivoca, él siempre tiene la razón, continúa sentado en Su trono y sus acciones son el resultado de Su amor. 



      
Reflexión final: En medio de las dificultades y adversidades, acudamos a Dios para fortalecernos y continuar haciendo Su voluntad, superando la incomprensión, y la tentación de querer cuestionar la obra de Dios. El Señor sabe lo que hace y a dónde nos lleva, confiemos en él.

Te invitamos a leer:
    1.   EL MANÁ PAN DEL CIELO 
    3.   SANIDAD PARA EL ALMA 


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UN MILAGRO EN MEDIO DE LA RUINA

(Ptores Gonzalo y Andrea Sanabria)

Introducción: Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles… Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. 

En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. A los veinte minutos, sacó las zanahorias y las colocó en un tazón, sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "¿qué ves?" - "Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, quebrará el huevo, y que probara el café. La hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?" 

DIOS NO HA DESECHADO SU PLAN CONTIGO (Devocional 024).

Devocional 024 (Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria).
DIOS NO HA DESECHADO SU PLAN CONTIGO.

DIOS NO HA DESECHADO SU PLAN CONTIGO
“Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza”, Éx. 3:1-2a... 

LLAMADOS PARA VENCER

(Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria)

Introducción: El ejército espartano era la fuerza militar de la ciudad estado de Esparta, una de las más importantes en la antigua Grecia. Sometidos al entrenamiento militar desde pequeños, los soldados espartanos eran los más disciplinados, entrenados y temidos de la antigua Grecia. Esparta era un estado militar. 

Todo se hacía en función del ejército y sus conquistas. No les interesaban ni la filosofía ni el arte, sólo formarse desde niños para la guerra y extender las fronteras del estado. “Los espartanos no preguntaban cuántos eran los enemigos, sino dónde estaban”… Es fundamental tener en cuenta que estamos en una batalla espiritual. Leamos este valioso estudio

ES POR SU GRACIA, NO POR TU FUERZA (Devocional 023).


Devocional 023 (Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria).
ES POR SU GRACIA, NO POR TU FUERZA.

“En aquellos días sucedió que, crecido ya Moisés, salió a visitar a sus hermanos. Los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de sus hermanos hebreos. Entonces miró a todas partes, y viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena”, Éx. 2:11-12.

A esta altura Moisés tiene cuarenta años de edad, y por unos treinta y cinco fue educado en la corte real egipcia con los mejores profesores y asesores del imperio. El texto nos dice “él salió a visitar a su hermanos hebreos”, de manera que Moisés sabía que era hebreo y que el pueblo oprimido era su pueblo. 

Las décadas de educación y formación egipcia no lograron diluir su identidad hebrea. Cuan importante es esto, mantener nuestra identidad como pueblo de Dios por encima del entorno en el que nos encontremos, pues somos “real sacerdocio, nación santa, linaje escogido para anunciar las virtudes de nuestro Dios”