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EL MINISTERIO ES UN TESORO


Devocional Semanal (No. 002, Pastores Gonzalo y Andrea Sanabria). 

El ministerio es un tesoro
 
Nos dice la palabra de Dios: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros” 2 Corintios 4:7. 

Por lo general después de conocer al Señor Jesucristo, uno de los deseos que surge con mucha fuerza en nuestro corazón es el de servir a Dios, y apasionadamente empezamos a hacer cosas para él. Aquí es muy importante tener en cuenta fundamentos cómo los que nos enseña el texto de hoy: 2 Corintios 4:7... 




A la luz de este versículo podemos destacar por lo menos, tres frases significativas aquí:

   a) La expresión "éste tesoro”: pues con éstas palabras el apóstol Pablo se refiere en  el contexto al ministerio, resaltando lo valioso y preciosos que es, por tanto, debe ser conservado con sumo cuidado, recordando que es una riqueza del cielo puesta en la tierra. Es muy importante identificar y valorar lo que Dios en su amor nos entrega. 

    b) La segunda frase es "vasijas de barro”: expresión con la que el apóstol se refiere a las personas que llevan el ministerio, destacando su humanidad (debilidades, errores, fragilidad, etc), y su necesidad de depender de Aquel que los llamó, pues una vasija de barro no es fuerte en sí misma.

    Es muy importante tener en cuenta que así como nosotros somos barro, nuestro Alfarero es Dios y él sabe perfectamente lo que hace en nuestra vida y en qué sentido nos dirige. 

   c) En tercer lugar la expresión "La excelencia del poder sea de Dios y no de los hombres”, es una frase con la que Pablo destaca cuán sobrenatural son los dones de Dios, el término "excelencia" aquí traduce también “grandeza extraordinaria”, que Dios deposita en sus hijos conforme a Su voluntad. Los dones y talentos de Dios en el hombre son maravillosos y dignos de ser apreciados.  

     


 Es importante además considerar que también Pablo por el Espíritu nos enseña que esa excelencia es de Dios, para la gloria de Dios y no para los hombres. Es por eso que los siervos del Señor debemos tener en cuenta que somos vasijas de barro, y que el alfarero y dueño es el Señor.

     Todo lo que somos y hacemos debe ir dirigido a la alabanza y adoración de Aquel que nos llamó por su gracia y misericordia. Toda la gloria es de Dios.  

Definitivamente es por la gracia de Dios que hoy tenemos salvación, y que tenemos el privilegio de participar de Su obra. La excelencia de Su poder, de la que hemos hablado, se manifiesta con mayor resplandor en aquellos que con corazón manso y humilde, procuran que su Nombre sea glorificado, pues finalmente el poder, la gloria y la honra le pertenecen al Señor. 

Conclusión: Somos conscientes de que el Señor Jesucristo nos ha alcanzado con Su gracia, dándonos salvación e impartiendo en nuestra vida dones para servir en Su reino, persevera con gozo en tu servicio al Señor Jesús, sabiendo que es por su poder que podemos hacerlo. 

Aunque tu entorno sea difícil y adverso, recuerda que es temporal, y que Jesús venció y ahora vive en ti. Él ha preparado para ti los mejores planes, él es Dios todopoderoso y hará todo lo que ha dicho, por eso puedes depositar en él toda tu confianza, él lo hará.   





Recuerda: "Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir, y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido" Hebreos 11:11.

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