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MILAGROS EN MEDIO DE LA CRISIS


Milagros de Dios en medio de la crisis
(Dios sigue haciendo milagros en medio de las crisis). Introducción: Sin lugar a dudas, nuestro Dios es un Dios de milagros. Las Sagradas Escrituras están llenas de los milagros que Dios ha hecho.

Podemos considerar algunos ejemplos de milagros: 

·  "que una planta arda en fuego y no sea consumida"
·  "la división del agua del mar rojo"
·  "el detenimiento del río Jordán"
·  "el crecimiento de la ropa y los zapatos del pueblo de Israel en el desierto"
·  "el detenimiento del sol y la luna durante casi un día"
·  "el caminar sobre las aguas de Jesús y Pedro"
·  "hablar al viento y que este obedezca"
·  "la resurrección de un hombre muerto por cuatro días"= Dios es el mismo, él sigue haciendo milagros...


  


Milagros en medio de las crisis

I. Como seres humanos a veces vivimos situaciones críticas. 1 Reyes 17:17

"Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento".

A. La Biblia nos enseña que habían pasado por una gran sequía, hubo una intensa escases y hambre. 

B. En este caso en particular, fue la enfermedad la que llegó a la casa. 

C. Nos dice la Biblia que inicialmente enfermó, pero se agravó casi hasta morir. Es difícil, pero a veces las dificultades empeoran. 

Comentario: En la casa de esta mujer éste era su único hijo, su compañía y consuelo en la viudez, y en medio de una provisión milagrosa y atendiendo al profeta de Dios, experimenta está difícil y dura adversidad. 

II. Como seres humanos nuestros sentimientos son afectados

A. Con frecuencia asociamos las pruebas con nuestro pecado. 1 Reyes 17:18 

"Y ella dijo a Elías: "¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿Has venido para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo?".

Comentario: Es interesante, pero este mismo parecer lo vemos también en los amigos de Job, en los discípulos de Jesús al ver al ciego de nacimiento, y todos estaban equivocados; es fundamental ver las cosas como Dios las ve.   

B. En otras ocasiones pensamos o concluimos que Dios se ha equivocado. 1 Reyes 17:19-20 

"El le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y lo llevó al aposento donde él estaba, y lo puso sobre su cama. Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole morir a su hijo?". 
            
Comentario: El mismo profeta Elías no sabía porque había venido esta tragedia, él expresa desconcierto y disgusto.




III. Debemos tener presente siempre: Nuestro Dios es Dios de milagros. 

A. El primer paso a dar es clamar al Señor: “Elías clamó a Jehová”. 1 Reyes 17:21

"Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él". 

B. Es, sin duda, fundamental creer y saber que Dios oye nuestras oraciones. 1 Reyes 17:22 

"Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió".

Comentario: La Biblia nos dice en la Epístola de Santiago que “Elías era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese y no llovió”. Dios escucha nuestras oraciones. 

C. Este pasaje nos recuerda que la oración en el lugar secreto precede la bendición en público (vemos al profeta del aposento a la casa de la viuda). 

1 Reyes 17:23 "Tomando luego Elías al niño, lo trajo del aposento a la casa, y lo dio a su madre, y le dijo a Elías: Mira, tu hijo vive".

D. La grandeza y poder de nuestro Dios se evidencia en sus milagros. 1 Reyes 17:24   
                
             "Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca".

          Comentario: Como podemos ver toda esta situación fue una nueva oportunidad para Elías y para la viuda, pues su fe se fortaleció y conocieron nuevos prodigios y milagros del Señor.




Reflexión final: Ten presente siempre, cuando la situación se pone más difícil, Dios se hace más grande… Él es Todopoderoso, es nuestro Sanador, es nuestro Proveedor, es nuestro Restaurador, y los más importante es nuestro Salvador… entremos en el aposento, en la intimidad con Dios y veremos su gloria y poder a nuestro favor. 


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